Según Yanotti, es “holgado” el límite de 400 kWh

Afirma que las tarifas “serán las mismas”, con la diferencia de que algunas contarán con menos subsidios

SUBA. Las autoridades indicaron que una factura de EDET puede registrar un incremento del 26% entre agosto y septiembre.  SUBA. Las autoridades indicaron que una factura de EDET puede registrar un incremento del 26% entre agosto y septiembre.
18 Agosto 2022

A partir de los anuncios del Gobierno nacional, el valor de los servicios públicos de luz, gas y agua se modificará. Los usuarios que declararon tener altos ingresos serán los que más notarán las consecuencias porque dejarán de contar con subsidios, desde el próximo mes. Para este sector, la factura de gas y electricidad se encarecerá unos $1200 promedio.

De acuerdo a los datos del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), 8.890.998 de usuarios se anotaron para recibir un subsidio en la tarifa de electricidad, mientras que 5.749.365 lo hicieron para el gas. Si todavía no te registraste en el programa y necesitás las tarifas subsidiadas tenés tiempo hasta el 31 de agosto para inscribirte.

En el caso de la energía eléctrica, los usuarios de bajos ingresos y beneficiarios de la tarifa social no sufrirán incrementos, mientras que a los de ingresos medios se les subsidia un consumo de hasta 400 kilovatios hora (kWh) por mes. En el caso de las localidades que no tengan redes de gas natural, el tope de consumo aumentará hasta 550 kWh. Sobre este ítem, las autoridades nacionales ejemplificaron que para los usuarios de la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET), el costo escalará de $3227,91 en agosto a $4070,01 en septiembre. Esto se trata de una suba mensual de $842,1 (+26,08%).

Para el gas, el Gobierno determinó que el pago se realice a partir de distintos factores. Uno de ellos es la cuestión climática, por lo que usuarios de las regiones más frías tendrán un límite de consumo más alto subsidiado, en caso de que les toque según su nivel. En este escenario, a los usuarios del nivel uno (ingresos altos) se les quitará el subsidio y pagarán el precio de la tarifa plena; para el nivel dos (bajos ingresos) se mantendrá la tarifa subsidiada y para los de nivel tres (ingresos medios) los subsidios alcanzarán un volumen equivalente al 70% del promedio de los umbrales mínimo y máximo según cada categoría y subzona. Sobre este servicio es importante tener en cuenta además que los aumentos de la tarifa para los niveles uno y tres se realizarán de forma gradual a lo largo de tres bimestres. Para el primer sector rondaría un aumento acumulado de $1500 y $500 para el otro nivel.

En lo que concierne a la prestación domiciliaria de agua, se tomaron como referencia zonas residenciales que se dividirán en alta, media y baja a partir de 11 coeficientes zonales definidos que existen para distribuir los subsidios según el nivel socioeconómico. Mientras que a los usuarios de altos ingresos se les quitarán subsidios desde noviembre, a los sectores medios y bajos se les aplicará una quita progresiva que en la mayoría de los casos culminará en marzo de 2023, aunque algunos sectores mantendrán un 15% de subsidio hasta mayo. Quienes tengan tarifa social o comunitaria no entrarán en este esquema.

Postura fijada

En el Gobierno nacional insisten que los cambios producidos por la segmentación en las facturas de luz, agua y gas no modificarán las tarifas porque en su mayoría seguirán iguales, a excepción de aquellas que dejen de percibir subsidios y empiecen a pagar los costos de la tarifa plena.

En diálogo con radio La Red, el subsecretario de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, precisó que el nuevo esquema estará vigente desde septiembre y afirmó que las tarifas “serán las mismas, pero algunas contarán con menos subsidios. “Esto afecta a una gran minoría de usuarios”, enfatizó el letrado tucumano y sostuvo que la gran mayoría de los usuarios registrados en el RASE declararon tener ingresos bajos y medios. “Los de bajos ingresos no tienen modificaciones y los de nivel medio tampoco percibirán diferencias si no exceden los límites porque también mantienen los subsidios”, enfatizó el funcionario. En relación a esto, Yanotti puntualizó que el tope de 400 kWh se estableció por mes y calificó como “holgado” al consumo fijado. “Se busca el ahorro del recurso y que no se consuma energía que no satisfaga ninguna necesidad. El promedio nacional está en 250 kWh por eso entendemos que es amplia”, remarcó.

El ex titular del Ersept también hizo hincapié en la finalidad económica que busca la gestión de Alberto Fernández con este programa energético y detalló que la quita de subsidio a quienes no lo necesitan y evitar el consumo excesivo “ayudan al ordenamiento fiscal y a alcanzar al gran objetivo de acomodar las cuentas y que eso impacte en menos inflación”. “Estamos estudiando también cómo juegan los consumos en las distintas estaciones para incentivar de a poco los consumos a los cuidados de la energía y contribuir al equilibrio fiscal”.

Finalmente, a Yanotti también se le preguntó sobre la polémica que generó el listado de reconocidos deportistas, famosos y empresarios que mantenían sus servicios subsidiados, y el funcionario respondió que si se tiene en cuenta que esta población representa al 10% y los subsidios a la energía rondan los 10 millones de dólares anuales, “unos 1.000 millones fueron a parar a personas que no necesitaban sus tarifas subsidiadas”.

En contra

Miguel Ángel Pichetto, auditor general de la Nación, se mostró en desacuerdo con el nuevo esquema tarifario y consideró que “si se hubiera seguido con la política tarifaria de Mauricio Macri, hoy el impacto no sería tan grande” en los usuarios.

“En la Argentina hay un fin de ciclo. Este Gobierno ha deteriorado el poder impositivo del trabajador y el jubilado”, señaló Pichetto durante una entrevista con radio Rivadavia. Y contradijo a la secretaria de Energía, Flavia Royón, al advertir que “no existe ningún país de Latinoamérica que pueda y tenga un modelo parecido al de Argentina”.

“Subsidiar eficiencia”: la Defensoría del Pueblo asesora sobre la segmentación

En relación a estas novedades tarifarias, el Defensor del Pueblo, Eduardo Cobos, invitó a los vecinos que todavía no se hayan registrado en el RASE a que hagan el trámite de forma presencial en Balcarce 64 o San Martín 225. Y detalló que hasta el momento, el organismo ya efectivizó 6.000 trámites en la provincia. “Hay que ver la buscar la forma de subsidiar la eficiencia”, dijo el funcionario a LG Play y señaló que en Tucumán hay casos de usuarios con tarifa social y pese a esto están dentro de una categoría por la cual pagan hasta $2.000 solo para que la energía llegue a sus casas. “La Defensoría mandó a la Legislatura la rediscusión del contrato de concesión. Pasaron 27 años y después de eso estamos en una etapa donde la energía debe ser de calidad y contar con cantidad y la potencia adecuada en cualquier punto de Tucumán”, enfatizó el funcionario. Aquellas personas que todavía no completaron la inscripción van a tener tiempo para anotarse a la solicitud de los subsidios de luz y gas hasta el 31 de agosto.

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