San Martín-Atlanta, una final disfrazada de primera fase - LA GACETA Tucumán

San Martín-Atlanta, una final disfrazada de primera fase

Pese a que hace un tiempo este duelo iba a decidir un ascenso, San Martín y Atlanta chocan en un cruce en el que uno seguirá soñando y el otro se despedirá hasta la próxima temporada. A las 17.10.

17 Ene 2021 Por Bruno Farano
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Hace un año San Martín y Atlanta parecían encaminados a enfrentarse en la gran final por el ascenso a la Liga Profesional. Sin embargo, la llegada de la pandemia en marzo pasado modificó el escenario. Desde ese momento hasta acá corrió mucha agua por debajo del puente.

Los dirigentes que manejan la AFA decidieron omitir los puntos que habían llevado a ambos equipos a ser los mejores de sus zonas y los obligaron a correr desde cero en la carrera por lograr lo que en un primer momento parecía estar al alcance de la mano.

Pese a que habían sufrido idénticas injusticias, las dirigencias actuaron de manera diametralmente opuestas. En La Ciudadela se sublevaron ante el poder; en Villa Crespo prefirieron refunfuñar por lo bajo y apoyar la gestión de Claudio Tapia. Ninguna estrategia funcionó, los dos jugaron y padecieron la primera parte del torneo. Ninguno pudo recuperar el nivel mostrado durante el torneo extinto, perdieron varios juegos y recibieron muchos goles. “Todas esas situaciones terminaron influyendo. Lo que pasó en este último tiempo no fue casualidad, sino causalidad”, advirtió Sergio Gómez sabiendo que hoy su equipo juega casi la final del Mundo.

Por todo lo sucedido, por la carga de las frustraciones, porque tal vez ninguno haya soportado comenzar el campeonato con la carga de ser el favorito, el “Santo” y el “Bohemio” se cruzarán en el primer juego eliminatorio. El destino quiso que los que podían haber estado a un paso del objetivo, hoy deban eliminarse entre sí.

“Son dos equipos que están lastimados desde hace mucho tiempo. Pero este es un partido único, que no ofrece revancha. Por eso tenemos que estar preparados para dar lo mejor y lograr la clasificación. Tenemos la necesidad de pasar de fase”, dice el entrenador consciente todo lo que se juega su equipo. “Este será el cruce más difícil porque es el primero y por todo lo que viene sucediendo”.

La decisión del destino de enfrentarlo justo con Atlanta, tal vez sea un guiño para San Martín si esta tarde logra sortear el escollo. Si logra vencer a un equipo que está casi en igualdad de condiciones en todos sus aspectos, el “Santo” podría, de una vez por todas, encarrilar su rumbo y volver a soñar en grande. “El partido no es la final que quizás debimos jugar, pero sí define algo muy importante. Puede darnos un envión anímico importantísimo para el tramo final del torneo”, aseguró Gómez.

“Es algo raro, extraño, enfrentar a Atlanta en esta instancia. Pero sabemos que nuestra única opción es ganar”, agregó Lucas Diarte, aceptando que el equipo hasta acá no alcanzó su mejor nivel y que lograrlo es un objetivo ineludible para esta ocasión. “Debemos mejorar todas las falencias que mostramos durante este torneo que armaron. Somos conscientes que no estamos bien, como nosotros querríamos, pero debemos levantarnos. A partir de este partido tenemos que ser protagonistas y pensar sólo en ganar”.

Esta tarde, en el Antonio Candini, el “Santo” no sólo se jugará el pasaje a la siguiente fase. También estará en juego todo el esfuerzo que hicieron en La Ciudadela antes, durante y después de la pandemia.

San Martín no tiene margen para fallar. Contra Atlanta no será la final que todos esperaban, pero el duelo tiene condimentos que hacen de este duelo importantísimo; casi de vida o muerte.

Tal vez no haya mañana, quizás si logra ganarle al “Bohemio” tenga otro juego trascendental en un par de días, pero sino deberá comenzar a mirar (y esperar) a la próxima temporada. Por eso en La Ciudadela nadie baja la guardia y apuesta a que el equipo recupere su identidad justo en un duelo clave. “Habrán muchas cosas en juego, debemos redoblar todos los esfuerzos y ganar como sea”, sentenciaron desde el búnker “santo” en Río Cuarto.

Por estas horas, la “final” disfrazada de primera fase es lo único que importa.

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