PARIS, Francia.- Casi siete años después de su suicidio en una prisión de Nueva York, el magnate y delincuente sexual Jeffrey Epstein continúa empañando las carreras y reputaciones de quienes estuvieron en contacto con él.

Miembros de la realeza europea, diplomáticos y ex líderes de gobierno han quedado manchados por la receta de poder, sexo y dinero de Epstein.

Algunos enfrentan investigaciones penales. Otros magnates, miembros de la élite corporativa estadounidense y titanes políticos también han tenido que responder preguntas difíciles.

Ser mencionado en la nueva tanda de publicaciones de 3,5 millones de documentos, correos electrónicos, fotos y videos de Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos el 30 de enero no implica conducta ilícita. Sin embargo, puede resultar comprometedor.

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, enfrenta una crisis de confianza y autoridad por haber nombrado en 2024 a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos.

Mandelson aparece miles de veces en los documentos. Siguió en contacto con Epstein, aún cuando había dicho que esa relación estaba terminada, y puede haber recibido transferencias de dinero. Mandelson enfrenta una investigación tras ser destituido como embajador en septiembre y obligado a abandonar la Cámara de los Comunes.

Desgracias reales

Andrew Mountbatten-Windsor, despojado de sus títulos de príncipe y duque de York, vuelve a verse implicado en las últimas revelaciones, entre ellas una foto que lo muestra de rodillas e inclinado sobre una mujer.

La policía británica afirma que investiga un posible delito por la filtración de documentos confidenciales a Epstein cuando Andrew era enviado comercial británico. Su ex esposa, Sarah Ferguson, también apareció con estrechos vínculos con Epstein.

La princesa Mette-Marit, futura reina de Noruega, casada con el heredero Haakon, intercambió cientos de correos con Epstein entre 2011 y 2014, después de la primera condena del financiero por incitación a la prostitución en menores.

Para cuando declaró que lamenta su amistad con Epstein, en un comunicado, ya era tarde. Ahora los noruegos no la quieren como reina, según un sondeo.

Otras personalidades noruegas son objeto de investigaciones penales o administrativas.

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La policía de ese país abrió una pesquisa sobre el ex primer ministro Thorbjørn Jagland por sospechas de “corrupción agravada” debido a sus vínculos con Epstein, junto a la diplomática Mona Juul y su esposo Terje Rød-Larsen, por complicidad.

El Foro Económico Mundial, que organiza cada mes de enero la cita de la élite política y financiera en Davos, investiga a su director general, Børge Brende, un ex diplomático noruego, por más de 100 mensajes de texto y correos electrónicos, además de tres encuentros con Epstein.

El ex ministro francés de Cultura Jack Lang, afirmaron no tener conocimiento de las actividades delictivas del fallecido financiero. Lang, figura destacada del Partido Socialista francés, dimitió de la dirección del Instituto del Mundo Árabe, con sede en París, mientras que su hija, la productora Caroline Lang, dejó la presidencia de un sindicato de productores de cine, tras la revelación de sus vínculos personales y profesionales con Epstein.

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Joanna Rubinstein dimitió como responsable de fondos para la agencia de ONU para los refugiados (Acnur) en Suecia, después de que se supiera que viajó con su familia a la isla de Epstein en el Caribe en 2012.

Onda expansiva

El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y su esposa, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, cedieron a las demandas de testificar sobre Epstein ante un comité del Congreso a finales de este mes, tras ser amenazados con una acción por desacato. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es mencionado miles de veces, pero él dice que es víctima de una “conspiración” y que no fue acusado por ninguna de las víctimas.