
Tras una orden de la Justicia, la policía bonaerense detuvo a tres patovicas que trabajaban en boliche Tom Jones de Necochea. Están acusados de haber protagonizado una brutal golpiza de la que fueron víctimas un hombre y su hijo, ataque que quedó registrado por cámaras de seguridad y que también fue filmada por los teléfonos celulares de los testigos.
Fueron imputados de lesiones calificadas por el concurso premeditado de dos o más personas.
Las detenciones fueron ordenadas por el juez de Garantías de Necochea Guillermo Lludgar, magistrado que hizo lugar a un pedido del fiscal Guillermo Sabatini, que había comenzado a investigar de oficio tras la viralización de las filmaciones.
“Hoy vemos las imágenes y nos damos cuenta de que pudieron haberlos matado”, dijo Zulma Beatriz Olivera, esposa de Hugo Aguilar –que es el que recibe las patadas en el piso– y madre de José, de 32 años, que también terminó con golpes e inconsciente.
“Fue un hecho lamentable de una violencia inusitada que pudo haber tenido un desenlace mucho más trágico”, dijo el fiscal, en declaraciones al medio local 2262.
El funcionario judicial empezó la investigación de oficio, apenas el video que registra esa descomunal golpiza se volvió viral.







