Juicio Vialidad: luego del silencio, los imputados declararon frente al Tribunal y cruzaron acusaciones

“Lo mató al hombre mucho antes que (yo) salga en la filmación”, le dijo Tripolone a Ale.

24 Oct 2019 Por Luis Duarte

Tras un poco más de dos semanas de silencio, los dos imputados decidieron hablar ante los jueces de la Sala II. Se vieron obligados a intentar contrarrestar los cambios de las imputaciones en su contra, efectuados por el Ministerio Público Fiscal (MPF) y la querella en la última etapa del juicio oral por el crimen del empleado de Vialidad, ocurrido en 2007. Moisés Ale fue señalado por las dos partes como el autor del disparo que mató Ramón Fernando Paz durante la pelea gremial; mientras Sergio Tripolone ha sido inculpado de tentativa de homicidio y de participación secundaria en el hecho en los dos planteos.

Los acusados declararon ante el Tribunal y se quitaron responsabilidad o incidencia en el ataque a los 300 empleados de la repartición estatal, que ese 19 de septiembre se habían movilizado hacia la sede sindical, y de la muerte de la víctima en plena avenida Mitre, en la capital. Pero también hubo cruce de acusaciones entre ambos. “Creo no, ‘Zupi’ (Ale) mató al hombre mucho antes que (yo) salga en la filmación, dos tiros antes hizo”, culpó Tripolone a su “compañero de juzgamiento”.

Minutos antes, Ale había iniciado la serie de exposiciones. Dijo que esa mañana se había presentado en el bar ubicado a lado del Sindicato de Vialidad, junto con un tal Gustavo Navarro, mientras realizaba un trámite. “Esa mañana llegamos y estaba muy lleno el bar, muy convulsionado para ser un día normal. No conocía a nadie del gremio, pero allí, digo: ‘mirá, hay lío’. Después conocí a Lynch (Oscar, entonces dirigente) y Gómez (Luis, empleado vial). Estaban ahí, en el bar ese día. Gustavo Navarro me mostró que tenía un arma, y yo se la quité. Él tenía un tiro en la pierna, era discapacitado, (por eso) íbamos a hacer un trámite en el centro”, contó.

ACUSADO II. Sergio Tripolone.

Y prosiguió: “él (por Navarro) se fue a la farmacia y volvió excitado con el arma, y yo se la quito. Estaba yendo para el lado donde iba la gente del sindicato. Después sentimos bombas, gritos. Él estaba excitado; iba y venía. Yo tenía el arma en la cintura y permanecía lejos de donde empezaban los problemas. Cuando se empezaron a venir (la movilización), saco el arma y hago disparos al piso. No tuve intención de matar”, expresó. “Se ve que estoy atrás de las rejas (por las filmaciones). Yo no estaba con el grupo. Cuando estábamos adentro (del sindicato) se sentían tiros de arriba; yo estaba en la reja esperando que viniera la policía”, añadió.

Pasadas las 10, un grupo de choque, según la acusación fiscal, salió del gremio de vialidad para atacar a los manifestantes, empleados de la Dirección de Vialidad. En ese momento, Paz recibiría un disparo en el mentón y moriría días después.

“Yo he tirado al piso; no he tenido intención de matar. Les pido perdón a los familiares. Hasta las pruebas que he traído demostraron que había tirado al suelo. Mi adicción (a la droga) me llevó a tener muchos problemas desde chico, pero jamás he tenido intención de matar a nadie. No había dicho que le había quitado el arma a él (Navarro) porque era discapacitado y era mi amigo. Yo me estaba yendo a mi casa”, manifestó.

“Cobarde”

A su turno, Tripolone hizo hincapié frente a los magistrados que esa mañana había disparado para descargar el arma e impedir que Ale “matara a más” personas, con referencia al disparo contra Paz.

“Nunca he estado de acuerdo con atentar con esa gente inofensiva. No soy cabeza del ‘Mono’ Ale, de Lynch, de nadie. Sólo vivo de mí y de familia. Es un cobarde por no hacerse cargo. Sí, hice un disparo; no quería que mate a más personas, ni que mate a esa gente inofensiva. Sí, es verdad que me tapé el rostro cuando vi las cámaras. Estas son las consecuencias y hay que pagar. Pero nunca tuve intención de matar. Amo a mi hija e hijo; soy bien consciente, tengo la vida totalmente muy distinta a la de este cobarde”, apuntó.

La respuesta de Ale no tardó. Se sentó de nuevo en la silla de testigos y expresó: “mi pasado fue de drogas. Él me trata de cobarde, en cambio, yo nunca he robado; nunca me he hecho el ‘macho’ con un arma. He estado de jefe de seguridad del Club San Martín, y nunca he pegado un chirlo”.

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