El plan de la cárcel de Benjamín Paz, sin financiamiento

22 Nov 2019
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Benjamín Paz está ubicado a 54 kilómetros al norte de la capital tucumana. FOTO TOMADA DE MAPS.GOOGLE.COM / IMAGEN ILUSTRATIVA

Han pasado más de dos años desde la última inauguración de un pabellón en el penal de Villa Urquiza que llevó de 700 a 900 la capacidad de esa unidad carcelaria.

La Unidad 10 fue inaugurada en abril de 2017. El entonces ministro de Seguridad, Regino Amado, se había comprometido ante la Corte Suprema de Justicia realizar esa obra para paliar la crisis carcelaria que ya se vivía en la provincia.

Luego, bajo la gestión de Claudio Maley en la cartera, se iniciaron una serie de remodelaciones en los distintos pabellones con lo que se ampliará a más de 1.100 la capacidad del penal. No obstante, esto no alcanzará para descomprimir la situación, ya que en las cárceles hay más de 1.100 reos y en las comisarías otros 1.000 esperan ser trasladados a ese lugar.

En la Legislatura, cada vez que se reunía la Comisión de Seguimiento de la Ley de Emergencia, el ministro de Seguridad hablaba del mismo proyecto: la construcción de un penal en Benjamín Paz.

“Nuestro plan consiste en instalar esa cárcel, con capacidad para 3.000 hombres y 550 mujeres, que no sólo servirá de alojamiento para los reos, sino también para el funcionamiento de talleres de trabajo que permitan el autofinanciamiento de parte de las obras”, había declarado Maley en enero pasado.

El funcionario, en esa oportunidad, recalcó que los planos para la ejecución de la obra ya están listos y, para su ejecución, se requieren capitales que serán gestionados en el país y en el exterior, de acuerdo con las condiciones del mercado, pero con la condición de que tenga, al menos, dos años de gracia. En ese período, de acuerdo con las proyecciones del ministro de Seguridad, el Servicio Penitenciario, a través de distintas actividades dentro de la dependencia, podrá ir reuniendo fondos para abonar una cuota parte del emprendimiento carcelario.

Proyecto demorado

La senadora Silvia Elías de Pérez estuvo al frente de un proyecto para paliar la crisis. Consiguió los fondos para que se construyera una alcaldía en el predio del ex Arsenal. El proyecto de ese lugar de alojamiento contemplaba que alcanzaría para albergar a unas 500 personas y que su construcción sería rápida, ya que lo edificarían con estructuras premoldeadas.

Sin embargo, la iniciativa no prosperó aún porque la Justicia Federal debe analizar si se puede edificar en los terrenos que están protegidos por investigaciones de delitos de lesa humanidad y porque fueron declarados monumento de la memoria.

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