Cómo es la cuarentena de los sin techo en la provincia

En los últimos días el albergue nocturno “Virgen de la Merced” cerró sus puertas por problemas de suministro de agua y unas 25 personas en situación de calle volvieron a quedar desamparadas. Dirigentes del club El Cruce, de San Luis y La Plata, armaron un albergue en tiempo récord y colocaron 50 camas. Pero el lugar no dio abasto y una decena de personas durmieron en la vereda del club un par de nocheshasta que ayer se habilitó otro albergue en San Cayetano. Si ves aalguien desamparadollamá al 911.

En el club El Cruce se colocaron 50 camas para dar albergue de urgencia a las personas en situación de calle. Allí pasan la cuarentena.
En el club El Cruce se colocaron 50 camas para dar albergue de urgencia a las personas en situación de calle. Allí pasan la cuarentena.
Por Magena Valentié 23 Marzo 2020

Lo más valioso de sus pertenencias quedó en el piso, enrollado. Era un colchón. No cualquier indigente tiene un lugar donde reposar sus huesos. Sebastián Bringas, “el cordobés”, de 30 años, lo atesoraba. Era el único lujo que se daba en su existencia de “buscavidas” desde que salió de su Córdoba natal, hace tres años. En su paso por la Provincia conoció a la tucumana Celeste Suárez, de 26 años, y desde entonces dormía abrazado a ella sobre ese colchón que ya no tiene. Sebastián lo cuenta con pesar porque lleva dos noches durmiendo en la vereda, desde que la Policía lo corrió del lugar del que se había aquerenciado, hasta que empezó la cuarentena.

PAREJA. Sebastián Bringas y Celeste Suárez no tienen casa. Los corrieron del parque 9 de Julio. PAREJA. Sebastián Bringas y Celeste Suárez no tienen casa. Los corrieron del parque 9 de Julio.

“Nosotros dormíamos en el parque 9 de Julio, frente a la comisaría 11. Ahí teníamos nuestro colchón y las cositas para cocinar. El viernes vino la policía y nos sacó a las apuradas para llevarnos a un albergue. Nos llevaron en el móvil y ni siquiera nos dejaron alzar el colchón porque nos dijeron que ahí nos iban a dar todo. Nos dejaron aquí (el club El Cruce, en La Plata y San Luis) y ahora nos damos con que ya no hay lugar. Además no reciben mujeres y somos tres parejas las que no tenemos adonde ir. Hay una persona que se vino con el perrito ”, cuenta con la voz quebrada. Nadia Amaya, de la organización solidaria Apapachando Corazones, le presta el teléfono celular para que hable con LA GACETA. Ella ayuda a repartir comida en viandas entre las 10 personas que están en la vereda.

APOYO ESPIRITUAL. El padre Gustavo Pedro ofrece la comunión a los albergados después del oficio de una misa. APOYO ESPIRITUAL. El padre Gustavo Pedro ofrece la comunión a los albergados después del oficio de una misa.

Sebastián se gana la vida limpiando vidrios, cuidando autos y vendiendo toda clase de artículos en los colectivos. “Pero ahora no le sacamos ni una moneda a la calle”, se lamenta. “Por suerte aquí nos dan el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena; nos permiten pasar al baño, pero tenemos que dormir en la calle porque aquí ya no hay lugar, dice sin soltar un carrito de súper donde carga colchas y ropa.

DESAMPARO Personas en situación de calle esperan en la vereda del club El Cruce que les den un lugar para permanecer estos días. DESAMPARO Personas en situación de calle esperan en la vereda del club El Cruce que les den un lugar para permanecer estos días.

De la noche a la mañana, de un jueves a un viernes, la cuarentena por la pandemia del Covid-19 paralizó el país y los que vivían del poco dinero que generaba la calle quedaron sin su principal sustento. Hasta hace una semana, exactamente, unos 25 hombres, muchos de ellos verduleros, vendedores callejeros y cuentapropistas en general, iban a dormir en el hogar de Cristo “Virgen de La Merced”, de Buenos Aires 1233, desayunaban y volvían a la calle. Pero el domingo 15 el hogar cerró. “Casi no teníamos agua y no se podía mantener el hogar en esas condiciones por la falta de higiene. Eso aumentaba mucho los riesgos de contagio”, explica el padre Walter Mansilla de la fundación Virgen de La Merced.

NUEVO ALBERGUE. Se abrió ayer en pasaje 20 de Junio 385, San Cayetano. Hay 20 camas a disposición. NUEVO ALBERGUE. Se abrió ayer en pasaje 20 de Junio 385, San Cayetano. Hay 20 camas a disposición.

El hogar Divino Maestro que funcionaba debajo de las tribunas del Autódromo tampoco estaba abierto hasta ayer. “Es posible que lo habiliten hoy. El obispo le pidió al intendente que lo ponga a disposición para unas 15 mujeres que están durmiendo en la puerta del club El Cruce porque no hay lugar para ellas”, dice el padre Gustavo Pedro, de la parroquia de El Santísimo Sacramento, que ayer ofició una misa en el albergue. “Antes todos iban a comer en el hogar María de Belén y por la noche, a dormir en el hogar La Merced, pero ahora todos pasaron al club”, explica el padre.

“Nadie nos avisó que se había cerrado el hogar de Cristo, nos enteramos por la propia gente desalojada que nos pidió un lugar donde pasar la noche. Hablamos con el señor Cacho Cortalezzi y él puso a disposición el club con gente para cocinar, hacer la limpieza y ocuparse de la seguridad. Desde Desarrollo Social enviamos camas y alimentos no perecederos”, explica Lorena Málaga, directora de Niñez, Adolescencia y Familia de Desarrollo Social de la Provincia.

RELAJADOS. En El Cruce encontraron un lugar para protegerse y pasar la cuarentena. RELAJADOS. En El Cruce encontraron un lugar para protegerse y pasar la cuarentena.

“Si pudiéramos abrir un lugar para contener a las mujeres también lo haríamos con todo gusto. Tengo otro espacio para 150 camas más”, ofrece Cortalezzi. El concejal Ernesto Nagle pone a disposición la sede de la cooperativa “19 de Marzo”, que queda en pasaje 20 de Junio 385, de San Cayetano, para colocar 20 camas más. Los dirigentes políticos de esa estructura se encargarán de cocinar y de atender a las personas. Solo se recibirá a quienes sean derivados por el servicio de emergencias 911, aclara Nagle.

En la vereda del club El Cruce hombres y mujeres que alguna vez tuvieron hogar y una familia esperan en la calle. Tienen nombre y apellido: son Hernán Casares, Ana María Gómez, Jesús Juárez, Alejandro Revaliati, Luis Rosas, Eli Berverino, Juan Giménez, Celeste y Sebastián. Pero no son todos. Según las organizaciones de ayuda a las personas sin techo son muchísimos más los que cada día se suman al silencio “atronador” de la ciudad.

S.O.S: desesperado pedido de organizaciones sociales

“Más de 200 personas en situación de calle se encuentran totalmente desamparadas sin tener un lugar donde permanecer. Aclaramos que el único lugar que se destinó hasta el momento es el club El Cruce con un cupo de 50 personas. Rogamos la habilitación de al menos tres predios más para que las personas en situación de calle puedan acceder al cuidado y la contención que requieren” expresaron en un comunicado las organizaciones Un Mundo Diferente, Alas Solidarias, Apapachando Corazones, Ronda Amiga, Lazos Solidarios y Manos de Esperanza.

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