La alimentación que elegimos suele pasar desapercibida para la mayoría de la población argentina. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el 50% de los argentinos tiene exceso de peso, lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles como diabetes tipo 2, hipertensión arterial y cardiovasculares, con impacto directo en la calidad de vida de las personas.
La alimentación consciente mejora el bienestar y la productividad en las empresasPero ser conscientes de lo que comemos, y no tomar decisiones apuradas, de último momento y no planificadas, tiene consecuencias beneficiosas sobre nuestra salud. La evidencia demuestra que priorizar alimentos completos, nutritivos y mínimamente procesados es una herramienta efectiva de prevención. Por eso, promover una mejor alimentación es una excelente estrategia para reducir riesgos evitables.
Alimentos reales para cuidar tu salud: cómo elegir qué comer
El Ministerio de Salud compartió una serie de consideraciones para preservar tu salud desde la alimentación. Priorizar alimentos nutritivos y reducir el consumo de ultraprocesados contribuye a un correcto funcionamiento del cuerpo.
Alimentación desde la infancia
Promover la lactancia materna y la educación alimentaria en las escuelas para que los más chicos aprendan a elegir mejor y construir hábitos saludables.
Alimentos regionales
Relevar la diversidad de alimentos autóctonos y accesibles en nuestro país para promover una alimentación más saludable.
Conocimiento para decidir
Mejorar la información disponible sobre los alimentos para que las personas puedan tomar decisiones informadas.
Revisión de ingredientes
Limitar colorantes artificiales innecesarios presentes en los productos ultraprocesados.
Elegir alimentos frescos para cuidar la salud
El programa Alimentación Saludable promueve algunos hábitos de vida relacionados a la comida. Sugiere que la alimentación esté basada principalmente en alimentos sin procesar y mínimamente procesados. También volver a la comida hecha en casa y moderar el consumo de alimentos procesados. Por último, tomar agua segura, por lo menos ocho vasos diarios, y evitar el consumo de bebidas azucaradas.
Los alimentos naturales o frescos son los obtenidos de plantas o de animales que no sufren ninguna alteración tras extraerse de la naturaleza y son los más recomendados para el consumo. Por ejemplo, frutas, verduras, carnes y huevos. Los alimentos procesados deberían consumirse de forma moderada y son los que incluyen métodos de cocción, de preparación o fermentación no alcohólica para aumentar su vida útil. Por último, no se recomienda el consumo de los ultraprocesados, que son aquellos que incorporan ingredientes industriales, aditivos y conservantes que agregan excesos de grasas, azúcares y sodio o sal.