Sedición policial: todos los engranajes de la trágica revuelta

Quinta parte.

02 Jun 2020 Por Gustavo Rodríguez

Los trágicos saqueos de diciembre de 2013 no fueron espontáneos, sino que se produjeron por la revuelta policial que se desató entre el 8 y el 11 de ese mes. Esa fue la hipótesis que plantearon los fiscales Adriana Giannoni y Diego López Ávila. Los funcionarios judiciales también identificaron a tres grupos como los responsables de la situación. En uno se encontraban los líderes del autoacuartelamiento. En los otros, los que apoyaron y los que se sumaron a la medida. Aunque fueron muchos más, sólo pudieron reunir pruebas en contra de 24 de ellos- y el mismo ex jefe de Policía, Jorge Racedo.

Los investigadores, a la hora de imputar a los otros responsables de la revuelta, se encontraron con una avalancha de excusas de los efectivos acusados. Se toparon con personas que estaban de licencia médica, pero no tuvieron problemas en permanecer paradas durante horas a la par de los revoltosos. No faltaron los que negaron su participación afirmando que se presentaron en la Subjefatura de Policía -epicentro de la huelga- para hacer trámites personales, cobrar productos cosméticos que habían vendido y hasta, según un caso, “hablar de la vida”.

PREPARADOS. Los vecinos y dueños del supermercado de Uruguay y avenida Siria hicieron guardia durante días enteros.

Pero también hubo otro argumento con el que pretendieron eludir la responsabilidad penal: se encontraban realizando tareas de custodia en empresas privadas. “El hecho mismo de encontrarse un efectivo policial prestando adicionales cuando en realidad la Provincia necesitaba de su intensa colaboración, a efectos de mitigar la escalada de violencia agobiante en la provincia, resulta detestable desde el punto de vista legal y social”, sostuvieron los fiscales.

Uno por uno

Estos son los nombres de cada uno de los efectivos que participaron como engranajes de la revuelta:

1.- Augusto Naranjo (con prestación de servicio en el sistema 911): no cumplió con la orden de su superior de presentarse en la Escuela de Policía, donde estaba funcionando el servicio 911. Fue identificado con el resto de los sediciosos.

2.- Ismael Antonio Gómez (sistema 911): señaló que los oficiales le dieron a elegir que se fuera a su domicilio o que se quedara. Declaró que optó por retirarse y reconoció que se quedó con los revoltosos por simple curiosidad.

3.- José Antonio Molina (sistema 911): relató que estaba prestando servicios y que un grupo de desconocidos le quitó el auto en el que se desplazaba y que lo obligaron a sumarse la protesta. Desmintió haber recibido la orden de dirigirse a la Escuela de Policía.

4.- Ariel Antonio Herrera (mecánico de la fuerza): negó haberse quedado junto de los huelguistas y que el 9 de diciembre brindó servicios adicionales en una casa de juego. Esa versión fue desmentida por los empleadores. Apareció a la par de los líderes de la sedición y fue retratado con palillos de redoblantes.

5.- Marcelo Norberto López (sistema 911): declaró que no pudo prestar servicios por el bloqueo que se desarrolló en la Subjefatura y que luego lo obligaron a quedarse en el lugar. Los fiscales sostuvieron que sí prestó servicios y que en las imágenes donde se lo observa no parecía estar retenido en contra de su voluntad.

LAS CALLES ESTABAN EN LLAMAS. Los vecinos improvisaban barricadas en la vía pública a modo de evitar los saqueos.

6.- Mario Leonardo Galarzo (Motorizada de Yerba Buena): reconoció que estaba prestando servicios en la jurisdicción de Cebil Redondo. Reconoció que cuando terminó, el 9 de diciembre, se dirigió hacia donde estaban los huelguistas. Sin embargo, la Justicia demostró que habría abandonado su puesto.

