Entrevista a José Santamarina: “Hay que apoyar al deporte de base”

El ex capitán “naranja” reclama una política deportiva provincial definida y contundente, que apunte a fortalecer a los clubes de barrio.

14 Sep 2020 Por Federico Espósito
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SIN MEDIAS TINTAS. Santamarina pide mayor compromiso de la clase política. la gaceta / foto de analia jaramillo LA GACETA / ANALÍA JARAMILLO

A mediados de mayo, Santiago del Estero anunció la finalización de la construcción del Estadio Único Madre de Ciudades, un imponente escenario con capacidad para casi 30.000 espectadores sentados, 22 palcos VIP, museo, estacionamiento interno y sistema de iluminación de avanzada. Un estadio de nivel europeo, con una alfombra de césped impecable, estrenada este sábado por el plantel de Central Córdoba, que realizó allí una práctica orientada al reinicio del fútbol de Primera, previsto -por ahora- para octubre. La obra, que será sede de la Copa América 2021 y que fue postulada para albergar partidos de la Sudamericana, reverdeció un viejo debate tucumano: ¿y nosotros para cuándo?

“La idea de hacer un estadio como ese acá me parece una loc ura”, apunta José Santamarina. Así, sin anestesia. El ex capitán de los Naranjas sabe bien que la suya es una opinión impopular y que no faltarán los que lo tilden de “contrera”, pero tiene argumentos en la recámara para debatir. Por otro lado, el asunto le parece un buen disparador para hablar de otros temas que, a su juicio, deberían ser prioritarios.

“Escucho que muchos dicen: ‘cómo puede ser que Santiago tenga un tremendo estadio, que Las Termas tenga un autódromo y un aeropuerto, y nosotros seguimos sin hacer nada’. A ver, Santiago tomó la decisión política de darle prioridad a eso. De destinar una montaña de dólares para que una vez al año vengan 22 pilotos de MotoGP con sus equipos, 60.000 espectadores y en un fin de semana te llenen los hoteles. ¿Está bien? Sí, está perfecto...cuando la guita te sobra. Si sos Miami Heat, metele tranquilo, ponele aire acondicionado a las butacas si querés, pero nosotros no tenemos esa plata. Y la que tenemos, la malgastamos”, desarrolla su punto Santamarina.

FARAÓNICO. Santiago invirtió más de 1.500 millones de pesos en su estadio.

Podría decirse que Santiago tampoco la tenía. Y si la tuvo, fue porque decidió virar fondos que podrían haberse invertido en necesidades básicas de la población, la cual en muchos casos no tiene ni siquiera acceso a servicios esenciales. La licitación para la construcción del estadio único se otorgó en 2018 por 984 millones de pesos (unos 40 millones de dólares en ese momento), pero en enero del año pasado se autorizó un aumento de 470 millones, por lo que se calcula que el costo total superó los 1500 millones de pesos. Puede verse como una fuerte apuesta a largo plazo, que traiga nuevas inversiones y genere empleos, pero igualmente son cifras que resultan difíciles de digerir en una provincia cuyo índice de pobreza está entre los más altos del país.

Primero lo primero

“Ojo, aclaro que yo no estoy en contra de que se haga un estadio. Lo que digo es que eso no puede estar antes que la base. Si vas a gastar tanta plata, que sea primero para apuntalar el deporte. Lo del estadio es espectáculo. Yo me refiero al deporte de base, al que se practica en los clubes de los barrios, que es de donde surgen los talentos”, se explaya el ex jugador de Los Pumas, y va más allá. “Supongamos que no nos cuesta un mango. Que viene Dios y nos regala el estadio. Pum, lo pone acá, listo para usar. Ni así es negocio, mirá lo que te digo. Porque después lo tenés que mantener, y eso tiene un costo altísimo. Necesitás meter por lo menos un evento grande por mes; sino salís perdiendo y lo tiene que bancar la Municipalidad. ¿Realmente queremos eso, mientras lo seguimos dejando a gamba al pibe que limpia vidrios en el semáforo?”, se pregunta.

