Rugby: un cambio que va más allá de la camiseta - LA GACETA Tucumán

Rugby: un cambio que va más allá de la camiseta

World Rugby anunció que en el Mundial 2027 los equipos no podrán utilizar los colores verde y rojo. La medida se adoptará para favorecer a los daltónicos.

20 Oct 2021 Por Mariana Apud

Con un objetivo de inclusión, la World Rugby, máxima autoridad del deporte de la ovalada, evalúa impedir en la Copa del Mundo 2027 el empleo de camisetas verdes y rojas. La medida es para ayudar a las personas que tienen deficiencia de visión de los colores, CVD por sus siglas en inglés, o daltonismo (ver nota aparte), como es más conocida la enfermedad identificada por John Dalton.

De implementarse, selecciones como Gales e Irlanda deberán repensar sus camisetas. Tarea complicada para los “Dragones” galeses, identificados con el rojo, y para los irlandeses, que tienen al verde como el color institucional deportivo y nacional.

Si bien la intención es loable, “meterse” con los colores de un equipo, sea cual sea el deporte, es cosa seria. La propuesta de la World Rugby, trasladada a Tucumán, obligaría a replantear las camisetas de varios equipos. A saber algunos ejemplos: San Martín y San Jorge en fútbol; Los Tarcos, Huirapuca o la misma selección tucumana de rugby, que con su naranja entraría en la gama de los rojos; en el básquet, Asociación Mitre.

En el sur tucumano, Ñuñorco con su banda roja, o Monteros Voley, que en sus versiones de rugby, hockey y voley portan el naranja y ni que hablar de Social Monteros, el más rojo de la ciudad. Aunque en el voley, red mediante, el conflicto para los daltónicos es mínimo. “Sería como cambiar la esencia del club, algo muy raro”, estableció Martín Berta. Integrante del departamento de investigación histórica y estadísticas de San Martín, Berta también realiza su tesis para la Licenciatura en Historia basada en los orígenes y procesos de popularización del “Santo”. “El rojo y el blanco se eligieron porque los fundadores se inspiraron en Alumni, el más ganador en aquella época”, indicó Berta. La deducción indica un si usamos sus colores, quizás seamos igual de ganadores. “No menosprecio el rugby, pero en este sentido, es un ámbito mucho más flexible. Para los futboleros, sería muy difícil de aceptar”, remarcó Berta.

Pensando en la buena intención de la World Rugby, Carlos Árquez, uno de los fundadores de Monteros Voley y ex intendente de la ciudad bien identificada con el rojo, aplaude la iniciativa, pero… “es un error filosófico tremendo”, asegura.

Despojar a un equipo de su color es un golpe certero al espíritu de quien los viste en competencia y también para aquellos que los lucen en las tribunas. Pero Árquez está lejos de quedarse de brazos cruzados y ejecuta mentalmente una alternativa. “A los sordos, cuando bailan, les van escribiendo el ritmo que están poniendo. Si es que en algún momento se dispone alguna medida para los daltónicos, me parece de 10; aportaría un poco de justicia”, destacó Árquez. “Pienso que se podría poner los nombres de los colores en un lugar visible, como en los hombros, eso me parecería un hecho de justicia, pero cambiar los colores me parece una locura”, argumentó Árquez. El ex dirigente explicó que el color naranja del club que fundó se eligió por el fuerte vínculo de la provincia a la actividad citrícola.

“Si hay personas que quieren ver rugby y no pueden hacerlo de forma clara, hay que cambiar el color de las camisetas para que puedan hacerlo. El rugby es para divertirse”, explicó Juan Carlos Molina que fue presidente de Huirapuca entre 2017 y 2019. El club de rugby de Concepción combina en su camiseta los dos colores que sufrirían la veda. “La elección fue porque en una reunión que se hacía en el consultorio de Horacio Reartez, uno de los presidentes del club que era oftalmólogo, había un aparato que tenía dos puntos: rojo y verde. A todos les gustó la combinación”, sintetizó Molina. “Habrá mucha polémica, eso es seguro. Creo que, así como proponen sacarlos, también puede haber alguna opción para que, en este caso, un país no pierda el color”, opinó Molina.

La propuesta recién fue anunciada y todavía faltan seis años para su posible aplicación. Incluso aún no se sabe dónde se disputará la edición 11 de la Copa del Mundo de rugby, porque esto recién se anunciará en mayo de 2022. Todo puede pasar, desde el cambio de colores, hasta los modos de aplicar una medida para cumplir con la misión estratégica que se propuso el deporte de la ovalada: que el rugby sea un deporte global para todos.

Una medida para un mundo más igualitario

La filosofía de la World Rugby es que todos son bienvenidos al deporte de la ovalada. Accesibilidad e inclusión son dos palabras firmes en el discurso del presidente del organismo Bill Beaumont. Él es daltónico y entiende que es todo un desafío para quienes lo sufren poder disfrutar del rugby. “El conflicto para el daltónico se produce siempre en la percepción del color. Es decir, no importa si están en camisetas separadas o en la misma, siempre habrá dificultad para distinguir el color de acuerdo al tipo de daltonismo que tenga para el rojo, el verde o el azul o en gamas de esos colores cuando es leve”, explicó Flavia Molé.

La médica oftalmóloga pone un más de rigor científico para definir la deficiencia visual. “Es una alteración de origen genético ligada al cromosoma X que afecta la capacidad para distinguir los colores. Se encuentran afectadas las células de la retina llamadas conos que son las que nos permiten ver durante el día. Se presenta en un 8% en varones y en un 0,5 % en mujeres”, especificó.

Con esos porcentajes es que la World Rugby calcula que podría haber entre dos y tres jugadores daltónicos en cada equipo de 32 hombres. El análisis ovalado incluye a todos los involucrados en el juego: fanáticos, árbitros, entrenadores, empleados de estadio y de los clubes que puedan sufrir daltonismo.

Por ellos, la World Rugby se ha propuesto establecer procedimientos que minimicen el problema. “Me parece perfecta la iniciativa. Cuando hablamos de inclusión también debemos considerar a este tipo de patologías, siempre que faciliten la calidad de vida de las personas con dificultad de cualquier tipo. Las medidas destinadas para tal fin deben ser promovidas y aceptadas por todos, aportando un granito de arena por un mundo mejor y más igualitario”, opinó la profesional.

El estudio que hizo la World Rugby fue de un año de observación de la patología. Gracias a ese trabajo se identificaron varias áreas en las que quienes sufren daltonismo y quieren formar parte del “mundo rugby” encuentran los mayores problemas. La indumentaria, la información en el estadio y las entradas, la cobertura de la televisión, patrocinios y servicios de emergencia son algunas de ellas.

En Italia, nadie lucirá el verde en la próxima temporada

La Serie A anunció que en la temporada 2022-2023 estará prohibido usar camisetas de color verde.

El motivo no es favorecer a una minoría, como en el rugby: el artículo 2 del nuevo reglamento se implementará para que haya una mayor claridad televisiva, porque se considera que el verde de las camisetas se confunde, o con más precisión, se mimetiza con el césped generándole una experiencia poco placentera al espectador.

Además, estiman que será útil para que los árbitros y jueces de líneas tengan un mejor contraste. La medida fue establecida recién para la siguiente temporada, con la intención de darle a las marcas de indumentaria un tiempo prudencial de repensar los diseños de las camisetas si es que llevan el color verde.

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