Parece que esta campaña citrícola que se avecina será satisfactoria, en cuanto a las necesidades de los mercados internacionales consumidores de fruta fresca y de productos industriales. Esto puede estimarse porque, de acuerdo a conocedores de esta importante actividad agroindustrial, se observa una mejora en la demanda y, por consiguiente, una mejora en el precio de los diversos productos.

A raíz de ello, después de tres años complejos el escenario internacional se presenta favorable, tanto para la fruta fresca como para los derivados industriales.

Esta buena noticia debe ser acompañada por diversas estrategias comerciales y productivas, para que la campaña que se avizora buena realmente lo sea y que sirva para un futuro mejor para las venideras.

Uno de los temas que no se debe descuidar es el sanitario; y el sector lo sabe perfectamente. Sobre todo lo que se refiere al Huanglongbing (HLB), considerada la enfermedad más devastadora de los cítricos a nivel mundial. Esta es causada, principalmente, por la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, aunque otras formas de Liberibacter también provocan la enfermedad. Afecta a todas las plantas de cítricos, y a algunas plantas ornamentales como el Mirto, Murraya o Jazmín Árabe (Murraya paniculata), en todas las zonas productoras citrícolas del mundo.

La enfermedad se propaga por medio de la utilización de material infectado (yemas o partes vegetales infectadas) y de su insecto vector, la Diaphorina citri.

Los síntomas del HLB pueden observarse tanto en hojas como en frutos. Una vez que una planta se infecta de HLB, no existe hasta el momento ninguna alternativa que permita restituir su salud, por lo que indefectiblemente muere.

El psílido asiático o chicharrita de los cítricos (Diaphorina citri) es un insecto capaz de transmitir el HLB. Al alimentarse de una planta enferma puede adquirir la bacteria causal de la enfermedad y transmitirla a una planta sana cuando se alimenta de esta.

Nuevo plan integral para control del HLB en el citrus

En Tucumán, las autoridades fitosanitarias provinciales y nacionales, el sector privado y las instituciones de investigación trabajan arduamente recorriendo y buscando el insecto vector del HLB, cumpliendo con los requerimientos que estipula el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) en una contingencia fitosanitaria como esta.

Los especialistas determinan fehacientemente que para enfrentar a esta enfermedad hay que apuntalarse en la capacitación, en la vigilancia y en el monitoreo; tres herramientas fundamentales para la detección precoz del HLB y de la Diaphroina citri; y es el camino que se está recorriendo.

Argentina entró en alerta por esta enfermedad en 2005, por lo que la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), en conjunto con otros organismos oficiales como Senasa, la secretaria de Desarrollo Productivo de Tucumán y el sector privado -las Asociaciones Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) y Fitosanitaria del Noroeste Argentino (Afinoa)- trabajan en la implementación de diferentes acciones de vigilancia, de monitoreo y de capacitación en toda el área citrícola de la región.

Prevención del HLB: destruyeron más de 2.000 plantas cítricas en Jujuy

Producto de ese esfuerzo, se puede destacar la implementación de una red de trampeo de Diaphroina citri, que cubre una importante superficie citrícola de Tucumán y las localidades ubicadas a la vera de la red vial primaria y secundaria de la provincia. A esto se suma la infinidad de capacitaciones dictadas a todos los agentes de la cadena citrícola como productores, técnicos, personal de campo, monitoreadores, estudiantes de escuelas agrotécnicas, entre otros, y la mejora e implementación de las barreras fitosanitarias.

Las nuevas detecciones de plantas y de insectos portando la bacteria causante del HLB en diferentes provincias, y la aparición de la Diaphorina citri en Tucumán ameritan la intensificación de las acciones antes mencionadas.

Hoy el sector sabe claramente que las acciones a cumplir no deben tener ninguna prórroga y que se debe hacer aquello que indican quienes conocen sobre esta enfermedad.

Intensificar el monitoreo

La institución de investigación agroindustrial tucumana y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), mediante sus técnicos, insisten en que el sector productivo debe intensificar el monitoreo en campo de síntomas sospechosos de la enfermedad, como así también el de brotes para la detección del insecto vector.

Los especialistas indican que teniendo en cuenta los aspectos epidemiológicos y las experiencias de manejo del HLB en otras regiones del mundo se debe insistir de manera permanente en el involucramiento de todos los productores y vecinos de una localidad o región y de manera coordinada.

La actual situación epidemiológica de Tucumán hace que se intensifiquen los esfuerzos y que no se baje la guardia en ningún momento en cuanto a acciones preventivas que eviten que la bacteria ingrese a nuestra región.