Después del derrumbe comenzaron las demoliciones

El subdirector de Catastro y una experta destacan que la tragedia fue un punto de inflexión.

23 May 2019
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EX BANCO FRANCÉS. Lo que queda luego de la demolición del edificio. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

Los controles a los inmuebles son los mismos de siempre, pero lo que sí ha cambiado desde el derrumbe del Parravicini -según Pablo Lazarte, subdirector de Catastro de la Municipalidad- es la mentalidad de los tucumanos. Por un lado, ante cualquier grieta, los vecinos se comunican con su repartición o con Defensa Civil alarmados por la posibilidad de algún accidente. Por otra parte, el funcionario contó que muchos de los propietarios de inmuebles deteriorados iniciaron trámites para demoler sus casas decrépitas. “No puede volver a pasar este hecho que hoy, a un año, nos genera tristeza a todos. Va a ser difícil sacárnoslo de la cabeza y de nuestro querer ser como ciudad”, añadió el funcionario.

Con un proyecto de ordenanza presentado en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, Lazarte resalta la preocupación que existe en la Municipalidad de que el patrimonio se preserve. “Es un proyecto para conservar edificios con valor patrimonial, con deterioros propios del tiempo. Además, se contempla generar una base de datos de esas propiedades que vemos con ciertas patologías o conflictos a futuro. De esa manera podemos concientizar a propietarios de hacer un seguimiento y poder asesorarlos sobre cómo recuperar sus inmuebles”, contó Lazarte.

Aseguró también que en el centro de la ciudad se hicieron algunas demoliciones “inducidas por la Municipalidad” y por la concientización que se generó luego de la tragedia. Algunos casos que dio como ejemplo son: una edificación ubicada en 24 de Septiembre al 800, frente a la escuela Rivadavia (fue demolido el primer piso en julio de 2018); la casa de dos pisos de Marcos Paz y Maipú (está en proceso de demolición), y tres viviendas contiguas de Maipú al 400 (ya fueron demolidas). Próximamente -detalló- comenzarán los trabajos para derribar (por decisión de los dueños) la antigua casona abandonada ubicada en la esquina de Virgen de la Merced y Mendoza, que hasta hoy está vallada. Y por último, destacó la situación de la iglesia San Francisco, cuyas obras de refacciones no avanzan por la falta de recursos.

No avanzamos

El derrumbe del Parravicini ha sido sin duda un punto de inflexión negativo en el tema del patrimonio arquitectónico. Eso es lo que opinó Ana Chiarello, directora del Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán. Y justo en un momento en el que la ciudad empezaba a tener una conciencia, una valoración positiva -resaltó la experta-, cuando se produce el rescate de la ex Casa Sucar para la comunidad, sucede lo del Parravicini.

“Realmente fue una situación que tuvo consecuencias muy negativas para el patrimonio ante la alarma obvia, lógica y comprensible de la población frente a la posibilidad de derrumbe de los edificios que la gente ve como viejos. Nosotros, en su momento, hemos aclarado extensamente que no necesariamente que el edificio sea antiguo significa que tenga una riesgo de colapso. Pero de alguna forma se ha instalado en el imaginario colectivo y ha dado lugar a muchos pedidos de demolición de la arquitectura doméstica, de las viejas casas, pero no así de los edificios públicos, obviamente”, explicó Chiarello.

Después, la experta mencionó que altamente influenciada por el derrumbre del Parravicini, se comenzó este año con la demolición del ex Banco Francés (foto). “Esa situación es realmente muy lamentable, porque constituía un conjunto de arquitectura de principios del siglo XX, en la calle San Martín, en la zona bancaria, de muy buena calidad para Tucumán. Y de alguna forma se ha llegado a esa situación también por un exceso de alarma frente a la posible caída de la fachada del Banco Francés, cosa que nunca se produjo. La están demoliendo pedacito por pedacito”, opinó la arquitecta.

También se refirió a Catastro de la Municipalidad, que realizó inspecciones e instaló muchas vallas preventivas. “Se trató de impedir que vuelva a suceder una tragedia como la del Parravicini, pero de ahí en más… Acciones de conservación, acciones preventivas, acciones de inversión de fondos en la recuperación o el cuidado preventivo de los edificios antiguos no han sido significativas”, reflexionó.

> La obra
Iban hacer locales y un estacionamiento

Antonio José Fortino Construcciones SRL era la encargada de la obra, que planeaba transformar el ex Parravicini en una propiedad comercial. El proyecto contemplaba dos locales, estacionamiento y se pretendía conservar la fachada del edificio, la que hace un año cayó y generó tres muertes y heridos. “Se estableció casi el total de las indemnizaciones de las personas con derecho. Faltaría atender la de una joven, que nunca se presentó en la causa y se la está buscando”, dijo Arnaldo Ramón Ahumada, abogado de la firma, respecto del proceso penal.

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