El 14 de febrero de 2025, a las 19.01, el presidente Javier Milei pulsó "enviar" en su cuenta de X y lanzó al mundo el contrato de la criptomoneda $Libra. Apenas sesenta segundos después, Mauricio Novelli -el trader que alguna vez contrató al mandatario como docente de su academia- no celebraba el hito, sino que tecleaba con urgencia una dirección en su iPhone 16: "5755 Las Virgenes Road, Suite C, Calabasas, California".
El dato surgió de la pericia realizada por la DATIP (Procuración General) mediante el software Cellebrite. El historial forense revela que Novelli no solo estaba en contacto permanente con el Presidente y su hermana Karina Milei; estaba obsesionado con una coordenada específica en un exclusivo suburbio de Los Ángeles.
Aunque la dirección coincide con un centro comercial, la "Suite C" conduce a un destino menos glamoroso que el de las celebridades de la zona: las oficinas de "GFF Brokers", una financiera especializada en mercados de futuros.
Los registros son abrumadores: la dirección fue buscada 34 veces, y la firma GFF Brokers aparece en 379 registros desde julio de 2024. Novelli incluso revisó las políticas de privacidad de la firma mientras el escándalo de $Libra ya estallaba en Comodoro Py. ¿Por qué una financiera de bajo perfil en California era el refugio digital del hombre detrás de la cripto oficial?
La jornada del lanzamiento fue un desvelo absoluto. Desde las 4 AM, el teléfono de Novelli registró una ráfaga de actividad en plataformas de mailing masivo como Hubspot y Sendgrid. A las 19.02, mientras el mercado intentaba asimilar el anuncio presidencial, Novelli operaba en las sombras, disparando correos y rastreando, una vez más, aquella oficina en Calabasas que hoy se vuelve una pieza clave en la causa por estafa masiva.