Alicia Merched: “no a todos, pero sí se puede recuperar a los condenados”

La jueza de Ejecución de Concepción explicó que el femicidio de Vicky Nieva pudo haberse evitado

23 Jul 2021 Por Gustavo Rodríguez
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AVANCE. La jueza Merched logró que se dictaran talleres en la cárcel.

“Con una condena de seis años no se puede readaptar a nadie”, explicó la jueza de Ejecución Alicia Merched al referirse a la última pena que recibió Manuel “Petaca” Sena y que, a los 16 días de haberla cumplido terminó siendo acusado del crimen de Ana María Romero.

- ¿Qué debería haber sucedido?

- Hubiera sido preferible que se lo haya internado para que se desintoxique primero y después obligarlo a través de una pena condicional a realizar un tratamiento de rehabilitación para que deje de consumir drogas. Y si no lo cumpliera, transformar inmediatamente la condena en efectiva.

- ¿Cree que la condena fue leve?

- No puedo opinar del caso. Pero sí puedo decir que intenté hablar con los miembros del Colegio de Jueces de Concepción para que entiendan lo que está sucediendo. No puede ser que apliquen condenas por un homicidio culposo, por más que sea con dolo eventual, por 12 años, y una persona que abusó de su hija a seis. El problema se presenta cuando después nos enfrentamos a los reclusos y nos piden explicaciones sobre este punto.

- ¿Los condenados hacen rehabilitación?

- A los penados del sur los obligamos a hacerla cuando están privados de su libertad; el problema es que después no lo continúan. Hay que entender que muchos cometen delitos por estar bajo el efecto de las drogas y que pueden generar mucho daño. Hay un claro ejemplo.

- ¿A qué se refiere?

- El transfemicidio de Vicky Nieva se pudo haber evitado. El acusado, Claudio Gutiérrez, tenía varias denuncias por amenazas y lesiones leves, pero todo quedó en la nada. Le archivaron causas, cumplió con una probation, una condicional, sin que se dieran cuenta de que ya le habían otorgado otra con anterioridad. Si lo hubieran obligado a hacer un tratamiento de rehabilitación y talleres contra la violencia de género, ese crimen es muy probable que no hubiera ocurrido.

- ¿Están haciendo tratamientos contra la violencia machista?

- Sí, desde mediados de mayo. A través de una gestión personal, conseguí que una fundación dicte talleres a través de zoom, por el momento. Seguimos gestionando un lugar para que de manera gratuita los profesionales puedan trabajar con mayor comodidad.

- ¿A quiénes están dirigidos estos talleres?

- Están destinados a condenados por abuso sexual y por violencia de género. Presenté esta novedad a la Corte Suprema de Justicia de la provincia y al Colegio de Jueces de Concepción para que lo tuvieran en cuenta. Como no tuve los resultados esperados, por decisión propia y amparándome en lo que dicen las leyes, como jueza de Ejecución les impongo como regla de conducta participar de los talleres.

- ¿Se pueden recuperar estas personas?

- No en un 100%. Hay personas que sí son irrecuperables, que son aquellas que ya tienen una base psicopática. Pero las leyes nos obligan a actuar y eso es lo que estamos haciendo.

- La sociedad parecería cree que es imposible readaptar a un condenado…

- A la sociedad hay que decirle que sí se los puede recuperar, no a todos, pero sí es posible. Pasa lo mismo que en otros ámbitos. Siempre habrá alguien que quiera escuchar. Y tenemos que trabajar para que alguien nos escuche. Pero debemos asumir el compromiso entre todos los operadores judiciales.

- ¿Qué tipo de compromiso?

- Al referido al accionar de los operadores. Por ejemplo, hubo un caso de un hombre con varias causas por amenazas, lesiones y desobediencia judicial. Se lo condenó, pero el defensor oficial planteó que haya un efecto suspensivo hasta tanto la sentencia quede firme. El Tribunal de Impugnación me dio la razón y rechazó el planteo, pero ahora el caso está en la Corte. El penado podría estar en la cárcel haciendo el taller.

- ¿Y cuáles son las consecuencias de esta situación?

- Que se producen casos como los de Vicky Nieva. Hay que decir las cosas como son. Fue un femicidio que pudo haberse evitado. No la habrían asesinado si hubiera contado con una consigna policial, pero como era una mujer trans, nadie la escuchó. Tampoco nadie hizo nada para frenar al victimario. Hasta una vecina de ella fue atacada por el acusado cuando intentó defenderla. Pero ese caso no prosperó.

- ¿Cuál es la solución entonces?

- En primer lugar hay que insistir con una campaña de concientización para acabar con la violencia de género. Lamentablemente, los nefastos “algo habrá dicho” o “algo habrá hecho” no se eliminaron totalmente y en eso se debe trabajar. Las víctimas deben recurrir a la Policía para denunciar; si no les hacen caso, tienen que dirigirse al Ministerio Público Fiscal y, si también fracasan, visibilizar los casos en los medios de comunicación para que se haga algo.

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