"La banda de la Cabezona": a partir de una llamada se llegó a la fosa con droga

"La banda de la Cabezona": a partir de una llamada se llegó a la fosa con droga

El policía Jesús Carabajal aportó la filmación de los 41 kilos de droga encontrada. También aseguró que Marcelo Campillo sí conocía a Oscar Arnaldo Sánchez. Un video mostró la cocaína.

HALLAZGO. El equipo comandado por Jesús Carabajal encontró dos bolsos dentro de una cámara séptica. HALLAZGO. El equipo comandado por Jesús Carabajal encontró dos bolsos dentro de una cámara séptica.
13 Febrero 2020

El jefe de escuadrón Antidrogas de la Policía federal, Jesús Carabajal, exhibió ante el tribunal un video que registra el secuestro de 39 “ladrillos” de cocaína que se encontraron en un terreno de barrio Néstor Kirchner, al sur de la capital, que pertenecería a Oscar Arnaldo “Cotoroto” Sánchez. Según los investigadores, el joven sería la mano derecha de Nilda Griselda “Cabezona” Gómez, a quien se apunta como jefa de una banda que incluía a, por lo menos, otras ocho personas.

Esta semana declararon nueve testigos policiales que participaron en los allanamientos a los domicilios vinculados a Gómez y a otros nueve detenidos que formarían parte de una banda dedicada al tráfico y comercialización de droga. Se espera que el próximo lunes, el juicio continúe con la declaración de Carlos Gustavo Acosta, jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), y con los testimonios de otros agentes.

En el video del allanamiento comandado por Carabajal, puede verse cómo un testigo saca dos bolsos de una fosa, que normalmente se cava para la cámara séptica. “No había cañerías; entiendo que la intención siempre fue usar ese espacio como depósito”, señaló el jefe de escuadrón.

En el terreno sólo existía una habitación, la cual no tenía ventanas y se mantenía cerrada por una puerta de hierro. Si bien al lugar se podía acceder desde la casa de Manuel Alberto Lobo, no se encontró en su vivienda ninguna llave que pudiera abrir esa entrada. “Nos costó mucho forzar la puerta; sabíamos por una escucha telefónica que debíamos buscar algo en el piso; creíamos que las cosas podrían estar enterradas en el patio”, relató el jefe.

Sobre la llamada a la que hizo referencia, Carabajal recordó: “Sánchez hablaba con su tío Manuel Lobo, le pedía que saque de abajo un paquete de algo”.

“Al lugar entramos con testigos, les pedimos que participen de la apertura de los bolsos. Contamos cada ladrillo, los pesamos, y luego se hizo estudios a la sustancia que contenían. Eran aproximadamente 41 kilos de cocaína“, describió el policía federal.

Demasiado movimiento

“Yo tomé la foto de la casa del señor Marcelo Campillo”, dijo Carabajal. Según relató, a través de las intervenciones telefónicas, habían escuchado llamadas entre “Cotoroto”, Gustavo “Tavo” Godoy, y Campillo. Mediante los seguimientos que realizó la Policía, se descubrió que Godoy se dedicaba al narcomenudeo y luego fue arrestado por esa razón.

“No vimos a Campillo entregar droga, pero había movimientos en su casa que nos daban esa pauta: muchos jóvenes entraban y salían en lapsos cortos de tiempo”, alegó el policía. La defensora, Pamela Tenreyro, intervino en ese momento del juicio para señalar: “el señor Campillo tiene 10 hijos, es lógico que entren y salgan muchos jóvenes de ese domicilio”. Marcelo Campillo, por su parte, reconoció vivir en la dirección de Chacabuco y pasaje Lautaro, pero reclamó nuevamente que la foto que exhibe el expediente no es de su casa.

“Una vez seguimos a Sánchez por avenida Democracia. Nos condujo hasta la casa de Campillo. Los vimos hablando en la calle. Nos aseguramos de averiguar cuál era la casa de Campillo, pasamos a pie, en auto y en moto. Allí nunca vimos a Nilda Gómez”, detalló Carabajal. Los demás policías que declararon son: el jefe de la División Antidrogas, Carlos Hernández; el jefe de escuadrón, Amado Salvador BanegasA; el oficial mayor de la PSA, Hugo Lamarca; la escribiente de la Unidad de Investigaciones, María Fernanda Santana; los agentes de la PSA Federico Antonio Navarro, Gabriel Alejandro Mamaní y Cristian Eduardo Santillán; y el efectivo Retamar Navarro.

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