Efectos visuales del aislamiento: el virus dejó sin visitantes al dique El Cadillal

En el tercer día de cuarentena, los tucumanos se quedaron en sus hogares y las calles permanecieron casi vacías. El dique El Cadillal, muy concurrido los fines de semana, se vio desierto ante las medidas del Gobierno nacional para evitar que la pandemia se propague por el país.

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LEYENDA. dfasdf asdfasdas fasdf asdf asdfasdfasdfasdfasdfa sdfasdfafaLEYENDA. dfasdf asdfasdas fasdf asdf asdfasdfasdfasdfasdfa sdfasdfafaLEYENDA. dfasdf asdfasdas credito LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO
23 Marzo 2020

Domingo de sol, altas temperaturas y un cielo azul que invitaba a realizar actividades al aire libre. El dique El Cadillal, uno de los lugares predilectos de muchos tucumanos para disfrutar los fines de semana, mostró un paisaje muy diferente al habitual.

Las aguas vacías del Celestino Gelsi tenían un motivo: el aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado en todo el país para contrarrestar el contagio de coronavirus forzó a los tucumanos, y a todos los argentinos, a quedarse en casa y pasar un domingo diferente.

Como en una ciudad fantasma, las rutas, la playa del dique, las aerosillas que trepan por el cerro Médici y los concurridos merenderos permanecieron vacíos todo el fin de semana. En un domingo habitual, cientos de familias acuden a este paraíso natural de la provincia para disfrutar de un picnic, realizar deportes acuáticos y visitar el museo arqueológico Dr. Ernesto Padilla.

PROHIBIDO EL INGRESO. Un puesto policial controla que nadie entre o salga del la localidad del Cadillal mientras dure el aislamiento obligatorio. PROHIBIDO EL INGRESO. Un puesto policial controla que nadie entre o salga del la localidad del Cadillal mientras dure el aislamiento obligatorio.

Un control policial ubicado las 24 horas en la entrada a la localidad disuadía las intenciones de aquellos que, a pesar de la cuarentena, quisieron ingresar al predio. Equipados con guantes y barbijos para evitar contagiarse de Covid-19, los policías sólo permitieron el ingreso a quienes residen en la zona o tenían alguna urgencia.

“El predio vacío es algo que nunca había visto un domingo, menos en un fin de semana largo. Hubo quienes quisieron ingresar pero fueron pocos. Parece que la gente ya está tomando conciencia de la grave situación que estamos viviendo”, afirma el oficial Gutiérrez, Jefe Policial en la zona.

Incluso quienes adueñan una vivienda en las inmediaciones del Cadillal tiene prohibido el ingreso si su domicilio oficial no es en el lugar, explicaron los policías.

UN PREDIO DESIERTO. El lugar elegido por cientos de  familias tucumanas todos los fines de semana permaneció sin visitas debido a la cuarentena. UN PREDIO DESIERTO. El lugar elegido por cientos de familias tucumanas todos los fines de semana permaneció sin visitas debido a la cuarentena.

Con el anuncio del presidente, Alberto Fernández, de la cuarentena obligatoria, hasta los pescadores de la zona fueron obligados a abandonar el dique. La población sólo puede salir de sus casas por algunas excepciones, entre ellas el abastecimiento de alimentos. “El único lugar dónde hay movimiento es en el almacén del pueblo, pero sólo hasta las 15 horas; después no permitimos que circule nadie, y lo cumplen bastante bien”, asegura Gutiérrez.

Además de controlar el ingreso, los oficiales patrullan constantemente por la localidad vigilando que todos se queden en sus hogares y que nadie ingrese en las casas de veraneo, que se encuentran vacías.

‘El dique es nuestra casa’

Los únicos presentes en El Cadillal en la tarde del domingo fueron tres niños, residentes de la zona, que pescaban y jugaban en el agua. “El dique es nuestra casa, nosotros nacimos y nos criamos acá y acá estamos seguros”, afirmaron como explicación a por qué no estaban en sus hogares. “Es tan lindo y tranquilo cuando no hay nadie”, suspiran.

El paisaje atípico, sin turistas ni visitantes, fue sólo una muestra del acatamiento a la cuarentena en el país, que ya tiene 266 contagiados con el virus.

Por los barrios: no salir de casa, o de la vereda

Para pasar la tarde de domingo y tomar un poco de aire fresco, algunos tucumanos salieron a sus veredas para hacer frente al encierro que supone el aislamiento obligatorio dispuesto por el Gobierno Nacional para evitar contraer coronavirus. En los barrios 9 de julio y Villa Alem, las calles se encontraban prácticamente vacías. Sólo algunos se aventuraron a salir de sus hogares para comprar alimentos, charlar con algún vecino a una cierta distancia o ir a trabajar. Una situación similar se vivió en toda la Capital, que en su mayoría cumplió con la cuarentena.

HASTA LA PUERTA. Escuchar música al aire libre, pero dentro de casa. HASTA LA PUERTA. Escuchar música al aire libre, pero dentro de casa.
A UN METRO. Hubo charlas entre vecinos, pero manteniendo distancia. A UN METRO. Hubo charlas entre vecinos, pero manteniendo distancia.
Efectos visuales del aislamiento: el virus dejó sin visitantes al dique El Cadillal
A PESAR DEL AISLAMIENTO. Un vecino salió a dar un paseo. A PESAR DEL AISLAMIENTO. Un vecino salió a dar un paseo.
CON BARBIJO. Hubo quienes debieron trabajar a pesar de lacuarentena, pero usaron protección adecuada para evitar contagiarse. CON BARBIJO. Hubo quienes debieron trabajar a pesar de lacuarentena, pero usaron protección adecuada para evitar contagiarse.
Esta nota es de acceso libre.
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