“El juez me dijo que si seguía hablando, aparecería suicidado”

Un reo denunció al magistrado Roberto Guyot, que desmintió la acusación en su contra.

30 May 2019 Por Gustavo Rodríguez

Una nueva polémica estalló en el caso de la supuesta venta de drogas en el penal de Villa Urquiza. Uno de los presos que denunció ante la Justicia Federal el tráfico de estupefacientes demandó al juez de Ejecución de Sentencias en lo Penal Roberto Guyot de haberlo amenazado de muerte para que no siguiera aportando datos en la investigación. El magistrado negó rotundamente haberlo amedrentado y señaló que tiene testigos para respaldar sus dichos.

“Me pidió que dejara de contar sobre la venta de drogas en la cárcel, ‘si no vas a terminar suicidado y va a quedar todo en la nada’. Después sacó de su bolsillo una exposición (sic) a la que debía firmar, pero me negué a hacerlo. Ni siquiera la quise leer”, dijo Atanasio Ledesma en un audio que envió ayer al mediodía a LA GACETA.

EL JUEZ. Roberto Guyot volvió a quedar en el centro de la polémica.

Guyot confirmó que estuvo con Ledesma y que filmó la entrevista para evitar todo tipo de problemas. Informó además que estuvo acompañado por varias personas que estuvieron presentes en el diálogo que mantuvo con él. “Cada vez que me reúno con él sale a denunciar cosas que no son ciertas. Realiza acusaciones falsas. La verdad es que no sé qué busca, habría que preguntárselo a él. Lo único que sí puedo decir que les conviene que me aparten de la causa”, explicó el magistrado.

El encuentro se produjo el miércoles a las 16, en el Destacamento Policíal Falivene, lugar donde fue trasladado para ser protegido. “Se documentó la presencia del magistrado como se hizo cuando el camarista (Pedro) Roldán Vázquez se presentó en la seccional 1ª”, dijo el jefe de Policía Manuel Bernachi. “Tal como nos pidió la Justicia, los dos detenidos cuentan con un servicio de protección especial”, agregó.

El caso

Ledesma y Gonzalo Giri denunciaron en enero haber sido torturados después de denunciar que había venta de drogas en la cárcel. Luego ampliaron la declaración hace más de 10 días ante el fiscal federal Pablo Camuña. Ante la gravedad del caso, por instancia del investigador, el juez federal Daniel Bejas volvió a insistir en que se le brinde protección especial.

El camarista Roldán Vázquez pidió que a Giri lo trasladaran a la seccional 1ª el viernes 17. Pero al confirmar que no se había cumplido su orden, el magistrado se presentó en el penal. Allí descubrió que el detenido había sido golpeado, por lo que él mismo supervisó que sea llevado a la dependencia policial. Ledesma, que también recibió castigos físicos, fue llevado a la comisaría de Los Aguirre cuatro días después. “La orden de traslado la firmé yo y hubo una demora por circunstancias especiales, ya que no eran los mismos casos”, señaló el magistrado.

LA VÍCTIMA. Sebastián Medina fue asesinado en el penal.

El camarista señaló además que, por órdenes suyas, médicos forenses revisaron a Ledesma. “Los estudios confirmaron que habían sido lesionados por los golpes que recibieron. Por ese motivo solicité que se inicie una investigación ante la sospecha de que se estaría ante un ilícito”, añadió.

Guyot aclaró que el pedido de recusación en su contra fue rechazado, por lo que él sí podía entrevistarse con Ledesma. “Hasta la Corte Suprema de Justicia de la provincia me ordenó que siguiera interviniendo en todo lo fuera necesario para que el detenido tuviera las medidas de seguridad”, señaló el magistrado a LA GACETA. El camarista Roldán Vázquez, en una resolución, estableció que el Juez de Ejecución de Sentencias no podría seguir atendiendo la causa porque Giri lo había denunciado.

El abogado Gustavo Morales cuestionó que su defendido siguiera a cargo de Guyot. “En primer lugar él se debería haber inhibido cuando los presos lo denunciaron de haberlos amenazado por las denuncias que hicieron en su contra. Lo recusé, pero él, sin haber enviado a otro tribunal para que opinara, rechazó el planteo. Todas estas cuestiones fueron planteadas en la Corte, que no las atendió, y ahora estalla este escándalo”, dijo.

No es la primera vez que Guyot queda envuelto en una polémica en un caso vinculado al supuesto tráfico de drogas en el penal. En noviembre de 2017, el recluso Sebastián Medina fue asesinado por otro preso en la penitenciaría. Medina también había denunciado a los guardiacárceles de haberlo castigado por negarse a vender las drogas que ellos entregaban.

Por pedido de la Justicia Federal, Medina y otro compañero fueron trasladados a la seccional 7ª. Dos meses después, y sin ningún tipo de autorización, agentes de Institutos Penales los llevaron de regreso al penal. Los familiares de Medina, después de enterarse de lo que había sucedido, se presentaron ante el magistrado para solicitarle que interviniera. Después de dos días de fallidos intentos, el recluso fue brutalmente asesinado. Por esta causa, a Guyot le iniciaron un proceso de juicio político que terminó siendo archivado en la Legislatura.

Giri y Ledesma, tanto en la Justicia Federal como en la ordinaria, acusaron al magistrado de estar detrás de todas las agresiones que denuncian que están sufriendo desde que comenzaron a denunciar la venta de drogas en el penal.

Planteos: los pedidos del abogado defensor

Gustavo Morales, defensor de Atanacio Medina, anunció que hoy la solicitará al fiscal federal Pablo Camuña investigar a Roberto Guyot y que se declare competente al entender que este hecho está vinculado a la denuncia que realizó el reo por venta de drogas. El profesional también indicó que presentará un escrito en la Corte Suprema de Justicia para denunciar todo lo ocurrido. No descarta que presente en la Legislatura un pedido de juicio político.

Para entender mejor

1. Gonzalo Giri y Atanacio Ledesma denunciaron al guardias de Institutos Penales de exigirles que vendieran la droga que ellos hacían ingresar. Dijeron que habían sido torturados porque se negaron a hacerlo.

2. Los denunciantes y otros reos coincidieron en involucrar al juez Roberto Guyot de haber sido uno de los responsables de las agresiones y amenazas en su contra. El magistrado negó todas esas acusaciones.

3. La Justicia Federal y la ordinaria, a través de estudios médicos, confirmaron que Giri y Ledesma fueron golpeados. Se demostró además que no recibieron la protección adecuada, tal como se ordenó.

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