Una fotografía captada desde la Estación Espacial Internacional volvió a poner a la Argentina en el centro de la atención científica mundial. La NASA difundió la imagen de una formación natural con forma de corazón y color rosa intenso ubicada en la provincia de Buenos Aires, una silueta que destaca por su tamaño y apariencia poco común vista desde la órbita terrestre.
¿Vida fuera de la Tierra?: la NASA detectó moléculas orgánicas en el cometa 3I/ATLASLa fotografía fue tomada desde la Estación Espacial Internacional (ISS) y más tarde publicada por el Observatorio de la Tierra de la NASA. El lago alcanza unos 10 kilómetros de ancho en su sector máximo y es una cuenca de escasa profundidad que se llena tras precipitaciones abundantes. A medida que pasan los días y debido a la fuerte radiación solar de la región, el agua se evapora y deja expuestas grandes extensiones de sal cristalizada, lo que genera su apariencia cambiante.
¿En qué ciudad está la figura con forma de corazón rosa que encontró la NASA en la Argentina?
El lugar corresponde a Salinas Las Barrancas, una laguna salada situada a unos 53 kilómetros de Bahía Blanca, que alcanza aproximadamente 10 kilómetros de ancho. Su característico tono rosado se debe a la presencia de microorganismos y microalgas que prosperan en ambientes con alta salinidad, mientras que la evaporación y las condiciones climáticas moldean su forma y su apariencia, generando este paisaje único que puede observarse incluso desde el espacio.
El misterio del color rosa: qué causa el llamativo tono de esta laguna argentina
La coloración no responde a un efecto óptico ni a una manipulación digital, sino a fenómenos biológicos relacionados con la presencia de la microalga Dunaliella salina, capaz de sobrevivir en ambientes con concentraciones extremas de sal.
En los períodos húmedos, cuando la salinidad se reduce, el agua puede presentar matices rojizos o amarronados. En cambio, cuando la evaporación eleva el nivel de sal, se alteran las condiciones del ecosistema y otros microorganismos pasan a dominar, reforzando el distintivo color rosado.
Este delicado sistema transforma al lago en un verdadero laboratorio natural al aire libre, donde interactúan variables climáticas, químicas y biológicas. Pese a la elevada salinidad, el lugar es habitado por especies adaptadas, como plantas halófilas y aves como el cardenal amarillo y el flamenco chileno.
En el caso de este último, su tonalidad también depende de los carotenoides presentes en los microorganismos que consume, lo que refleja la conexión entre todos los componentes del entorno. Asimismo, la zona es escenario de la extracción tradicional de sal, que se realiza dos veces al año y está condicionada por el equilibrio entre las precipitaciones y la evaporación.