“Hay que preocuparse por cómo se mueven las personas y no los vehículos”

Jorge Blanco, experto en Geografía de la circulación, planteó la necesidad de repensar el transporte tucumano.

20 Nov 2018 Por Nora Jabif

A la ciudad no se la debe pensar como una fría red de servicios articulada alrededor del transporte, sino como el territorio por el cual se desplazan personas con actividades y necesidades diversas. Con otras palabras, esa es parte de la visión de Jorge Blanco, quien, como experto en Ordenamiento territorial y Geografía de la circulación (UBA) pasó por Tucumán, compartió con LA GACETA sus reflexiones acerca de lo que debería ser una ciudad vivible para todos y acercó su mirada acerca del Area Metroplitana de Tucumán, tan concentrada alrededor de lo que él define como “una Capital tan fuerte”.

Magister en Políticas ambientales y territoriales y director del Instituto de Geografía de la UBA, Blanco participó en el seminario sobre Movilidad y Equidad en el Area Metropolitana de Tucumán que organizó el Observatorio de Fenómenos Urbanos y Territoriales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, en el marco de un Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT).

- ¿Nos enfocamos en el transporte y nos olvidamos del sujeto, de la persona?

- Lo que hace esta revisión de las últimas décadas es pensar que hay que preocuparse por cómo se mueven las personas y no cómo se mueven los vehículos en primera instancia.

- ¿Por qué estamos tan centrados en el transporte y no en la movilidad?

-Porque históricamente se organizó un transporte masivo que respondiera a las necesidades de la ciudad para garantizar que las personas lleguen a su lugar de trabajo. Muchos de los sistemas están básicamente organizados para eso, para atender la llegada a los lugares de trabajo, y poco para atender a las necesidades que tiene la vida social en este momento. Si reformulamos la pregunta inicial y nos planteamos cómo se mueven las personas, se abre el panorama. Por supuesto, también hay necesidad de que se muevan los vehículos…

- ¿Por qué cambió el paradigma?

- Primero, porque se pasó de una mirada más economicista a una más cercana a las ciencias sociales, que tiende a pensar que los problemas no están centrados solo en los aspectos técnicos y económicos. Y en esa mirada desde las personas, desde los distintos colectivos que componen la sociedad, que no son individuos sueltos, empiezan a aparecer otra serie de problemas que antes no estaban enunciados. También, el mundo de hoy está más atento a la diversidad, y a la multiplicidad. Entonces, en vez de pensar en un sujeto homogéneo que se mueve, es necesario empezar a usar plurales; las movilidades , las diversidades de situaciones, de motivos. Ya es otra forma de mirar la ciudad, y el urbanismo ya lo tiene pensado pero hace falta pensarlo también desde la movilidad.

- Pensar el transporte en red parece la metáfora de una sociedad en red…

- Es parte de pensar la ciudad, el territorio, desde una perspectiva relacional. La dinámica de las ciudades, de los territorios, de muchos de los sujetos, se pueden explicar hoy mejor si se los inserta en esa red de relaciones con la que conviven. Esa perspectiva de redes no es solo para pensar la ingeniería más dura, por dónde pasa un camino, por dónde un puente, sino qué lugares están más cerca o más lejos a partir de las redes. Cómo son percibidas esas cercanías o esas lejanías a partir de las redes. Las redes, miradas desde una perspectiva relacional, rompen con todo lo que teníamos como noción de qué está cerca y qué está lejos; hoy eso está en discusión en el mundo ¿Qué es lo que uno percibe como cercano y como lejano? A veces, aunque esté a pocos kilómetros, puede estar muy lejos. Un tema que trabajamos en nuestros proyectos de investigación fue cómo llegan las trabajadoras del servicio doméstico que trabajan al interior de las urbanizaciones cerradas, en un lugar que está pensado para los que viven adentro de esas urbanizaciones. En Pilar, en el norte del área Metropolitana. Y decían: “pero si yo vivo cerca: ahí la veo”. Pero vivía cerca del muro de la urbanización. Cuando tenía que entrar por la puerta de la urbanización, tenía que tomar dos colectivos para poder llegar. Las redes de transporte no están pensadas para acceder a esos lugares, a la distancia entre las paradas de colectivo y los accesos al country, con esos pastizales, sin iluminación

CAOS. Una calle tucumana colapsada por autos particulares y colectivos. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO.-

- ¿ Qué hacer, entonces?

