Historias de artistas: retratos de las villas, entre zapatillas colgadas y paisajes cotidianos

Cristian Robles trabajó con su cámara en diferentes barrios. ”Quise mostrar una realidad que la gente no ve, la otra cara”, dice el artista. Un recorrido visual en la provincia.

01 Jun 2020 Por Jorge Figueroa
2

EXPOSICIONES. En el Centro Cultural Virla y en el MUNT el artista exhibió sus imágenes de Villa 9 de Julio y de La Bombilla.

Cómo es el día a día de los vecinos de las villas, entre la vida cotidiana y el consumo de pasta base de algunos de Villa 9 de Julio, la Costanera, “La Mago”, “El Sifón” y “La Bombilla”.

Cristian Robles dice que quería contar el otro lado de la realidad, lo que la sociedad no quiere mirar. Cuando se graduó como fotógrafo en la Facultad de Artes, tomó el equipo y partió de su Villa 9 de Julio a recorrer distintos barrios, para relatar sus historias. “El trabajo siempre fue contar la realidad que los demás desconocen o no saben que existe; también quería mostrar las personas que estaban sujetas a lo que eran sus padres; por ejemplo, un vecino lo era porque su padre era delincuente. Mostraba que en las villas hay gente buena trabajadora, que lucha día a día para ser mejor; pero la mayoría de los chicos que caen en las drogas van al centro de rehabilitación con apoyo religioso”, describe Robles.

El joven artista la juega de local; se crió a cuadras de Sportivo Guzmán (un”juliano”), por La Sodería y un poco más lejos del ex matadero. Cuando terminó fotografía comenzó a estudiar en los talleres de la facultad; expuso en el Centro Cultural Virla y sus retratos sociales recorrieron el Festival de la Luz y el MUNT.

En su barrio aparece la imagen de un vecino sentado en la vereda en un tórrido verano con la pileta de lona armada a un par de metros. En “Realidades de villa Lola”, una señora parece posar en el momento de un ”saque” (Salón del MUNT, 2015). Robles narra la historia de unos amigos que consumían paco y pasta base. “Comencé a registrar un poco el día a día de sus vidas, las formas que tenían de conseguir dinero para comprar la droga y consumir”.

En el Festival de la Luz de 2018 presentó su intervención “Villa Adentro”, en la que además de las calles y sus árboles y casas de diferentes zonas, había un elemento común: zapatillas colgadas como de un cable de luz. En la otra sala del Virla instaló un mechero tumbero que utilizan en las comisarías para encender los cigarrillos. Se sabe que la zapatilla colgada del cable es señal que está cerca el dealer o transa. “Pero muchas veces los chicos juegan y las tiran a los cables sin saber el significado que tienen. Eso me llamaba la atención; es un símbolo y todas las villas lo tienen”.

Un comedor

Cristian Robles tiene 35 años, tres hijos y es empleado público. No vive ya en Villa 9 de Julio, allá por la Raúl Colombres, sino en un barrio de zona suroeste. Antes de la pandemia cruzaba media ciudad para jugar al rugby en Lomas de Tafí (se inició en Lince).

“Cuando era niño tuve la suerte de poder estudiar y contar. Y claro que vi la discriminación, también iba a un comedor. Ahora terminé la facultad y tenía una beca para un seminario de performance en San Pablo (Brasil), que se suspendió por el coronavirus. Me gustan los fotógrafos de guerra Robert Capa y las agallas que tuvo para hacer esos trabajos. Robert Frank mostró lo más duro del capitalismo estadounidense, la otra cara del sueño americano”, reflexiona ante una pregunta de LA GACETA, asegurando que su “vieja” siempre fue un gran apoyo; y ahora, la madre de sus hijas. Este trabajo comenzó hace un tiempo con su primer proyecto, “Realidades de la Villa”. Desde chico le tocó ir a un comedor a compartir con otros chicos que tampoco tenían para comer, “Siempre me acuerdo de ese plato de lata donde yo me imaginaba un futuro y gracias a Dios conocí a la fotografía y ahora puedo contar desde el otro lado las experiencias que viví”, relata.

Barrios: arte y estudios

Sandro Pereira, Pablo Ríos, Gabriel Chaile, Javier Juárez  son, con Robles, algunos de los artistas más conocidos que han desarrollado gran parte de su trabajo en sus propios  barrios, al tiempo que cursaban estudios en la Facultad de Artes. Incluso en la actualidad funciona un espacio de arte en Villa 9 de Julio: Galpón 20.99

Comentarios