Las precipitaciones deberían ir menguando en el otoño, según detalló el observador meteorológico Cristofer Brito. Luego de meses de lluvias, quedaron altos niveles de humedad en los suelos, lo que produce nuevas lluvias. Pero, para que deje de llover definitivamente, deberían ingresar masas de aire frío. Mientras tanto, los tucumanos deberán seguir familiarizados con las precipitaciones y con el impacto que producen, no solo a nivel civil, sino también en lo personal y emocional.
El clima en Tucumán: cómo será el otoño y hasta cuándo seguirán las lluviasLa psicóloga Carmina Varela estuvo en contacto con LA GACETA Play para analizar si el clima nos condiciona emocionalmente. “Hablar del clima suele ser algo que uno hace para alivianar un momento de tensión. Es lo que se llama la charla trivial”, destaca Varela. Pero, de pronto, esa charla trivial se transformó en un “motor de malestar”, explica la psicóloga.
El clima no cambia el ánimo, dice una psicóloga
El cambio de ánimo según el clima no es automático, destaca Varela. “No estamos hablando de algo psicológico subjetivo, porque nuestra emocionalidad se asienta en un cuerpo y nuestra biología cambia cuando tenemos días de sol y cuando tenemos días grises, sobre todo por el hecho de que no haya sol”, explica la psicóloga.
El cortisol es la hormona que nos permite llevar adelante el día a día. “Cuando estamos estresados, esa hormona produce picos tremendos”, dice. Pero, cuando el sol no aparece, el cortisol disminuye y se activa la melatonina, un inductor natural del sueño. “En los días que no son soleados, segregamos más melatonina porque, como no hay sol, se activa más y nuestro estado de ánimo en general está un poquito para abajo”, detalla Varela.
Negociar las expectativas para combatir el estado de ánimo por la lluvia
Las expectativas juegan un rol fundamental en la forma en que percibimos la realidad. Por eso, Varela invita a “negociar las expectativas”. “Después de un mes, ves que sigue lloviendo (...), no me puedo seguir sorprendiendo y frustrando, no con la información que tenemos para anticipar lo que va a pasar”, sostiene la especialista. En este aspecto, habla de los recursos de la salud mental.
“No es subjetivo todo, hay una base biológica”, sentencia, en referencia a la explicación de los modos en que sentimos. Agrega que, siempre que hay enojo –en este caso, por la lluvia–, hay frustración. Y, si hay frustración, es porque había expectativas. “Podés ir directamente a la fuente del problema y negociar la expectativa, porque ya sabemos cómo va a ser la semana”, plantea Varela.
Este posicionamiento, el de esperar la lluvia, nos ubica en una situación de mayor control. “Ya sabemos qué esperar. Desde lo básico, como salir con un piloto, hasta no planificar actividades no compatibles con la lluvia”, ejemplifica. “Nuestro espacio de poder tiene que ver con la anticipación, con la aceptación de la realidad y con cómo creamos algunos recursos que sí están a nuestro alcance”. En este sentido, insiste en que el clima no es algo con lo que se pueda negociar.