“Las últimas lluvias en enero han dejado completamente devastada la actividad ladrillera de la provincia, por lo que es urgente que se convoque a la mesa del rubro y se solicite la declaración de la emergencia del sector”, aseguró José Miguel Bustos, delegado en Tucumán de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina (Uolra). “Tras años de lucha, se sancionó una ley en la Legislatura para la regulación de la actividad logrando que se registre a las familias ladrilleras. En Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe la producción de ladrillos se hace en fábricas, acá hay fábricas y también producción familiar -en algunos casos, con patrón oculto-, que se realiza en condiciones de pauperización alarmantes. Se estima que más de 1.000 familias tienen emprendimientos ladrilleros precarios, a la vera de ríos o arroyos, en terrenos alejados de las ciudades y que están en zonas inundables porque la producción lleva a que se produzcan socavones. Las lluvias de enero dejaron afectada profundamente las viviendas de muchísimas familias y también su producción”, detalló Bustos. “Hemos realizado un relevamiento en las familias de Cruz Alta (foto), y sólo en cinco localidades registramos al menos 30 familias completamente afectadas por las inundaciones, han perdido todo”, dijo Benito Aguilar, presidente de la Cooperativa Ladrillera del Este. “Las viviendas, departamentos, casas de countrys, sin importar el valor final que tengan las propiedades, se hacen con ladrillos que producen, en casi todos los casos, trabajadores en condiciones de pobreza que ahora han quedado devastados. Es urgente la declaración de emergencia para el sector”, expresó Bustos.







