La tercera temporada muestra la etapa más oscura del cantante

La narración alterna momentos cumbre de la carrera del ídolo, con otros donde se lo ve caído.

UNA VIDA CON ALTIBAJOS. Diego Boneta como Luis Miguel, en la serie, que es una de las más vistas de Netflix.  UNA VIDA CON ALTIBAJOS. Diego Boneta como Luis Miguel, en la serie, que es una de las más vistas de Netflix.
28 Octubre 2021

Tras una espera que generó grandes expectativas entre sus fans, llegó por fin a Netflix la tercera parte de “Luis Miguel, la serie”, donde se narra la etapa más dramática de su vida y de su trayectoria artíastica.

El primer episodio hace un paralelismo entre dos instantes: uno cuando está cantando para Frank Sinatra, un momento en el que su carrera parece estar ascendiendo hacia a un nivel más alto, y el otro más reciente -en 2017- un año antes de que saliera su serie, que enfoca al artista enfrentándose al absoluto olvido, luchando por mantenerse en pie.

Como ocurre en las temporadas anteriores, estos nuevos episodios, mantienen la modalidad narrativa de saltar entre diferentes épocas. Sin embargo, mientras que en la primera temporada estas transiciones –a pesar de ser forzadas por momentos– se veían más naturales, separando la historia claramente, en esta tercera resulta un poco confuso durante algunos tramos.

Uno de los hilos narrativos cuenta la historia del romance que inició Luis Miguel con Mariah Carey (interpretada por Jade Ewen). La anécdota resulta lo suficientemente atractiva al establecer un contacto más interesante entre ambos personajes y no sólo un enamoramiento a primera vista. Por supuesto, la serie se toma algunas libertades en cuanto a la narración de los hechos, pero también se mantiene bastante fiel a otros, en especial cuando se trata de su época entre 1996 y 2004.

En este punto, parece que la serie realmente quiere cumplir al mostrar un lado nunca visto de Luis Miguel. Sin duda es difícil ver la caída del ícono, aunque irónicamente la serie lo ha salvado de esa desgracia, según opina una nota publicada en gq.com.mx.

La calidad del trabajo se mantiene en su máximo punto al integrar nuevos actores al reparto de la serie, como Carlos Ponce y Plutarco Haza, quienes se unen al Luis Miguel más reciente como aliados en sus dificultades financieras.

La serie muestra al “héroe” en el punto más bajo de su carrera, adicto al alcohol, rehusándose a mirar su realidad y a mantenerse aferrado a una imagen de sí mismo que ya está fuera de moda. La gloria y la brillantez de su carrera contrastan aún más fuerte en estos momentos.

Uno de los instantes más dramáticos de la temporada mostrará un hecho ocurrido en 2017, cuando el cantante fue arrestado por un incumplimiento de una sentencia.

Luis Miguel había enfrentado una demanda legal por William Brockhaus, que trabajó como su manager en Estados Unidos. Alegaba que el cantante había caído en incumplimiento de contrato al cancelar una serie de conciertos en 2015. Brockhaus señaló que no recibió honorarios, y terminó ganando la demanda con un juez federal de Nueva York fallando a su favor en agosto de 2016. Luis Miguel se negó a pagar y le embargaron un Rolls Royce. Tampoco aceptó comparecer en tribunales, por lo que una jueza ordenó su arresto.

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