Las audiencias se desarrollan en un clima de tensión

CON ESTILO. La defensora Gabriela del Valle Dorado durante la audiencia. SIN PAUSA. El abogado Marcelo Perdiguero usó su auto como oficina.  CON ESTILO. La defensora Gabriela del Valle Dorado durante la audiencia. SIN PAUSA. El abogado Marcelo Perdiguero usó su auto como oficina.
04 Septiembre 2020

Pese a que las audiencias son virtuales, el clima de tensión se percibe a lo largo de cada una de ellas. Y los momentos más tensos se producen cuando las víctimas enfrentan a los acusados. Se escucharon varios entredichos, pero el más fuerte fue el de un joven que sufrió el robo del estéreo de su auto por parte de un cuidacoches que hace menos de un año había recibido una pena condicional por haber cometido un delito contra la propiedad.

El sistema es como el de las películas de Hollywood, un fiscal realiza la acusación, el imputado declara, su defensor lo asiste técnicamente, y la víctima cuenta su versión de los hechos y tiene derecho a opinar sobre cuál debería ser la resolución del conflicto. Por último, el juez resuelve el caso. A diferencia de lo que se ve en un filme, no hay jurado, pero está contemplado que en un futuro lo haya en nuestra provincia.

“Señor juez quiero Justicia. Esta persona ya tiene varias causas y no puede seguir en la calle generando daño”, dijo Juan Carlos Cuenca, la víctima. “¡Sí te voy a pagar!”, le respondió el acusado Juan Vieira Salvio, por lo que inmediatamente se le cortó el audio. “¿Qué me vas a pagar? Me rompiste la puerta del auto (un Fiat Duna) y ahora no tengo en qué ir a trabajar porque no hay colectivos. Tampoco me alcanza porque gano $2.500 por semana y no entiendo cómo un abogado puede defender a una persona así. Yo también espero un hijo y lo poco que gano lo estoy usando para recibirlo como se merece”, agregó la víctima.

Antes de que el juez Federico Moeykens diera a conocer el fallo, la madre de Cuenca pidió hablar. “A mis hijos siempre les dije que debían estudiar y ganarse todo con el fruto del trabajo. Si el señor acusado tiene la mujer embarazada, le diría que se hubiera puesto a trabajar”, explicó la mujer que no fue identificada.

El magistrado la interrumpió para dar a conocer la sentencia: le dictó la prisión preventiva por 60 días a Vieira Salvio, por haber delinquido cuando estaba cumpliendo un plazo de libertad condicional. Mientras el juez informaba cuál era su decisión, la mujer levantaba los brazos festejando la resolución y a su hijo se lo notaba emocionado.

Y si de tensión se habla, a lo largo de las audiencias se registraron dos situaciones que generaron planteos paralelos. El primero se produjo porque dos abogados asumieron en una causa sin avisar a la defensora oficial que aguardó durante más de una hora a que se iniciara la audiencia. “Es necesario que se administre mejor esta situación para que no se vuelvan a repetir”, indicó Teresita Mendilaharzu.

En la última audiencia del miércoles se produjo un insólito hecho. Al pasar a cuarto intermedio, quedaron abiertos los micrófonos y se escuchó que emitió un improperio a una colega. Moeykens lo escuchó y antes de dar a conocer el fallo le hizo un llamado de atención. El profesional pidió disculpas públicamente y el Ministerio Público Fiscal le inicio un sumario por su conducta. “Esto debe ser una advertencia para todos: aquí no hay cuestiones personales, cada uno debe cumplir su rol”, explicó la damnificada.

Por la pandemia, las audiencias son virtuales y todas las partes se encuentran en diferentes lados y no en un mismo recinto, por lo que se generaron algunas situaciones que marcaron el rumbo de las primeras jornadas. El abogado Marcelo Perdiguero, por ejemplo, siguió la audiencia en su auto particular, mientras que la codefensora Gabriela del Valle Dorado lo hizo desde una oficina y con los anteojos de sol puestos. Un juez apareció con el nick de su hija y a los imputados casi no se los escucha porque la conectividad de las dependencias policiales no son buenas. Lo malo: la Oficina de Gestión de Audiencias no informó ayer los links para seguir varios debates. Tampoco se informó cuál había sido el inconveniente.


Pautas del proceso

1- El representante de la unidad fiscal que interviene, presenta el caso y esgrime las pruebas que tiene en contra del imputado.

2- El acusado hace uso de la palabra y luego su defensor empieza intentar rebatir todos los planteos acusatorios.

3- La víctima cuenta su versión de los hechos. Hasta aquí, los relatos que se escucharon fueron desgarradores y definitorios.

4- El juez escucha a todas las partes y, después de un cuarto intermedio, da a conocer el fallo del caso.


Algunas falencias

- No se están respetando los tiempos de los alegatos de las partes. En principio, no deberían ser de más de 15 minutos.

- La mala conectividad y la falta de lugares en las dependencias policiales interfiere en las declaraciones de los imputados.

- El nivel cultural de los acusados es muy pobre. Varias veces los jueces le preguntaron si necesitaban a otra persona para que les explique lo que estaba sucediendo.

- Los problemas que tienen los fiscales para conseguir con celeridad las pruebas que consideran clave a la hora de presentar el caso.

- La falta de preparación en retórica de los profesionales que participaron en las audiencias. Los funcionarios de los ministerios Fiscal y de la Defensa marcan diferencia. Los jueces muchas veces tienen que repetir una y otra vez cuáles son las reglas que deben seguirse para que no se desvirtúen los debates.

- La negativa de que se permita a la prensa observar las audiencias donde estén involucrados menores.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios