Nuestra alimentación influye en prácticamente todo: desde la energía que tenemos al despertar hasta los niveles de ansiedad que manejamos durante el día. Sin embargo, donde más impacta lo que ponemos en el plato es en la calidad de nuestro sueño. A menudo, factores como el estrés o el entorno son señalados como los culpables de una mala noche, pero lo que comemos antes de acostarnos es una de las señales más potentes que el cuerpo recibe para decidir si debe relajarse o mantenerse alerta.
Adiós a las papas fritas: snacks saludables, crujientes y sabrososIncluso los alimentos que consideramos "saludables" pueden jugarnos una mala pasada según el horario en que los consumamos. Las cenas pesadas o los picos de azúcar suelen ser los sospechosos de siempre, pero hay un alimento en particular, amado por sus beneficios nutricionales, que podría ser el responsable de que des vueltas en la cama a las dos de la mañana.
El chocolate negro bajo la lupa
El chocolate negro es una fuente excelente de hierro, zinc y, sobre todo, magnesio. Este último mineral es famoso por sus propiedades relajantes, lo que lleva a muchos a creer que un cuadradito antes de dormir es el aliado perfecto. La dietista Alexis Newman coincide en que el magnesio es un relajante muscular natural que ayuda a calmar el sistema nervioso: "Puede ayudar a calmar los pensamientos provocados por la ansiedad, lo que permite un sueño más profundo y reparador", afirmó al medio Parade Magazine.
Además, este alimento contiene triptófano, un precursor de la serotonina que estabiliza el estado de ánimo. Sin embargo, la ciencia advierte que no todo es tan lineal. El hecho de que contenga nutrientes beneficiosos no lo convierte automáticamente en un inductor del sueño, especialmente por dos componentes que suelen pasar desapercibidos en la etiqueta nocturna.
Estimulantes que vencen a la relajación
El problema radica en que el chocolate negro también es rico en cafeína y teobromina, dos estimulantes naturales que activan el sistema nervioso. Según el Dr. Michael J. Breus, psicólogo clínico y especialista en sueño, "el chocolate negro rico en cacao puede mejorar el estado de ánimo, pero no mejora de forma consistente la calidad ni el descanso del sueño". Los estimulantes terminan opacando los beneficios del magnesio y el triptófano cuando se consumen tarde.
En la misma línea, la dietista Alexandra Caspero advierte que una porción puede contener entre 30 y 40 miligramos de cafeína. "Probablemente no sea suficiente para mantenerte despierto a menos que seas sensible a la cafeína, pero no sería mi opción preferida para conciliar el sueño", explica. La recomendación de los expertos es clara: si querés disfrutar de tus antioxidantes, mejor hacelo durante el almuerzo o la tarde.
Qué comer para dormir mejor
Para quienes buscan un snack nocturno que realmente ayude, existen opciones más seguras. Los pescados grasos, como el salmón, aportan vitamina D y omega-3, vinculados a una mejor calidad de descanso. También los frutos secos, especialmente nueces y almendras, son grandes aliados. Según el Dr. Breus, estos alimentos "contienen melatonina y magnesio naturales, nutrientes que se asocian con una actividad más tranquila del sistema nervioso".
Otras alternativas efectivas incluyen las cerezas ácidas, el kiwi y los lácteos simples, que favorecen la producción de serotonina sin sobreestimular el organismo. Entender cómo cada alimento afecta nuestra biología es el primer paso para dejar de pelear con la almohada.