El increíble viaje de Tomás Cuello para cruzar un puente a pie y llegar a Brasil - LA GACETA Tucumán

El increíble viaje de Tomás Cuello para cruzar un puente a pie y llegar a Brasil

El futbolista tucumano hizo la mitad del trayecto en auto y la otra mitad (del lado brasilero) en avión. Ya está en el predio de Red Bull Bragatino.

17 Ago 2020 Por Miguel Velardez

Con dos valijas a cuestas hizo un largo periplo en busca de un sueño por cumplir. Viajó la mitad del recorrido en auto. Hizo noche en un hotel de Misiones y al día siguiente cruzó la frontera y se subió a un avión para tomar un vuelo de línea desde Foz de Iguazú hasta San Pablo, Brasil. 

Lo que nunca más olvidará Tomás Cuello de su viaje a Brasil es el paso de frontera entre Argentina y el país vecino, donde apareció un obstáculo. Todo había comenzado el sábado a las 15, cuando cargó las dos valijas en el auto. El chofer titular era Sergio Cuello y el suplente: su tío Gustavo Cuello. Los tres salieron de Tucumán sabiendo que iba a ser un viaje largo, pero sobraba el entusiasmo.

Tomás Cuello y su padre Sergio Cuello, en el paso frenterizo de Misiones.

Pasaron por Quimili; después entraron a territorio chaqueño: primero Charata y Después Roque Sáenz Peña. Solo con paradas para cargar combustible y estirar un poco las piernas. Algo para comer rápido y seguir el viaje hasta que entraron en Corrientes y, a la tarde, a Posadas, Misiones. Entre bromas y mate en bombilla individual para hacer más ameno el viaje y cumplir el protocolo sanitario. Nada de compartir el mate.

Antes de salir de Tucumán, el jugador se hizo el PCR que le dio negativo y con ese certificado emprendió el viaje. En todo el trayecto no tuvo ningún inconveniente, pero al llegar al paso fronterizo, en Misiones (del lado argentino) el trámite de rigor provocó una demora de más de tres horas. 

El padre y el tío no podían pasar al lado brasilero. En cambio Tomás tenía los papeles y documentos en orden. Un permiso de Migraciones de Brasil que le mandó su nuevo club y el pasaje de avión. El control se puso firme y dijeron que ni el padre ni el tío podían seguir al otro lado. Entonces Tomás no tuvo más remedio que alzar las valijas y cruzar solo el puente internacional "Tancredo Neves". Atrás habían quedado sus dos familiares, mientras el mediocampista tucumano llevaba sus dos valijas a cuestas caminando por un costado del puente, donde no había nadie más yendo a pie por ese lugar. Ni siquiera pasaban autos, porque la pandemia modificó el escenario de los pasos fronterizos.

¿En qué pensabas mientras caminabas sobre el puente con tus dos valijas?

- En mi viejo, en mi vieja, y en mi tío y en todo lo que hicieron y siguen haciendo todo lo posible para que siga cumpliendo mis sueños.

El jugador tucumano al cruzar el Puente Internacional

El Puente "Tancredo Neves", más conocido como "Puente Internacional de la Fraternidad", se inauguró en 1985 sobre el río Iguazú. Tiene tres kilómetros (en el acceso) del lado argentino y dos kilómetros del lado brasilero. Tomás Cuello tuvo que caminar ese trayecto con las dos valijas a mano y en absoluta soledad. Mientras tanto, su padre y su tío emprendían la vuelta a Tucumán en el mismo auto.

El futbolista cruzó la frontera a Foz de Iguazú, donde hizo noche en un hotel y esta mañana salió al aeropuerto para tomar el vuelo a San Pablo, donde aterrizó al mediodía. Cuello almorzó un menú brasilero y se instaló en el predio de Red Bull Bragatino, el club que lo contrató como refuerzo antes de que comenzara la pandemia de coronavirus.

- Aquí, en Brasil, el torneo se está jugando y tenía muchas ganas de volver al club; más que nada tenía muchas ganas de estar al lado de mis compañeros.

Por supuesto, Tomás llegó primero a su nuevo destino: San Pablo, que su padre y su tío de regreso a Tucumán. Pero vía Whatsapp ya sabe que sus familiares también siguen el viaje de regreso en el auto sin problemas a la provincia.

El predio de Red Bull Bragatino, donde el tucumano cumple el aislamiento.

Ahora solo piensa en terminar el aislamiento obligatorio que se le exige por haber llegado desde el exterior y luego empezar a entrenar con el resto del plantel. 

¿Tenés ansiedad por jugar?

-La verdad que físicamente estoy bien. Por ahí me falta un poco de ritmo, porque hace mucho que no hago un fútbol. Solo un fútbol 5 con amigos en Tucumán y por eso estoy con muchas ganas de poder arrancar.

El jugador tucumano, de 19 años, había viajado en febrero pasado para sumarse el nuevo club. Sin embargo, la pandemia le puso un freno y se vio obligado a regresar a Tucumán. Ahora volvió a Brasil en un viaje por tierra y por aire, pero con toda la ilusión de poder mostrar su talento en el fútbol paulista.

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