7.- Juan Luis Albarracín (Guardia Urbana): fue acusado de no haber cumplido con su obligación de controlar al personal durante el 9 de diciembre. Se desmintió que haya recibido una orden para trasladarse al lugar donde se desarrollaba la huelga. Aseguró haber trabajado el 9 y 10 de diciembre, pero no existe constancia.

8.- Luis Orlando Vega (Guardia Urbana): habría incumplido con su función de controlar al personal a su cargo. Su superior negó en la Justicia que le haya dado la orden de trasladarse hasta la Subjefatura. Dijo que cumplió funcione el 9 y el 10 de diciembre, pero no pudo probarlo.

9.- Julio Guillermo Lescano (designado en la Subjefatura): se habría presentado en el lugar donde se hallaban los huelguistas a pesar de que él se encontraba de franco. Dijo que sus superiores le pidieron que recorriera la zona para ver qué sucedía. Los superiores desmintieron esa versión.

10.- Mario Alfredo Hernández (Policía Vial): señaló que el 9 de diciembre terminó los trámites de una licencia médica porque tenía una severa inflamación en sus piernas (le dieron 72 horas de reposo) y después se retiró a su domicilio. No pudo explicar por qué apareció parado a la par de los huelguistas.

11.- Víctor Pablo Di Colantonio (sistema 911): en la Justicia señaló que después de haber prestado servicios el 8 de diciembre, y al enterarse de los problemas, por su vocación de servicio se presentó en la Subjefatura para recibir órdenes. Los fiscales, lo descubrieron en diferentes imágenes tomadas el 9, el 10 y el 11 de diciembre a la par de los revoltosos.

12.- Jorge Luis González (sistema 911): declaró que se presentó a trabajar el 9 de diciembre y que su superior le ordenó que no saliera a trabajar para que no sufriera represalias, versión que fue desmentida. En el libro de guardia de su división no quedó registrada su presencia y, en cambio, fue retratado con la mitad del rostro cubierto. También dijo que prestó colaboración en el barrio Güemes, pero no se pudo constatar esa versión.

13.- Héctor Marcelo Jaime (sistema 911): declaró en la Justicia que siempre estuvo a disposición de sus superiores, pero que nunca pudo prestar servicios por los problemas que hacían sus compañeros. Sin embargo, aparece en varias filmaciones registradas durante los días de huelga a la par de los sediciosos. Sólo se constató que se presentó en la dependencia policial cuando terminó el autoacuartelamiento.

14.- Daniel Luis Medina (sistema 911): fue acusado de haber abandonado su puesto y de sumarse a la huelga.

15.- Víctor Hugo Ruesgas (sistema 911): el acusado se encontraba de licencia médica por una operación. El 9 de diciembre se presentó en la Subjefatura a realizar trámites y terminó sumándose a los manifestantes, según reconoció en sede judicial.

16.- Eduardo Augusto Rodríguez (sistema 911): se presentó a prestar servicios el 9 de diciembre, pero al no poder salir, recibe la orden de custodiar las motos en el lugar. Según la acusación, permaneció en la Subjefatura, pero a la par de una tela metálica donde mantenía diálogo con los sediciosos.

17.- Daniel Hugo Narváez (policía retirado): fue identificado entre el grupo de sediciosos el 10 de diciembre.

18.- Franco Nicolás Acuña (sistema 911): declaró que no prestó servicios porque sus superiores le dieron la orden de que no lo hiciera ya que no había medios de movilidad. Según los fiscales, se retiró del lugar sin ningún tipo de autorización y apareció retratado con los líderes de la revuelta.

19.- Marcelo Gustavo Alderete (sistema 911): señaló que no pudo desempeñar sus tareas porque estaba bloqueada la salida de las motos de la base. Aclaró que primero recibió órdenes de sus superiores para custodiar los rodados y que después lo autorizaron para que regresara a su hogar, puesto que había saqueos en la zona. Los fiscales no sólo no pudieron comprobar la veracidad de sus dichos, sino que su actitud “evidenciaba un total desapego por el interés común de la sociedad”.

