Daniel Gerold mostró la cara y cruz del sistema energético. Durante su exposición en el Foro Estratégico IAF NOA, el director de G&G Energy Consultants dejó en claro que, desde 2006, la Argentina perdió el rumbo energético. Aquel año, el saldo favorable de U$S 6.000 millones anuales y en tres años pasó a ser negativo en U$S7.400 millones. “Eso fue un ancla para la economía de Argentina, una afectación. Por un lado, por la disponibilidad de dólares en una economía cerrada como la que regía en aquel momento. Por el otro, porque había que importar sustitutos que eran mucho más caros. La ecuación se ha modificado con el correr de los años y con la idea de seguir explotando Vaca Muerta. El consultor expuso que la actividad energética no tiene techo. Por caso mencionó que, en la próxima década, “está todo dado para que se concreten proyectos futuros de exportación de gas natural licuado de YPF”.
Respecto de las derivaciones del conflicto bélico en Medio Oriente, Gerold puntualizó que las restricciones para trasladar combustible y fertilizantes por el estrecho de Ormuz ha complicado la economía global. “No hay fertilizantes y, en el Hemisferio Norte cuando estén sembrando soja, maíz o trigo, tal vez decidan inclinarse más por la soja que usa menos fertilizantes”, estimó. Lo mismo sucede con el gasoil que ha impactado en los costos agropecuarios. En ese aspecto, consideró que es posible que se siembre menos maíz en el país, en un momento en que el sector está tratando de producir más bioetanol como alternativa de diversificación productiva.
La minería apuesta al financiamiento externo para crecer“Si ese es el escenario, entonces se abre una gran oportunidad para la caña de azúcar para el desarrollo de bioetanol, en momentos en que se autorizó un mayor corte con las naftas”, puntualizó en una charla posterior con LA GACETA. A su criterio, esto abre otra puerta para que, con una mayor producción, el sector azucarero tucumano pueda buscar más actores para exportar y mirar, en ese aspecto, a los países vecinos como Chile, Bolivia o Perú como potenciales clientes. “A su vez, un escenario de estas características incrementará el precio internacional del azúcar”, continuó el consultor energético.