El campo tucumano debe ser unas de las áreas productivas del país que mayor diversidad de producciones tiene y, a la vez, debe ser el más denso en cuanto a la gran cantidad de caminos rurales que lo atraviesan.

Este año y a la fecha en la cual nos encontramos, después de un período de lluvias que podría ser considerado histórico a raíz de la cantidad de días de precipitaciones y de los milimetrajes aportados, la red caminera está muy deteriorada.

Esto no es algo nuevo, ya que desde hace mucho tiempo los caminos rurales en la provincia muestran una importante falta de mantenimiento, con reparaciones que muchas veces resultan muy puntuales y esporádicas. Debido a esta situación, todos los años se repiten los pedidos de mejoras de las vías de circulación, por parte de las organizaciones agropecuarias, para que se pueda mover la producción de Tucumán.

Las lluvias están terminando y los cultivos tucumanos empiezan a “entregarse” y madurar para ser recolectados.

Es el caso de los granos, que ya presentan los primeros lotes que están siendo trillados. A estos se suma la cosecha de limones, ya empezada; y en cualquier momento comenzarán a aparecer las cosechadoras de caña y sus camiones, que llevan la materia prima a los ingenios.

Los caminos rurales son vitales para que cualquier sistema productivo agropecuario funcione adecuadamente, ya que son las vías de acceso de todo lo que el campo necesita para producir y la salida de todos los bienes producidos.

Tiempo atrás, cuando el sistema de caminos rurales estaba más o menos conservado, generalmente los problemas de entrada y de salida de camiones y de maquinarias aparecían después de algunas lluvias torrenciales que se daban durante los veranos; y los cortes ocasionados por las escorrentías eran solucionados inmediatamente después de que el fenómeno meteorológico terminaba.

Pero desde hace varios años hasta la fecha la situación de los caminos es tan mala que basta una pequeña llovizna para que algunos se tornen intransitables. Y en algunos casos, ya resultan imposibles de transitar, incluso sin la necesidad de que se dé un fenómeno climático de por medio.

La economía local y los caminos rurales

De manera permanente las entidades rurales manifiestan públicamente esta situación, y hacen todo lo necesario para pedir a las autoridades que accionen en este sentido. Pero la realidad muestra que la mejora de los caminos no figura actualmente dentro de las prioridades de las autoridades.

Necesarios

Los caminos son necesarios para que cualquier economía funcione adecuadamente. Empezando por la necesidad de que toda la logística y los insumos de producción lleguen a los campos y, por supuesto, para que después puedan salir de ellos la gran cantidad de toneladas de todo lo producido.

A raíz de ello conviene tener en cuenta la importancia de la producción agropecuaria provincial. Implica una producción de limón de más de 40.000 hectáreas con más de 300.000 toneladas de fruta fresca destinada a la exportación y a mercado interno y más de 1 millón de toneladas de fruta destinada a la industria. La producción cañera -la actividad agroindustrial más importante en Tucumán, económicamente hablando-, con más de 300.000 hectáreas que producen 1,6 millones de toneladas de azúcar, para lo cual hay que transportar unas 18 millones de toneladas de caña con destino a los trapiches de los ingenios.

Los caminos rurales y la producción local

Los granos alcanzan las 180.000 hectáreas en soja; las 90.000 hectáreas en maíz, y unas 15.000 hectáreas de poroto, en lo que se refiere a cultivos de verano. A esto se suman unas 80.000 hectáreas de trigo y más o menos unas 15.000 de garbanzo.

Generalmente con los rendimientos promedios logrados se puede hablar de casi unas 2 millones de toneladas de grano al año.

Estos importantes volúmenes de lo que se cosecha se suma el transporte de personal, camiones con trilladoras, diferentes maquinas circulando, transporte de fertilizantes e insumos, transporte de combustibles y una infinidad de vehículos menores que se mueven por los caminos rurales para que la gente llegue a sus trabajos.

Se sabe que el área productiva provincial necesita unos 3.000 kilómetros de caminos rurales en condiciones para tener una perfecta conectividad, sumada las obras de infraestructura que también necesitan reparaciones como puentes y alcantarillas.

Es primordial que los caminos reciban un mantenimiento adecuado, muchos deberían ser caminos y rutas con un pavimento en condiciones o un adecuado enripiado, según el caso.

Muchos señalan al Estado como el responsable de que la reparación de los caminos y rutas; algo indudable y totalmente reconocido, por lo que nuestros gobernantes deben actuar en consecuencia.

El estado deplorable de los caminos rurales

Pero salir de la actual situación de deterioro de la infraestructura rural también depende de un trabajo en conjunto entre Estado y productores para mantener las vías de comunicación de acuerdo a las necesidades y tomar el ejemplo de hace un tiempo atrás, cuando se daba la colaboración entre Estado productores con los consorcios camineros.