El riesgo de que un eventual estadio único termine convertido en un “elefante blanco” -como el Bicentenario de Catamarca, inaugurado en 2011 y viniéndose abajo desde su clausura en 2016- es alto en una provincia como Tucumán, que no tiene al deporte entre sus prioridades políticas. Basta con ver el ruinoso estado del Palacio de los Deportes, resquebrajado por el peso de tantas promesas incumplidas y hoy reducido a depósito de vehículos secuestrados.

El reclamo de Santamarina de apuntar a la base antes que al techo engloba al proyecto de construcción de un Centro de Alto Rendimiento de elite en Tafí del Valle. “Tampoco lo entiendo. ¿Para qué poner un centro de alto rendimiento a 2.000 metros de altura, donde es más difícil el acceso? El atleta que venga de afuera y no esté acostumbrado a subir un cerro, te empieza a vomitar en la primera curva. Y si querés que lleguen en avión tenés que construir un aeropuerto. Y a la madrugada hace frío, a veces está helado. El mejor centro de alto rendimiento que conocí en mi vida, y mirá que he andado por muchos con Los Pumas, es el de Pensacola, que está en una bahía donde hace más calor que en El Cadillal en enero”, cita.

En su momento, el propio Matías Ola había criticado la decisión de construir esas instalaciones en los valles. “A mi parecer, Tucumán no lo necesita. Sería obsoleto para los tucumanos. Lo que necesitan es una campaña de restauración de la infraestructura deportiva que existe en la provincia. Restauración y puesta en marcha de piscinas de barrios con instalaciones adecuadas y ‘profesionales’ para impulsar un nido de atletas y nadadores que representen a Tucumán en el mundo, impulsando la belleza de la provincia”, había comentado en su momento el nadador oriundo de Aguilares.

Política deportiva

Durante la pandemia, del contacto entre dirigentes de diferentes disciplinas deportivas en la sala de espera del COE surgió la idea de formar una entidad superior, que aglutine a asociaciones, uniones y federaciones tucumanas, e intervenga frente a lo que consideran inacción por parte del Estado en materia de deporte. “Es que no hay política deportiva en esta provincia. Sí, está bueno que una vez al año venga algún equipo nacional, pero ¿vos sabés lo que cuesta traer un test match de Los Pumas, por ejemplo? Pensá en vuelos en primera, hotel cinco estrellas, cuatro comidas diarias, micros en la puerta del hotel parados todo el día. Me encanta que vengan, por supuesto, pero con esa plata también se podría ayudar a los clubes de barrio a no tener que andar mangueando por todos lados un subsidio o una ayuda para sobrevivir. Que tengan agua caliente, gas, luz y sobre todo elementos de trabajo. Que los ayuden a conseguir la personería jurídica a los que recién se están formando. ¿Cuántos talentos se perderán por no tener un club en condiciones adonde desarrollarse? En Buenos Aires cualquier colegio tiene pista de atletismo, y acá no hay ni una. Hablamos de una provincia de más de millón y medio de habitantes. ¿Cuánto le puede costar al Gobierno una pista de atletismo?”, suma preguntas el “Cheto”.

Entiende Santamarina que hace falta un mayor compromiso de la clase política. “Muchas cosas se pueden hacer, falta un poco de imaginación y voluntad de hacerlo sin buscar un rédito político. Nada de ponerle ‘gestión Juan Pérez’ a cada cosa que se hace. Que haya un presupuesto, y si se quiere traer algún seleccionado como espectáculo para promocionar Tucumán, que se lo incluya también en el presupuesto. Yo no digo que no, lo que digo es que no nos gastemos una montaña de plata en espectáculo cuando los clubes de barrio no tienen un mango. Por supuesto, es una opinión y puedo estar equivocado, y si alguien tiene argumentos en contrario me gustaría escucharlo”, redondea.

De todos modos, añade una aclaración que considera necesaria: “con todo lo que está pasando, quizás es hasta odioso hablar de esto. Yo hablo de deporte porque es lo que conozco, pero soy consciente de que en este contexto, primero están los hospitales, los barbijos, los médicos, los maestros, los policías y otras prioridades. Simplemente lo que digo es que, si en algún momento se piensa en gastar tanta plata en el deporte, atendamos lo básico primero”.

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