Irán respondió frente a los bombardeos de Israel en Líbano y anunció el cierre del estrecho de Ormuz. El gobierno iraní advirtió que podría abandonar el alto el fuego vigente, en una escalada que vuelve a poner en riesgo la frágil estabilidad en la región.
La decisión fue confirmada por agencias oficiales iraníes, que atribuyeron la medida a las “violaciones del alto el fuego por parte de Israel”. Según la agencia FARS, el bloqueo del paso marítimo -clave para el comercio energético global- constituye la primera acción concreta de Teherán tras sus advertencias iniciales.
En la misma línea, desde el gobierno señalaron que el país “castigará a Israel por los ataques que violaron el alto el fuego”, de acuerdo con PressTV, consignado por el diario "Ámbito".
En paralelo, las Fuerzas Armadas iraníes informaron que ya están “identificando objetivos para responder a los ataques israelíes”, según fuentes citadas por la agencia Tasnim, lo que refuerza la posibilidad de una represalia directa si continúan las operaciones militares.
La reacción iraní se produce luego de que el ejército israelí lanzara nuevos ataques contra distintos barrios de Beirut y su periferia sur, además de renovar órdenes de evacuación en el sur de Líbano. Israel sostuvo que estas acciones no contradicen el acuerdo de cese de hostilidades, al afirmar que la tregua alcanzada con Irán “no incluye a Líbano”.
Las guerras provocan fuertes caídas económicas y presionan el gasto público, según el FMIEn este contexto, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, denunció las primeras violaciones del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán en distintos puntos de la zona de conflicto, pocas horas después de que se anunciara una tregua de catorce días mediada por Islamabad. En un mensaje público, instó a las partes a actuar con contención y respetar el acuerdo para permitir el avance de una solución diplomática, de acuerdo con información de agencias internacionales.
Mientras tanto, el movimiento proiraní Hezbolá no ha reivindicado nuevos ataques contra Israel desde el anuncio de la tregua, lo que mantiene la incertidumbre sobre la evolución del conflicto. Sin embargo, el cierre del estrecho de Ormuz y la advertencia de Teherán marcan un punto crítico que podría derivar en una nueva fase de confrontación si no se detienen las operaciones militares en territorio libanés.