Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, salió al cruce de las críticas tras el despido de 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Bajo la premisa de una “optimización de recursos”, el funcionario sostuvo que la estructura actual es anacrónica y que el mantenimiento de puestos manuales representa una carga injustificada para los contribuyentes.
“Los millones de dólares anuales que requieren esos sueldos es dinero que pagan otras familias”, afirmó el ministro a través de sus redes sociales. Según su visión, el SMN opera con un esquema de mediados del siglo pasado.
El funcionario detalló que en unas 100 estaciones los datos aún se recolectan en papel, lo que demanda siete personas por turno. Su plan es drástico: reducir la planta de 1.000 a solo 150 empleados, al asegurar que con tecnología de precisión el organismo funcionaría con el 15% de su personal actual.
La otra cara del ajuste
Especialistas y trabajadores del SMN aclararon que la planta no solo cuenta con administrativos, sino con observadores certificados, pronosticadores aeronáuticos y científicos que garantizan la seguridad civil y el apoyo a la producción.
El punto más crítico de la polémica radica en la supuesta modernización. Fuentes del sector revelaron que la actual gestión dio de baja una licitación internacional financiada por el Banco Mundial (programa GIRSAR) que preveía la compra de 126 estaciones automáticas. “El Gobierno decidió discontinuar el financiamiento y ahora utiliza el atraso tecnológico como excusa para los despidos”, cuestionaron.
Por su parte, Ana Saralegui, delegada de ATE, advirtió sobre el riesgo operativo: “La población queda indefensa; sin personal capacitado, los pronósticos y alertas tempranas perderán precisión”, advirtió. Además, denunció que los trabajadores -muchos de ellos contratados por años- fueron desvinculados sin recibir indemnización.