El cambio climático puede alterar la forma en que aparece el dengue en nuestra provincia

Nación insta a ajustar la vigilancia epidemiológica: realizar pruebas de laboratorio ante la sospecha, dado que muchos de los síntomas de dengue son también de coronavirus.

30 Oct 2020 Por Lucía Lozano
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ACCIONES PREVENTIVAS. Los gobiernos municipal y provincial siguen tomando medidas contra el mosquito para prevenir el dengue.

Que los tucumanos no podamos por ahora viajar a los países fronterizos no es ninguna garantía para que el dengue no entre a nuestra provincia. Tampoco habría que confiarse del hecho de que las epidemias de esta enfermedad suelen ser cíclicas. Así lo deja en claro la doctora María Julia Dantur Juri, de la Unidad Ejecutora Lillo (Conicet-Fundación Miguel Lillo).

La investigadora dio algunos detalles sobre qué se puede esperar para este año y comienzos de 2021 en relación con la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti. El cambio climático, según la experta, podría ser determinante. “Hasta ahora no es posible saber con certeza si es que habrá un nuevo brote de dengue. Si bien está reportado que las epidemias del dengue son cíclicas, apareciendo cada tres a cinco años, también es sabido que hay factores que pueden alterar esto. El clima influye en el comportamiento de la enfermedad al afectar la dinámica de los vectores, el desarrollo del virus y las interacciones entre mosquitos y humanos. Así, una variable climática puede aumentar el potencial de transmisión del dengue a través de un efecto específico y al mismo tiempo disminuir el potencial de transmisión a través de otro. A esto se pueden sumar factores sociales como el crecimiento de la población, las migraciones, la urbanización no planificada ni controlada, los focos de pobreza crecientes y la falta de servicios básicos como agua potable y eliminación de desechos”, explicó.

Según la investigadora, el cambio climático puede alterar la forma en que los seres humanos interactúan con la tierra, alterando su uso e impactando la magnitud de la población de mosquitos y la composición de especies. “Nosotros hasta ahora no estamos tomando en cuenta la magnitud de lo que esto implica y las consecuencias a las cuales nos podemos enfrentar en un futuro demasiado cercano”, advierte.

Con respecto a las migraciones, Dantur señaló que no hace falta que los viajeros lleguen infectados con el virus desde otros países para que se propague la enfermedad. “Los primeros casos de dengue reportados durante el último brote en nuestra provincia se dieron por la llegada de personas desde Misiones, quienes habían venido a visitar a sus familiares. Y si consideramos que actualmente en Misiones, como en otras provincias, tienen casos sospechosos de dengue, no sería extraño que esta situación se repita. El riesgo de la migración no siempre se relaciona con los vuelos internacionales; mayormente tiene que ver con las fronteras de nuestro país (con Brasil, Paraguay, Bolivia), que son totalmente permeables”, explicó.

La situación actual

El histórico récord de casos de dengue que tuvo el país en la última temporada y también Tucumán (más de 7.000 enfermos), ponen en alerta al sistema sanitario y a la sociedad, por su posible convivencia con la covid-19, que lejos de desaparecer, resiste y se multiplica. Si bien a principios de este año ambas enfermedades coexistieron durante algunas semanas, los contagios de covid-19 comenzaron a aumentar cuando ya no se reportaban casos de dengue.

¿Cómo está la situación actual de esta patología conocida como “rompehuesos”? Según el último Boletín Integrado de Vigilancia, emitido por el Ministerio de Salud de la Nación la semana pasada, en la temporada actual -es decir la que arranca en septiembre de 2020 y se extiende hasta junio de 2021-, ya 18 provincias reportaron casos con sospecha de dengue, siendo las regiones NEA y Centro las que registraron un mayor número de notificaciones: 464 casos. Se han registrado nueve casos probables en las provincias de Buenos Aires (uno), Santa Fe (uno), Chaco (uno), Corrientes (tres) y Formosa (tres). Además, se notificó el primer caso confirmado por laboratorio en Corrientes.

“Si bien la mayor parte de los brotes estuvieron inactivos durante el invierno, es importante mantener una vigilancia activa para todos los casos sospechosos de dengue”, advierte el Ministerio de Salud.

“En este contexto, atravesado por la pandemia de coronavirus, donde la vigilancia se ve centrada en dicho virus, y teniendo en cuenta que muchos de los síntomas de dengue son también síntomas de coronavirus, resulta pertinente resaltar la importancia de la sospecha de dengue y estudiar por laboratorio cualquier caso sospechoso de síndrome febril inespecífico y epidemiología compatible”, resaltaron las autoridades nacionales.

De la misma forma, llamaron a reforzar las acciones de prevención y control del vector, el mosquito Aedes aegypti.

Medidas

“Para estar mejor preparados en caso de darse un brote a fines de este año y comienzos del siguiente debemos comenzar, si no lo hicimos hasta ahora, con la eliminación de los recipientes que no nos sirven y dónde se puede acumular agua y estar presente el mosquito. El llamado descacharrado a veces no se entiende bien. Muchas familias eliminan elementos que no les sirven pero que no son necesariamente criaderos del mosquito. Por eso es necesario mostrar a la población cuáles son los elementos a desechar”, destaca Dantur Juri.

“Además de esto, dentro de las medidas de prevención personal para reducir al mínimo nuestra exposición a los mosquitos debemos usar ropa que cubra nuestro cuerpo cubriendo nuestras extremidades, usar repelentes que contienen DEET, IR3535 o Icaridina que se pueden aplicar en la piel expuesta o en ropa de vestir (en el caso de los niños usar repelentes adecuados para ellos) y no está de más el uso de telas mosquiteras en puertas y ventanas”, recomienda.

“En nuestro país, este año el brote fue el mayor en comparación a todos los registrados anteriormente, afectando a diferentes regiones del país y dejando en claro la necesidad imperiosa de desarrollar estrategias tendientes al control del mosquito Aedes aegypti”, sostiene Dantur Juri. Remarca que si todos sistemáticamente eliminásemos los criaderos del mosquito, se podría reducir su abundancia y por ende, el riesgo de transmisión de la enfermedad en caso de aparecer nuevamente. “El contexto actual en el que estamos en Tucumán, sin casos reportados de dengue, no tiene sentido el uso de insecticidas. Esto es importante de remarcar, para que a la población le quede en claro, ya que algunas personas consideran que sólo con insecticidas disminuye la población de mosquitos”, puntualiza.

Claves para la prevención

- Prestá atención a todos los lugares donde puede criarse el mosquito Aedes aegypti y tratá de eliminar o de cubrir esos recipientes: floreros, cubiertas de autos, cualquier tacho, los tanques de agua.

- Otros lugares comunes son: secaplatos, posa macetas, depósitos de agua del descongelamiento de heladeras, sistema de desagote de equipos de aire acondicionado, el frasco de mayonesa, un inodoro abandonado a la intemperie, las canaletas de desagüe pluvial, piletas de piso con canillas que goteen.

- También pueden criarse en los juguetes que acumulan agua o en cualquier plástico tirado en el fondo de casa.

- Hay que estar atentos a estos síntomas de la enfermedad: fiebre alta, dolor retroocular, dolores musculares, sarpullido, vómitos y malestar general.

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