Carlos Duguech

Analista internacional

Por donde se mire la gestión del dúo armónico “T&N” configura una rara interpretación del derecho internacional, del concepto universal de soberanía de los estados y, por añadidura, del derecho internacional humanitario. El accionar de las últimas semanas, desde el 28 de febrero, ha dibujado un triángulo tenebroso por la intensa criminalidad despiadada que se derramó insolentemente sobre la población iraní. La diagramación precisa que abatió mortalmente al líder supremo y religioso de Irán, desde hace casi cuatro décadas, Alí Jamenei y a cerca de 170 personas de una escuela, entre ellas más de 100 niños y niñas y docentes. ¡Como si nada!

La táctica guerrera empleada fue el engaño. Y fue meticulosamente preparado con rituales sólo imaginables desde una mente de acusada perversidad. Preparado con simulaciones y gestiones, con disfraz diplomático, que enmascaraba ropajes de negociación y acuerdos volcados sobre la mesa de negociaciones en esa ciudad ginebrina que nuestro Borges señala para su última morada. Intensas negociaciones en Ginebra mediadas por Omán, entre los delegados de los Estados Unidos (uno de ellos Jared Kushner, yerno de Trump) y la delegación iraní liderada por el mismísimo canciller de la República Islámica de Irán, Abbas Araghchi. Claro que sobrevolaba amenazante un plazo -pronto a extinguirse, de 10 días- que vencía el 1° de marzo, impuesto por Trump (a su estilo, de mandamás). Mientras ello ocurría, se precipitaban negociaciones difíciles y en un clima de intensos intercambios, incertidumbres y de una muy azarosa configuración. Cuando todavía se estaba en al plan de búsqueda de acuerdos de altísimo nivel, se abatieron sobre Irán, y aún no vencido el plazo perentorio trumpeano, sendos e intensos bombardeos ordenados por Trump y Netanyahu. Bombardeos que en simultáneo se lanzaron desde los dos vértices de la base del triángulo isósceles de la guerra que configuraron, de consuno, Estados Unidos e Israel. El “crimen de agresión”, que según el Estatuto de Roma (Art. 8 bis) es “el uso ilegal de la fuerza armada por un Estado contra la soberanía o integridad territorial de otro”. Pero, advertimos, siempre hay una instancia en el juego del internacionalismo para los poderosos (de armas llevar). Unas líneas del Quijote cervantino apropiadas, como catecismo laico universal. Como suele leerse en esa obra, de ayer nomás (1605), hay una línea para cada ocasión. Las lúcidas y pedagógicas expresiones de Don Quijote a Sancho, respondiéndole: “Calla, ¿y dónde has visto tú o leído jamás que caballero andante haya sido puesto ante la justicia por más homicidios que hubiese cometido? Estos caballeros andantes que decidieron los criminales bombardeos resultarán, a la postre, los “caballeros andantes” con esos privilegios que se mencionan.

¿Y la Corte Penal Internacional, qué? Pues, se quedará con sus acusaciones, diluidas en un tiempo y espacio virtuales. No más que eso.

Trump canceló negociaciones con Irán en medio de la tregua

Cuando Irán responde a la agresión simultánea y coordinada al mismo tiempo desde Estados Unidos e Israel, se configura recién entonces la guerra. Parece obvio a primera vista, pero no deja de ser casi imprescindible que tal precisión se tenga presente para una más apreciable interpretación de los sucesos. Tanto más en un tiempo en el que sobreabunda no sólo la “información” sino los disfraces con los que desde cada atalaya interesada la visten.

Acción-reacción

Cuando nace la República Islámica de Irán (11/02/1979) se abaten abruptamente los lazos amistosos entre Persia -anterior a Irán- y el estado de Israel.

Ya nadie deja de saber que el Irán de los ayatolas tenía como objetivo destruir a Israel. Lo proclamaron, toda vez que se mencionaba a Israel. Y que obtener la bomba nuclear, un objetivo “coherente” con semejante objetivo. Pero -vale esta conjunción adversativa- cuando se somete a los acuerdos de 2015 con los cinco del Consejo de Seguridad (ONU) y acepta las inspecciones de seis países (incluido Alemania) para que su plan nuclear sea sólo de uso “no bélico”, aquel objetivo anti-Israel sucumbe. Vale enfatizar que no existe en los registros históricos nada semejante. Nada. Ya lo expresamos anteriormente: a instancias insistentes de Netanyahu, Trump “pateó el tablero” al año de ejercer la primera presidencia (2018).

Conflicto en Medio Oriente: Donald Trump dijo que Irán hizo una nueva propuesta tras cancelar el viaje de enviados a Pakistán

Ataques: Israel-Irán

Esclarece tener presente que Israel bombardea el consulado de Irán en Damasco (Siria) dando muerte a dos altos mandos iraníes el 01/04/2024. Y que Irán responde el 31/04/2024 con una legión de 300 drones y misiles contra territorio israelí. Conviene precisar: si bien Irán opera contra Israel desde varias “sucursales de acción” regionalizando el conflicto (Hamas, en Gaza, Hezbollah en Líbano y los rebeldes Hutíes de Yemen) en la tensa relación entre Israel e Irán se juega en los sótanos, apartados de la luz del día. La acción del Mossad, el sistema de inteligencia israelí, que se mueve en Irán como en su “casa”, no halla obstáculos de ninguna especie para sus asesinatos de los principales científicos y técnicos nucleares iraníes desde hace tres décadas. En nuestro país se recuerda el secuestro del criminal nazi Eichman el 11/05/1960, que el gobierno de David Ben-Gurión lo atribuyó a “un grupo de israelíes”. Recién 45 años después, en 2005, el primer ministro Ariel Sharón reconoció oficialmente al Mossad como ejecutor de esa irrupción violatoria de la soberanía argentina.

Negociación y aire fresco

Islamabad (Pakistán) no podrá asegurar un buen puerto a las negociaciones, suspendidas ahora, porque las huestes diplomáticas de Trump son de temer y de no confiar. Lo viene demostrando. Vale, y mucho, resaltar en el juego de posiciones y liderazgos la contundente posición de “no a la guerra” del jefe del gobierno de España, Pedro Sánchez. Será eje del análisis en la próxima columna.

“Dos estados”

Una breve frase que se identifica con el derecho y la necesidad de la nación Palestina de que Israel no siga, impunemente, instalando colonias para judíos en territorios palestinos y proveyéndoles de infraestructura como si fuesen territorios del estado israelí. Las resoluciones de la ONU, de la AG y del CS asumen protagonismo de “felpudo” para las autoridades israelíes. Y para el remate: que el parlamento haya votado una ley de pena de muerte para terroristas (sólo si son palestinos) es una flagrante transgresión a las normas internacionales y un aberrante antecedente de discriminación repudiable. Aquí y en el Universo.

Grossi en la ONU

Indudablemente es el mejor candidato. Por su entrenamiento y profundo conocedor del asunto nuclear. “El infierno tan temido”, tal y como se cita en ese magnífico soneto sin dueño aunque a muchos se lo atribuyen.

Fue quien mejor planteó ante los representantes de la Asamblea General (AG) de los 193 países miembros la situación de ONU, necesitada de una reforma estructural y funcional. Aherrojada como está no se puede encarar una reforma de su carta sin la mayoría de los dos tercios de la AG (fácil) pero con el consenso de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (cuasi imposible).