Tucumán, sus glorias, sus penas y sus protagonistas, a través de 40.000 ediciones de LA GACETA

A partir del jueves publicaremos una serie de producciones especiales que indagarán en la historia reciente de la provincia y en el vínculo estrecho entre la sociedad tucumana y nuestro diario.

Visto así no más, el número 40.000 puede no decir mucho. Posiblemente haya quienes digan que es abultado y otros que opinen lo contrario. Porque todo va a depender de con qué se lo compare. Lo concreto es que así, pelado, es sólo un guarismo. La percepción seguramente cambiará si a ese significante numérico le empezamos a inyectar sentido, si empezamos a bucear en todos los mundos que pueden abrirse detrás de lo que, a simple vista, parece una cifra vacía. Porque no lo es, al menos en el caso de Tucumán y de LA GACETA.

Este jueves, nuestro diario publicará su edición 40.000. Y no es un dato menor. Desde 1912, año en el que fue fundada, LA GACETA y los tucumanos han forjado una relación tan estrecha como compleja. Aunque con el paso de los años el papel vaya adoptando ese tono ocre que representa con tanta precisión lo inerte, sus páginas están repletas de pulsiones: ellas han reflejado vidas y muertes de innumerables personas a las que las circunstancias -ya sean políticas, sociales o familiares- les han otorgado el dudoso privilegio de haberse convertido en noticia. Allí están las alegrías y las angustias de una sociedad vibrante que en algún momento supo ser el faro del norte y que ahora enfrenta el desafío de recomponer sus redes de contención más básicas. Están las ideas, los sueños y los proyectos de las generaciones que transitaron la vida universitaria. Y también las crisis, las intervenciones, los aciertos y los errores de los dirigentes, y el escándalo de la corrupción develada a fuerza de ejercer el buen periodismo.

Visto de esta manera, el número 40.000 adquiere otra dimensión. Porque pasa a condensar 110 años de la historia reciente de Tucumán. Y aunque planteado de este modo parezca apenas una idea en el aire, posee una manifestación física incontrastable: el Archivo, ubicado en el edificio de la calle Mendoza al 600. Este espacio ha sido y es aún hoy fuente de consulta de historiadores, de investigadores, de curiosos y de innumerables alumnos y docentes que transitaron su educación con LA GACETA siempre cerca. Y eso no es poca cosa

Las “Cartas a mi ñaña”, de Hynes O’Connor, las fotos de Manuel Martínez Lanio, las viñetas y las ilustraciones de Sirgo (tan potentes que forman parte del imaginario popular de los hinchas de Atlético y de San Martín), las de Andrés Villá, los textos firmados por Alfredo Coviello, por Tomás Eloy Martínez, por Julio Ardiles Gray y por tantos otros son algunas de las innumerables joyas que se cobijan bajo el paraguas de las 40.000 ediciones.

Si bien sería demasiado pretencioso intentar condensar más de un siglo de historia en apenas unas cuantas páginas, vamos a intentar hacerlo del mejor modo posible esta semana que comienza. A partir del jueves publicaremos una serie de producciones especiales que rescatarán algunas de aquellas joyas y que nos ayudarán a reflexionar sobre la historia reciente de la provincia, el rol del periodismo en la sociedad y el vínculo de LA GACETA con la comunidad a través de los años. Los invitamos a navegar con nosotros los mundos que se abren a partir del 40.000, una cifra que va mucho más allá de los simples números.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios