La narrativa de austeridad y "motosierra" que el Gobierno nacional sostuvo como bandera volvió a chocar con la realidad interna de uno de sus figuras más visibles. Manuel Adorni quedó en el centro de una nueva controversia tras una denuncia que señala el presunto uso de la flota oficial para tareas de logística privada y familiar.

Según reveló el periodista Fabián Waldman en "Futurock", el Jefe de Gabinete tendría asignados cuatro vehículos oficiales. La acusación más sensible indicó que una de estas unidades no solo sería utilizada por su esposa, Bettina Angeletti, sino que incluso se emplearía para traslados de las empleadas domésticas del funcionario para realizar compras particulares.

“El auto se ubica en las inmediaciones de la casa y, además de utilizarlo su esposa, lo usan las empleadas para ir al supermercado”, detalló Waldman. La denuncia expuso una contradicción ética y política para el funcionario que, desde el atril de la Casa Rosada, hizo de la crítica a los privilegios de la "casta" su principal activo discursivo.

Un cerco de sospechas que se cierra

Este nuevo episodio no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una cadena de conflictos que Adorni no logra clausurar. El Jefe de Gabinete ya venía enfrentando un fuerte desgaste por dos frentes abiertos:

La diputada Marcela Pagano presentó una denuncia para investigar el uso de recursos públicos en la comitiva oficial a Estados Unidos, de la cual participó la esposa de Adorni. En su momento, el funcionario alegó que su pareja lo acompañó porque él iba a "deslomarse" trabajando y que su presencia no supuso un costo extra. El propio Javier Milei lo respaldó entonces bajo el polémico argumento del "costo marginal".

Además, la justicia también puso la lupa sobre el patrimonio del funcionario. Pagano amplió su denuncia por presunto enriquecimiento ilícito tras conocerse la compra de una propiedad en un exclusivo country de Exaltación de la Cruz en 2024, registrada a nombre de Angeletti. Ante esto, Adorni optó por el silencio, delegando en su entorno la explicación de que el asunto ya está en manos de la justicia.

El costo del silencio

Hasta el momento, Adorni evitó dar una respuesta pública detallada sobre el uso de los cuatro autos oficiales. Sin embargo, el impacto del "efecto repetición" empezó a preocupar en las filas libertarias. Cada vez que el funcionario intenta dar vuelta la página, surge un nuevo dato que refuerza la sospecha sobre un manejo discrecional de los bienes del Estado.

Lo que comenzó como una defensa por "gastos menores" ha mutado en una investigación judicial compleja por el origen de sus bienes y el uso de la logística oficial.