PEKÍN, China.- Los nuevos contagios por coronavirus en China conocieron ayer su peor dato desde marzo, con 99 casos, 97 de los cuales se diagnosticaron en pacientes provenientes del extranjero, los llamados “importados”, cuyo goteo Pekín no logra contener, y duplicó a los 46 casos divulgados en la víspera por la Comisión Nacional de Salud de China (CNS).
Mientras en Wuhan la vida parece estar volviendo de a poco a la normalidad, aparecieron nuevos contagios de coronavirus en otras partes del país sobre todo en Shangai y zonas fronterizas con Rusia, en su mayoría por extranjeros que llegaron a China.
El portavoz de la CNS, Mi Feng, había alertado a finales de marzo sobre las altas posibilidades de una nueva oleada de contagios de covid-19 por un aumento de contagios importados, por lo que el gobierno chino puso en marcha un veto temporal a la entrada al país de ciudadanos extranjeros. Para ese entonces, se habían registrado 693 casos importados de 42 países.
La medida no logró reducir las cifras de contagios “importados” que ya suman 1.280 en total, 481 de ellos ya dados de alta.
Shanghai, polo económico y comercial en el este del país, se anotó la mayoría de estos 99 nuevos casos, 52, de los cuales 51 fueron pasajeros del mismo vuelo procedente de Rusia.
La frontera rusa supone un problema para el ejecutivo chino. En la provincia nororiental de Heilongjiang se registraron ayer 21 de los otros casos “importados”, todos procedentes de Rusia, mientras que los dos casos de contagio local también se localizaron en esta región.
El 8 de abril, las autoridades chinas decidieron cerrar el paso fronterizo de Suifenhe, a 100 kilómetros de la ciudad rusa de Vladivostok, donde llegaron por avión varios ciudadanos chinos procedentes de Moscú que después han cruzado por tierra a su país. (Télam)