20.- Cristian Sebastián Zóttola (sistema 911): al igual que sus compañeros, destacó que no pudo salir a prestar servicios, pero no aclaró por qué no se presentó en la Escuela de Policía, como le habían ordenado sus superiores. Sí reconoció que brindó servicios adicionales en un supermercado de Camino del Perú, actitud que fue duramente cuestionada por los fiscales

21.- Gabriela del Valle Albornoz (Guardia Urbana): dijo que el 9 de diciembre se presentó en la Subjefatura para cobrar los productos cosméticos que había vendido allí. Relató que en ese lugar se enteró de la huelga. Sin embargo, se comprobó que ella formaba parte del grupo de WhatsApp creado por los sediciosos.

22.- Omar Daniel Contreras (Guardia Urbana): el agente declaró que mientras se dirigía a realizar custodia en un supermercado del sur de la ciudad, fue interceptado por un patrullero cuyos ocupantes le dijeron que por órdenes de sus superiores debían presentarse en la Subjefatura. La versión fue descartada por sus superiores.

23.- Ángel Ariel Romano (Departamento Personal): fue acusado de no haber cumplido con la orden de custodiar el supermercado de avenida Alem al 200 y haber aparecido en imágenes junto a otros huelguistas. Se defendió de las acusaciones asegurando que estaba ahí “de casualidad”.

24.- Orlando Benito López (seccional 14ª): rechazó la acusación en su contra asegurando que su presencia en la Subjefatura se debió pura y exclusivamente a la realización de trámites. Fue otro de los efectivos que informó que, mientras se producían los saqueos, realizaba servicios adicionales en distintos comercios.

25.- Richard Leopoldo Nadal (Guardia Urbana): confirmó su presencia con los huelguistas, pero aclaró que sólo lo hizo para identificar a los sediciosos y luego brindarle información a sus jefes. Sus superiores desmintieron categóricamente haberle ordenado realizar esa tarea.

26.- Walter Sebastián Ángelis (sistema 911): fue descubierto entre los sediciosos cuando estaba de franco.

27.- Omar Osvaldo Albarracín (sistema 911): lo acusaron de no haber cumplido con la orden de dirigirse a la Escuela de Policía y quedarse allí. Según las imágenes de medios de comunicación, estuvo junto a los huelguistas.

28.- Adrián Marcelo Ruiz (sistema 911): aseguró en Tribunales que nunca salió de la base policial y que no participó de la revuelta. Sin embargo, sí fue ubicado entre los manifestantes.

29.- Diego Galván Benicio (sistema 911): pese a haber sido filmado junto con los revoltosos, negó ser la persona que aparece en las imágenes.

30.- Franco Leandro Jerez (sistema 911): se negó a declarar, por lo que no se pudo determinar qué hacía con los sediciosos.

31.- Manuel Eduardo Reynoso (seccional 3ª): no logró demostrar por qué no se presentó a su puesto los días 9 y 10 de diciembre y, en cambio, sí apareció entre los revoltosos.

32.- Julio Alejandro Acosta (sistema 911): “En el grupo se hablaba de la vida”, declaró el acusado cuando se le consultó qué hacía junto a los sediciosos en la Subjefatura.

33- Lucio Marcelo Medina (estaba pasivo): formaba parte de la comisión negociadora de los sediciosos. Reconoció su presencia con el grupo se debió a que sus compañeros sabían de sus conocimientos contables. No firmó el acta acuerdo. Para los fiscales, tuvo una activa participación en la planificación del autocuartelamiento.

34- Carlos Alberto Nieva (estaba en situación de pasivo procesado por una causa de homicidio): negó haber organizado ni participado en la protesta, aunque reconoció que estuvo en la Subjefatura y en la Casa de Gobierno, pero sólo para que trataran su situación personal.

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