Que la vuelta al “cole” no impida buenas comidas caseras

Planificar compras y armar con los chicos el menú son buenas estrategias. Reutilizar envases, una opción ambientalmente amigable. Ideas prácticas y saludables.

El comienzo de las clases está casi a la vuelta de la esquina, y puede parecernos complicado mantener los hábitos saludables caseros cuando los chicos pasan tantas horas fuera de casa; y, para colmo, siempre con un quiosco a mano. Por eso, tanto si son es necesarios snacks para los recreos, o tengan doble jornada y haya que pensar también en los almuerzos, te proponemos algunas ideas que le faciliten la cuestión a toda la familia.

La propuesta es cocinar en casa, con ingredientes básicos, gastando menos dinero que el que demandaría “la cantina”, y logrando comidas mucho más ricas, y sin aditivos, conservantes ni colorantes que no se desee consumir.

Una de las claves es para que funcione es que armes un menú con alimentos que ellos coman a menudo, y no intentar con opciones que siempre rechazan... No olvides que no vas a estar allí para “insistir”, y corrés el riesgo de que todo termine en la basura; mejor dejar esa tarea, que es muy importante, para cuando coman todos juntos y puedas, entre otras cosas, dar el ejemplo.

Aprovechar el tiempo

Las otras claves son dos: planificación (de menús y de las compras consecuentes) y “producción masiva”; esta sería una forma de traducir la expresión inglesa batch cooking, que se usa tanto en la actualidad y que, en realidad, no ha inventado nada nuevo.

Sólo un ejemplo: si tenés claro que vas a necesitar a lo largo de la semana 1/2 kilo de arroz ya cocido, es más eficiente cocinarlo de una vez. Lo mismo vale para tener blanqueadas (y congeladas, si te viene bien hacerlo en grandes volúmenes) las verduras de hoja (acelga, espinaca), o picar cebollas y pimientos, que pueden incluso ir al freezer ya en trocitos... Congelar también es buena idea en caso de milanesas (recordar ponerles separadores, para poder administrar las porciones” y hasta tartas.

Esto vale para toda la toda cotidiana; ahora hagamos más foco en colegio...

Qué vas a necesitar

Además de ese poco de organización (hasta que le agarres la mano), vas a precisar, claro, envases.

No todos tienen que ser “específicos”; ni siquiera envases herméticos tipo tupper; de hecho, podes reaprovechar desde los que muchos supermercados usan para envasar frutos secos hasta frascos de mayonesa de plástico. Y si tu objetivo es sencillo como la colación del recreo, bastarán.

Mantener el frío

En cambio, si almuerzan en el “cole”, hay un envase que sí es clave: la lunchera. Si tenés que comprar una, lo ideal es que sea capaz de mantener la temperatura. Sin embargo, si las que tienen tus chicos no son así, se pueden comprar pequeños envases para colocar en el freezer por las noches y tener disponibles a la maña. Y hay un par de trucos más...

Por un lado, reutilizar los sobres de gel de refrigeración que usan en las farmacias para medicamentos que requieren cadena de frío puede venir en tu ayuda (y ser más ambientalmente amigables).

Y hay además otra posibilidad práctica e interesante: que la botella de agua (que también puede ser de licuado de frutas frescas) vaya congelada a la lunchera. Con el paso de las horas de clase se irá derritiendo, pero mantendrá fresca la vianda.

Casi sin vajilla

Por razones de practicidad (y de cuidado pandémico) es buena idea que las comidas vayan al colegio ya cortadas en trocitos del tamaño de un bocado; habrá veces que con un palillo alcanzará para comer, y si no, un tenedor (mejor de plástico, lavable) será todo lo que necesiten.

Para el postre lo más saludable son las frutas (especialmente las de estación) bien lavadas; y tampoco necesitarán cubiertos: con manzanas, bananas, duraznos pelones (así no tengan “pelusa”) y ciruelas se las arreglan muy bien los dientes. Por otro lado, si cada chico tiene su botellita identificada (por el color, o lleva escrito su nombre, por ejemplo) tampoco harán falta vasos.

A las sencillas recetas que te proponemos aparte, podés combinarlas con ideas como estas:

• Milanesas al horno cortadas en trocitos

• Pollo desmenuzado

• Dados de queso

• Tomatitos cherry

• Frutas secas y semillas (nueces, almendras, pipas de girasol, maní tostado sin sal)

• Pochoclo casero sin azúcar

Para un recreo saludable

Galletitas caseras con avena

Batir 1 huevo con 1/2 taza de azúcar integral, y agregar 1/2 taza de aceite, 1 huevo y extracto de vainilla. Mezclar y añadir 1 taza y media de avena arrollada común procesada y 1/2 taza más, pero sin procesar. Luego sumar 1/2 taza de nueces picadas bien chiquititas y 1 pizca de sal, y mezclar todo. Sobre una placa aceitada o con papel manteca ir colocando cucharadas de la preparación, separadas entre sí. Cocinar en horno medio-bajo hasta que se doren los bordes.

Palitos de queso

Estirar una masa de hojaldre (que quede finita y lo más rectangular posible). Pincelar con aceite de oliva espolvorear por encima una mezcla de 70 g de queso rallado y orégano seco molido. Doblar la masa por la mitad (apretarla un poquito) y luego cortar tiras de 1 centímetro. Girarlas sobre sí mismas en espiral, ponerlas en una asadera y levar los “palitos” a horno precalentado a 180° unos 20 minutos, hasta que  estén dorados.

Para un almuerzo práctico

Torrejas de arroz, espinaca y queso

Mezclar 2 tazas de arroz integral cocido y una taza de espinacas apenas blanquedas, ajo y perejil picados, 1 huevo y 4 cucharadas de queso rallado. Salpimentar. Dejar reposar 30 minutos en la heladera. Armar las torrejas, pasarlas por huevo y pan rallado, y llevarlas al horno. Cuando estén doradas de un lado, darlas vuelta.

Ensaladas en frasco

Aprovechá los envases de plástico con tapa hermética  y sólo será necesario un tenedor. El aliño debe ir primero y las hojas verdes, al final. En el “cole” bastará con que sacudan un poco el frasco. Algunas posibilidades:

• Lentejas, cubitos de tomate, cebollita de verdeo y huevo duro.  

• Cubitos de pollo cocido, zanahoria rallada, cubitos de manzana, lechuga, semillas de girasol y sólo un poquito de mayonesa.

• Atún (o jamón, si el pescado es “difícil”), arroz integral, tomatitos cherry, aceitunas descarozadas y picadas.

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