- Hay microintervenciones y macrointervenciones. Pero a mí me parece que no estamos teniendo en cuenta que estamos validando un modelo de urbanización que puede llevarnos a mayores injusticias. Primera cosa a tener en cuenta, revisemos el modelo de urbanización, si cuando autorizamos un estilo de urbanización, ¿no estamos sembrando mayor desigualdad para el futuro?, Después, hay trabajos que son de una escala más estructural. Por ejemplo, las redes troncales, las redes alimentadoras. Pensar cómo son esa redes que te permiten llegar desde la puerta de tu casa en un barrio periférico hasta donde pasa el colectivo.

- En el seminario usted mostró un cuadro que indica los medios de movilidad que usan los tucumanos, y que está basado en la Encuesta de Origen y Destino que se realizó en la Argentina en 2011.

- Según los datos de la Encuesta de Origen – Destino, Tucumán tiene una importante presencia de colectivos, pero también de viajes a pie, de motos y bicicletas, y un poco menos de autos. No soy un especialista en San Miguel, por eso hablo con todo el respeto que se merece, ya que hay personas aquí que conocen muy bien cómo es el sistema. Las encuestas de Origen Destino forman parte de una una investigación que se hizo en escala nacional, en las principales ciudades del país. En esos datos leo que hay que trabajar sobre las redes de colectivo, pero también que hay muchos viajes a pie. ¿Se está pensando en cómo se hacen esos viajes a pie?¿ O simplemente que la gente camine? ¿No habrá que pensar en el espacio público donde se hacen esos viajes a pie? ¿Dónde se hacen esos viajes a pie? ¿Se hacen en la periferia, donde no hay otra forma de llegar? ¿O en lugares mejor acondicionados, más acogedores, más seguros, mejor iluminados? Veo una cantidad importante de motos y bicis. ¿Hay alguna estrategia para ese desplazamiento? Mostraron aquí una red posible de ciclovías. ¿Cómo se articula esa red con la posibilidad de que llegues a algunos barrios y dejes la bicicleta y te subas a un bus troncal que te lleva al centro de la ciudad? Las motos tienen una participación importante en los accidentes, con mucho riesgo y, en general, no se está haciendo nada con eso, y no sólo en Tucumán. Y una cosa mas: el porcentaje de viajes en auto particular es todavía relativamente bajo respecto de otras ciudades. Pero puede crecer mucho, y la mejor forma de atender a esa automotorización creciente es con un buen sistema de transporte público. Es un problema a futuro, porque si se impone un uso dominante del automóvil se genera un espacio poco democrático, injusto e insostenible.

- ¿Y un área metropolitana como la de Tucumán?

- El área metropolitana supera la escala de la ciudad pequeña o mediana, y claramente se necesitan sistemas masivos. Sería interesante poder desarrollarlos con la combinación de una estructura de corredores troncales y una buena red capilar que facilita el acceso a esos corredores troncales, esas grandes líneas que atraviesan la ciudades y que permiten ir de los barrios hasta el centro y dándoles una continuidad a esa escala metropolitana. Eso necesita ser complementado con redes de acceso a esos corredores troncales que se llaman alimentadoras, y también con redes periféricas: esas redes que conectan barrios de la periferia entre sí sin tener que pasar por el área central. Sería ideal pensarlo de manera integral, articulando los distintos modos de transporte como las bicicletas, las motocicletas, los automóviles y las redes peatonales. El sistema metropolitano de Tucumán tiene, me parece, una escala para empezar a pensar en algún tipo de innovación. Por ejemplo, en la forma en que son alimentados los buses, como la incorporación de ómnibus eléctricos. En el caso particular de Tucumán, hasta lo que conozco -y con todas las disculpas del caso- me parece que hay que pensar también cómo son los corredores para una provincia que tiene una Capital tan fuerte, que tiene gran cantidad de servicios como lugar central que abarcan la escala provincial. La movilidad y el transporte público en el sur de la provincia, vinculando todo el sistema de localidades y áreas rurales densas con la capital a través de la ruta 38, plantean el desafío de pensar en la escala metropolitana y, al mismo tiempo, en la escala provincial.

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