Portar la Bandera: ¿un premio o un derecho?

La Pampa decidió que el abanderado ya no será el alumno con mejor promedio, sino que todos podrán serlo. En Tucumán se armó el debate.

EL HONOR DE LLEVAR LA ENSEÑA PATRIA. En Tucumán el abanderado está entre los mejores promedios. EL HONOR DE LLEVAR LA ENSEÑA PATRIA. En Tucumán el abanderado está entre los mejores promedios.

¿Qué significa portar la Bandera en un acto patrio? “Un honor” contestan todos los consultados. ¿Quiénes son merecedores de esa distinción? Ahí se abre un abanico de opiniones a partir de la reciente medida que adoptó La Pampa, que eliminó el criterio de mejor promedio para ser abanderado. Desde 2022 en esa provincia “todos tendrán derecho” a llevar la Bandera. En las escuelas tucumanas se armó el debate.

“En un paradigma inclusivo, cada uno tiene un valor para dar y todos tienen el derecho de portar la bandera”, había argumentado la subsecretaria de Educación de esa provincia, Marcela Feuerschvenger. “Somos conscientes de los contextos de desigualdad de aprendizaje” se justificó la funcionaria.

“Me parece una decisión desacertada” es lo primero que dice Victoria Desjardins, directora de Educación de la municipalidad de Yerba Buena. “Comparto la visión que en 2020 se han generado contextos de desigualdad, pero no podemos nivelar para abajo. ¿Cuál es el reconocimiento para el alumno que se ha esforzado todo el año? Ahora se equipara todo, el que se lleva ocho materias también va a llevar la Bandera, como un premio a la ley del menor esfuerzo. No solucionamos el problema de fondo, la desigualdad”, advierte.

“A mí me parece que está muy bien que todos los chicos puedan tener el honor de portar nuestra enseña patria. Somos todos argentinos y todos quieren tener la oportunidad de llevarla, así como se respeta a los que no quieren portarla por motivos religiosos”, opina Alejandra Barrionuevo, directora de la escuela 248.

“Con la nueva resolución 432, como excepcionalidad por la pandemia, los chicos van rotando para tener todos la oportunidad”, dice la docente. Le parecería bien que en Tucumán se pueda seleccionar los abanderados por orden de mérito y luego ir rotando entre los rendimientos “un poco más bajos que por falta de conectividad no pudieron participar en todas las clases virtuales y que luego en la presencialidad se esforzaron por mejorar”, propone.

Gabriela Pasteris, mamá de un joven abanderado, se escandaliza por la medida adoptada por La Pampa. “Para el gobierno que decidió eso el mérito no cuenta. Es simple. No le conviene tener gente preparada, prefiere que todos sean burros e incapaces para que no puedan defender sus derechos”, critica.

“Algo meritocrático”

“El tema de llevar la bandera es algo meritocrático, que se asienta sobre la desigualdad. Hay muchos niños y niñas que tienen mucha capacidad intelectual pero por muchos factores ajenos a ellos no pueden tener un mejor rendimiento. Quizás sería valorable poder incluirlos a todos y darles la posibilidad de que puedan llevar la Bandera en un acto patrio”, opina el docente Mario Quinteros, de la comunidad indígena de Amaicha. “Se deberían tener en cuenta otras aptitudes también como la buena vinculación del joven al medio y la solidaridad con los pares, es decir no solo demostrar que ese chico sabe mucho. Se puede saber mucho pero no ser buena persona” remata.

En la Escuela y Liceo Vocacional Sarmiento la Bandera se rota entre los 10 mejores promedios. “Siempre tienen oportunidad abanderados y escoltas de ir rotando. Como nuestra escuela también tiene primaria y formación docente, a veces el abanderado es del secundario y las escoltas son de primaria y la Bandera de los Andes es llevada por alguien de formación docente”, explica su directora, Eugenia Ruiz. Para llevar la Bandera también cuenta la conducta del alumno en lo social y afectivo, no es solo es mejor promedio, aclara.

Eli Rodríguez junto a sus colegas de inglés observan que el sistema educativo argentino ha pasado de “la tradición de premiar el esfuerzo al extremo de dar cada vez más facilidades. Antes había tres exámenes al año, ahora hay cinco o siete. Ya estamos entrando en 2022 y todavía seguimos recibiendo trabajos para aprobar el 2020”, sintetiza.

Evaristo Cruz tiene 15 años y es un buen alumno de la Escuela Belgrano. “Siento que llevar la bandera es un premio a tu rendimiento, tu esfuerzo y tu dedicación al estudio. Por eso son pocos los que llegan”, razona. “Pero se podrían hacerlos participar también a los chicos que se esforzaron mucho en la cuarentena, aunque no hayan podido lograr buenos resultados”, admite.

Cómo es la elección: los criterios que se manejan en Tucumán

En Tucumán, el régimen de selección de abanderados y escoltas (resolución 571/5) prevé criterios cuantitativos y cualitativos. Entre los primeros, se considera el rendimiento general de los candidatos, de su trayectoria escolar dentro del nivel secundario. Quienes portan la bandera son los alumnos del último curso. Se observan los máximos promedios. Desde el punto de vista cualitativo se observan: responsabilidad, asistencia y puntualidad, compromiso con la comunidad, solidaridad, patriotismo y respeto por el acuerdo escolar. Se seleccionan ocho alumnos y se establece un orden de mérito para abanderado y escoltas. Pueden rotar durante el año.

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