El amor romántico no caducó y se hizo más exigente

La socióloga y escritora Eleonor Faur reflexionó sobre los vínculosde pareja y sobre cómo evolucionarona través del tiempo.

 REFLEXIONES. Eleonor Faur dice que el tema de la idealización es la trampa más profunda del amor romántico. REFLEXIONES. Eleonor Faur dice que el tema de la idealización es la trampa más profunda del amor romántico.
15 Febrero 2022

En el Día de San Valentín, la socióloga, investigadora y escritora Eleonor Faur reflexionó que los vínculos de pareja son hoy mucho más frágiles, pero siguen atravesadas por el ideal del amor romántico que no sólo no caducó, sino que se volvió más exigente y ahora también demanda no renunciar a los proyectos individuales de cada uno, a la par de sostener el amor, la pasión y la comunicación entre dos personas.

En una entrevista que publica la agencia Télam en su portal de noticias, la doctora en Ciencias Sociales, autora de los libros como “El cuidado infantil en el siglo XXI” y coautora junto a Alejandro Grimson de “Mitomanías de los sexos”, habló sobre los cambios en la manera en que las personas se vinculan sexoafectivamente y la vigencia del mito del amor romántico, que sostiene creencias tales como que el amor verdadero es para toda la vida; si te cela, te ama; solo se puede sentir por una persona a la vez; si hay infidelidad, no hay amor; entre otros.

- ¿Cómo se relaciona San Valentín con el mito del amor romántico?

- De algún modo, la celebración del Día de los Enamorados coloca el tema de la pareja y el romanticismo en su momento de exaltación. La fecha, y la parafernalia que la acompaña en el mercado de la celebración, repone los viejos formatos del amor romántico: una noción de amor fuertemente idealizada, construida a punta de fuertes mandatos de cómo deberían ser las mujeres y los varones en un vínculo sexo-afectivo. Un formato que, como tal, es una ficción, lo cual, desde ya, no significa que el amor lo sea.

- Este mito está siendo cada vez más problematizado, a la luz de movimientos como el Ni una menos y los feminismos. ¿Se tambalea realmente?

- Lo que se cuestiona desde los feminismos es que el mito del amor romántico colocó a las mujeres en un lugar de pasividad, de expectativa, de búsqueda de ser “elegida”. Construyó modelos de vínculos heterosexuales en los que la desigualdad entre los géneros se tallaba desde una fuerte impronta de división sexual del deseo -quién tiene derecho a desear, quién debería acompañar esa iniciativa-, hasta situaciones en las que incluso se justificaba la violencia de género.

La pregunta es ¿cuánto se modificó este modelo? Pienso que aquí encontramos una fuerte transformación en la medida que las mujeres nos apropiamos mucho más de nuestras vidas y deseos. Pero el ideal no caducó, incluso se volvió más exigente.

- ¿Cuál dirías que es el núcleo duro de mito?

- Lo que es difícil de horadar, por el momento, es el sueño de una pareja perfecta. Creo que el tema de la idealización es la trampa más profunda del amor romántico: pareciera que amar es idealizar al otro, a una misma en la relación, a la relación en sí misma. Claramente, eso no es sostenible. Y de hecho, las parejas que logran sostenerse y amarse a lo largo del tiempo son las que atraviesan crisis y encuentran la forma de reorganizarse sobre una base honesta.

-¿Por qué la sociedad sigue apelando a la naturaleza para sostener sus creencias respecto al deseo sexual, al amor, a la vocación de formar una familia, a la actividad de maternar cuando en otros aspectos de la vida aceptamos que la realidad que nos rodea se construye con convenciones sociales?

- La naturaleza, lo biológico es siempre una metáfora muy efectiva para acotar el debate y la reflexividad. Creo que en el campo de las relaciones de género las nuevas maneras de argumentar que las diferencias son “naturales” buscan apoyarse en las neurociencias, pero en realidad, hay un cúmulo importantísimo de investigaciones que indican que incluso nuestro cerebro tiene una plasticidad tal que las formas en las que lo utilizamos tienen mucho más que ver con la cultura que con la estructura cerebral en sí misma.

Creo que la biologización de la discusión no está tan presente en la formación de pareja ni de familias, pero que sigue pesando bastante fuerte cuando se habla de maternidades.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios