Una investigación publicada por Clarín expone un circuito de transferencias millonarias que involucra a la AFA, su empresa recaudadora en el exterior y una sociedad que, según la documentación reunida, sólo existiría en los papeles. Facturas, contratos y comprobantes bancarios muestran que desde TourProdEnter LLC (la firma de Javier Faroni y Érica Gillette que actuaba como agente de cobro y pago de la AFA) se autorizaron giros por casi U$S 9,5 millones hacia Dicetel Corp, una compañía sin actividad verificable.

El informe reconstruyó el recorrido del dinero a partir de expedientes de la Inspección General de Justicia, balances, contratos, boletines oficiales y registros bancarios obtenidos tras una intervención de la Justicia de Estados Unidos. Según esa pesquisa, los fondos terminaron repartidos entre Juan Pablo Beacon, Fabián “Fiño” Krunfli (un financista que opera por fuera del sistema bancario formal) y Pablo Toviggino, tesorero de la AFA.

Siempre de acuerdo a lo publicado por Clarín, a través de Dicetel Corp se movió esa cifra. La mayor parte salió de las cuentas de TourProdEnter LLC, empresa que en esos años recaudó alrededor de U$S 260,5 millones para la AFA. Entre la documentación aparecen facturas con sus transferencias asociadas por U$S 4,4 millones, otros comprobantes por 1,8 millones y más facturación por 3,15 millones; todos de la moneda estadounidense.

Un dato clave que destaca la investigación es que muchas de esas transferencias no figuran en los registros bancarios confidenciales de Estados Unidos a los que accedió el diario, aunque ese mismo material sí muestra maniobras irregulares: una porción del dinero fue a parar a Dicetel Corp, otra a manos de Beacon y Krunfli, y otra habría terminado directamente en poder de Toviggino.

El mecanismo, según reconstruyó la investigación, comenzaba con la emisión de facturas por servicios o compras difíciles (o directamente imposibles) de comprobar. Las descripciones eran genéricas y estaban supuestamente emitidas por sociedades sin actividad real. Dicetel Corp, por ejemplo, le facturó a la AFA conceptos como “Servicios de logística equipo Argentina”, “Logística general Qatar 2022”, “Suministros de tecnología de comunicación” o “Programas de capacitación”, sin que exista rastro público de esas prestaciones: no hay web, redes sociales, empleados identificables ni registros de cursos o trabajos realizados.

En varios casos, las facturas fueron confeccionadas o gestionadas por Juan Pablo Beacon, ex dirigente del fútbol patagónico y ex integrante del Consejo Federal de la AFA, quien trabajó en el área legal junto a Toviggino. Habitualmente, Beacon le pedía los comprobantes a Krunfli, que los armaba y se los enviaba en cuestión de horas o pocos días.

Luego, esas facturas ingresaban al circuito interno de la AFA, eran aprobadas y se ordenaba a TourProdEnter LLC transferir los fondos a cuentas de Dicetel Corp en bancos como TD Bank o Truist Bank. El propio reglamento de la AFA, recuerda Clarín, establece que tanto el presidente como el tesorero deben firmar las órdenes de pago, por lo que Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino no podían desconocer esas operaciones.

Una vez hecho el giro, Beacon le enviaba el comprobante a Krunfli y coordinaban la entrega del dinero en efectivo en Buenos Aires. Según la investigación, el efectivo se entregaba en un edificio de la calle Lavalle y luego era trasladado a otra dirección vinculada a Malte SRL, una de las sociedades del entramado. El destino final, siempre según las fuentes citadas por Clarín, no sería Beacon sino el propio Toviggino.

El reparto de las comisiones también fue reconstruido por el diario: en un primer esquema, el 90% del dinero quedaba para el beneficiario final y el 10% se repartía entre los intermediarios. Más tarde, ese porcentaje habría bajado al 8%, con un 6% para la sociedad pantalla, y 1% para Beacon y 1% para Krunfli. Con esos números, Dicetel Corp se habría quedado con unos 567 mil dólares, Beacon y Krunfli con 94 mil cada uno, y el resto (unos 8,7 millones) habría sido retirado en efectivo por el principal beneficiario.

Compraban autos de lujos y propiedades

La investigación también vincula parte de esos fondos con la compra de bienes de alto valor, incluidos vehículos de lujo encontrados en una propiedad en Pilar, y con otras sociedades comerciales relacionadas con Beacon y su entorno. Además, revela que Dicetel Corp fue creada en 2019 en Florida, con una responsable registrada que figura como agente de varias otras empresas, muchas de las cuales se disolvieron en fechas similares, y que utilizaban direcciones coincidentes con otras firmas que también le facturaron a la AFA.

En síntesis, la pesquisa periodística describe a Dicetel Corp como una de las sociedades pantalla utilizadas para canalizar dinero de la AFA a través de su agente en el exterior. Si ese circuito funcionaba como simple “puente” hacia otros destinos o como mecanismo de desvío directo, es una de las preguntas que (según señala la publicación) todavía sigue abierta.