El equipo “B” de Francia no estuvo a la altura

El equipo “B” de Francia no estuvo a la altura

La relajación no es una buena consejera en el fútbol, nunca. Los equipos la padecen porque cuando aparece en escena, siempre viene acompañada de malas noticias.

En el estadio Ciudad de la Educación, la que la sufrió fue Francia. Las victorias sobre Australia y Dinamarca habían convertido al campeón del Mundo en la primera selección en asegurar su pasaje a octavos de final. Pero no era eso nada más. Esos seis puntos le daban la tranquilidad de terminar (y la seguridad) siendo el mejor equipo del grupo D.

Por ese motivo, y sabiendo que deberán jugar el primer duelo por los playoffs el domingo al mediodía, Didier Deschamps decidió darle descanso a casi todas sus figuras. Puso un equipo “B” en cancha para despedir la fase de grupos y lo pagó caro.

Túnez lo venció 1-0, gracias al gol de Wahbi Khazri quien juega en la Ligue 1 para Montpelllier, y si bien el resultado no modificó nada en el grupo (Francia pasó siendo el mejor y Túnez quedó eliminado), hizo que “Le Bleu” perdiera el invicto.

La cara de Deschamps, durante los minutos finales cuando ya había mandado a la cancha a Kylian Mbappé, Antoine Griezmann, Adrien Rabiot y Ousmane Dembelé, lo decía todo. El entrenador dejó al descubierto su malestar. Sabía que la decisión que había tomado no había resultado. Él ni nadie quiere perder; mucho menos en este tipo de torneos. Por eso su mala cara.

La derrota no le cambia mucho al equipo dirigido por un hombre que tiene fue campeón del Mundo como jugador (en 1998) y como entrenador (en 2018). Pero él no quería que su equipo dejara la imagen que dejó en esta ocasión.

En varios pasajes del partido, Túnez fue mejor que Francia. Le ganó el medio campo, presionó en casi todos los sectores de la cancha y puso contra las cuerdas a Steve Mandanda. Claro, todo cambió cuando Deschamps movió el banco.

Está clarísimo que sus figuras le dan un salto de calidad enorme a “Le Bleu”; que cuando está completa es de temer. Mbappé está en un momento espléndido. Es agresivo, rápido, incisivo y cuando encara, siempre genera peligro. Con él en el terreno, Francia estuvo cerca de salvar la ropa.

Incluso había empatado el partido en tiempo adicionado, gracias a una volea de Griezmann, pero el juez le anuló el gol a instancias del VAR por un off-side en el inicio de la jugada.

El campeón, sin sus figuras, tropezó. Su DT se relajó y el equipo “B” no estuvo a la altura. Claro, puede quedarse tranquilo; porque cuando los titulares aparecen en escena, Francia es un equipo que invita a soñar a sus hinchas.

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