Juan Manuel Asis
Por Juan Manuel Asis 22 Abril 2019

A menos de 50 días de los comicios mostrar fisuras internas es más que pecaminoso, es un grave error electoral. Y “Vamos Tucumán” expuso la tensión entre dos visiones políticas de cara al 9 de junio: acoples sí, acoples no. El peronismo capitalino de la coalición -el alfarismo- entiende que las colectoras benefician porque arrastran votos hacia las fórmulas ejecutivas; el radicalismo del interior, en cambio, reniega de los acoples para privilegiar las listas propias, las oficiales. En el fondo se podría hablar de territorialidad en grande o de territorialidad en pequeño; ya que contar con más nóminas adhiriendo a una lista implicaría más dirigentes “traccionando” hacia arriba, por más que ellos pierdan o ganen. En el fondo es una competencia entre sí, como la famosa interna del PJ que se hace por fuera del partido y que estalla directamente en la elección general. No dar acoples puede entenderse como una muestra de confianza en la propia fuerza, o bien que no se está pensando en grande. Cuestión de estrategias.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios