Los argentinos son optimistas sobre el 2019, pero las elecciones redujeron las expectativas

El Índice Global de Esperanzas anual mide la diferencia entre el optimismo y el pesimismo en 50 países. Valores históricos en Argentina.

06 Ene 2019
1

LA GACETA/FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO (ARCHIVO)

Los argentinos tienen incertidumbre por las elecciones, por el rumbo económico, la inflación, y por cómo este cóctel afectará los proyectos. El Índice Global de Esperanzas para 2019, realizado por la consultora internacional GIA, de la que participó Argentina con la tarea de “Voices!”, marca que existe un relativo optimismo mundial, pero que en nuestro país creció el pesimismo respecto de 2018.

La encuesta cubre 50 países con 48.750 encuestas realizadas entre octubre y diciembre del año pasado. Este índice fue lanzado en 1977 por George Gallup -matemático experto en estadística estadounidense-, y año a año muestra las expectativas de los habitantes alrededor del globo. Los resultados globales muestran que un 39% de los ciudadanos del mundo esperan un año mejor, mientras un 24% piensa que será peor y un 31%, que será igual.

Las expectativas de un 2019 mejor están incrementándose para una mayoría de los africanos -según la consulta-, así como los habitantes de la India, Estados Unidos y gran parte de Latinoamérica. En cambio, se detecta mayor pesimismo en Oriente Medio, en Rusia y en Europa Occidental. Existe un relativo optimismo mundial según el reporte: 4 de cada 10 habitantes del planeta se manifiestan optimistas para 2019, pero más pesimistas que en 2016.

En ese esquema, Argentina presenta una caída importante en el optimismo respecto a 2018. En relación al año anterior, y en un año electoral, los guarismos permiten observar una sensible baja de las perspectivas optimistas, que han pasado del 51% (2018) al 39% (2019), en línea con un aumento de las visiones críticas 21% (2018) a 29% (2019). Al analizar las perspectivas según los distintos segmentos sociodemográficos de Argentina, considerando rango etario, nivel socioeconómico y sectores del país, vemos que en todos los estratos la opinión de mayor peso es la que avizora que este año será mejor que el que pasó. “El optimismo se incrementa significativamente en estratos socioeconómicos altos, donde alcanza a la mitad de la población, como así también en la Ciudad de Buenos Aires (45% en relación al 38% observado en otros distritos del país). En el Gran Buenos Aires se observan los mayores registros de pesimismo (40%). No se detectan diferencias por edad ni género”, destaca el reporte.

La caída del optimismo por la situación económica o las elecciones no es inédito. De acuerdo al segmento de resultados históricos, entre 1982 y 2018, para 1983 coincidiendo con la asunción presidencial de Raúl Alfonsín, el optimismo alcanzó el 83%. En 1986 cae hasta el 38% por la situación económica.

Datos en Argentina

La consultora “Voices!” participó del relevamiento global de esperanzas en Argentina, y aportó los guarismos para la consultora global GIA. Según el reporte, los datos del país fueron obtenidos con un trabajo de cobertura nacional para relevar a la población argentina adulta. El tamaño de la muestra consideró a 1.002 entrevistas, con un margen de error de + ó - 4%, y un nivel de confianza del 95%. La recolección de datos se realizó mediante entrevistas personales domiciliarias en grandes centros urbanos del país.

Percepciones

La comparación de los resultados netos en cada país, por la diferencia entre pesimistas y optimistas, arroja algunas particularidades. Argentina tiene un 39% de optimismo, un 29% de pesimismo y un 27% de neutrales. El resultado neto es de +10. El mismo estudio en el Reino Unido arroja que allí los habitantes tienen un 29% de optimismo, un 30% de pesimismo y un 30% de neutrales. Esto da como resultado neto -1. De la comparación surge que, pese a la baja, en Argentina (+10) somos más optimistas respecto a 2018 que los habitantes del Reino Unido (-1). Nigeria, por caso, tiene +46 de resultado neto.

Comentarios