El drama de los venezolanos que abandonaron a sus familias y se instalaron en Tucumán

"Todos los días nos levantábamos sin saber qué íbamos a comer", cuentan.

18 Ene 2020

Ninoska Merida mira videos que reflejan los tensos momentos que se viven en su país: Venezuela. Su gesto condensa indignación e impotencia. La pesadumbre se agrava cuando relata que en esa crisis política y humanitaria aún se encuentran sumergidos aquellos seres queridos que no pudieron dejar el país.

"Una semana antes de irnos, y con los pasajes ya comprados, a mi hijo Álvaro lo asaltaron y le robaron la cédula. Eso fue hace un año atrás y aún no puede salir de Venezuela", cuenta Ninoska, radicada en Tucumán desde enero de 2019. "Cuando saben que vas a salir del país, los trámites migratorios te los hacen 'cruz a cuesta'", asegura.

Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) existen más de 4 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela y se estima que para finales de 2020 la cifra podría ascender a más de 6 millones.

En Argentina se encuentran registrados casi doscientos mil venezolanos con permiso de residencia o estancia regular concedidos.

Le llega un audio de su hijo Álvaro al celular: no consigue carne, las carnicerías de su barrio han cerrado casi todas y las que quedan no quieren vender por una brusca suba del dólar. Trataran de resolver la dieta de ese día con los pocos alimentos que quedan en la casa.

"Vivir en Venezuela era un estrés, todos los días nos levantábamos sin saber qué íbamos a comer, qué habría en el mercado. Sufriendo cosas tan patéticas como tener que renunciar a elementos de tu higiene personal, elegir entre el jabón o la pasta de dientes", revela.

Ninoska asegura que la violencia es una constante. En un video reciente puede verse cómo un grupo de legisladores opositores es atacado a balazos por 'colectivos', como se llama en Venezuela a los grupos de civiles chavistas armados.

Otro de los episodios de esta crisis que repercutieron a nivel mundial sucedió el cinco de enero de este año. Los militares impidieron la entrada a la Asamblea Nacional al líder de la oposición, Juan Guaidó, y a otros diputados opositores. A raíz de esto los opositores acusaron al gobierno de Nicolás Maduro de dar un "golpe al parlamento".

"Es difícil abandonar tus raíces y saber que los que siguen allá aún sufren hambruna. Todo el tiempo estoy atenta a lo que pasa en mi país, esperando un mensaje de mi familia o recibir por twitter o instagram la noticia de que ya se fueron", confiesa refiriéndose al gobierno de Nicolás Maduro, el principal mandatario del país y cuestionado por gran parte de la comunidad internacional.

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