“Pido que me metan preso por político, pero no por narco”, le solicitó Trayán al Tribunal

El ex empleado legislativo lamentó haber perjudicado a Manzur y a Jaldo por haberse sacado una foto como cualquier otro militante.

31 Ago 2018
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MOMENTOS DE TENSIÓN. El imputado Julio César Trayán señala al fiscal Pablo Camuña mientras lo cuestionaba ante los integrantes del Tribunal. la gaceta / fotos de jorge olmos sgrosso

La audiencia se recalentó cuando algunos de los principales acusados de integrar una organización narco decidieron que hablarían ante el tribunal. Todos esperaban escucharlo, pero nadie se imaginó que sus palabras dejarían mucho material para analizar. “Les pido que me metan preso por político, no por narco porque no tengo nada que ver con esta causa”, aseguró Julio César Trayán, acusado de integrar una banda juzgada por tráfico, acopio y comercialización de marihuana y cocaína.

Para ayer estaba prevista la declaración de los últimos testigos, pero no se presentaron en el Tribunal Oral Federal. Después resolvieron cómo se debería incorporar una prueba. Luego, Adolfo Bertini, defensor de tres de los imputados, anunció que hablarían ante los jueces.

“Todavía sigo sin entender por qué estoy aquí. Tengo el alma desgarrada por el trato de la prensa. Me acusaron que era líder de una banda y no es cierto. Es más, no tengo nada que ver en esta causa”, indicó el ex empleado del legislador oficialista Santiago Cano, ante la mirada de los jueces Gabriel Eduardo Casas, Enrique Ignacio Jiménez Montilla y Federico Bothamley.

Trayán, según la investigación que realizó el fiscal Pablo Camuña, formaba parte de una organización liderada por Enrique García y sus hermanos Daniel y Walter, que se dedicaban al tráfico de drogas a nivel nacional e internacional. También fueron detenidos Carlos José Casuso y Jorge Andrés Saucedo, acusados de tenencia de elementos y materias primas para producir y fabricar estupefacientes con fines de comercialización, y Juan Carlos Straatman, señalado como el proveedor del grupo.

Cuando nadie lo esperaba, el acusado habló de sus vínculos políticos. “Lamento haber perjudicado al gobernador (Juan) Manzur y al vicegobernador (Osvaldo Jaldo) porque lo único que hice fue haberme sacado una foto con ellos, como lo hace cualquier militante en tiempo de campaña. Políticamente sólo trabajé para Santiago Cano”, explicó.

“También -señaló- se dijeron muchísimas cosas falsas sobre mí. Llegaron a asegurar que era chofer de la Gobernación y nada que ver. Mucho tuvieron que ver las acusaciones que hicieron José Cano y la senadora Silvia Elías de Pérez que, sin tener ninguna prueba, me acusaron de ser un líder narco. Me hicieron mucho daño”, insistió.

“Nunca se acordaron cuando salía a las tres de la mañana a buscar un servicio fúnebres para una familia que me venía a buscar porque no tenía para pagarlo. Funcionarios pueden decir cómo golpeaba sus puertas para cumplir con la gente por este tema o para conseguir medicamentos. La prensa sólo me acusaba de ser narco. No fue parejo el tratamiento”, indicó Trayán.

Las dos caras

Trayán mostró dos caras durante su declaración. Lloró al contar todos los problemas que vivió desde que se inició la causa en septiembre de 2016. “Los de la Policía Federal ingresaron a casa y me apuntaron con un arma en la cara. Después terminé encerrado en una especie de nicho en el Juzgado Federal. Todo por culpa del fiscal (Camuña)”, expresó el ex empleado legislativo señalándolo de manera contundente.

“Mi papá -continúo relatando con voz entrecortada- sufrió tres ACV desde que me detuvieron. No es justo. No hay ninguna prueba que me incrimine. A los únicos que conozco son Daniel García, porque conseguí servicios fúnebres para sus padres, y Straatman, con quien estuvimos cerca de cerrar un negocio. Sin embargo, acá me dicen que formaba una banda. ¿Cómo puedo ser que ese señor (señalando al fiscal Camuña) puede haber considerado que formaba parte de una banda con gente que ni siquiera conocía?”, se preguntó.

También apuntó contra la prensa, especialmente LA GACETA. “En la primera audiencia vine de traje y corbata porque quería estar presentable ante ustedes, señores jueces. Al otro día, el diario publicó que era el único que estaba con traje. Si supieran que lo conseguí prestado porque no tenía para comprarme uno. Miren -señaló incorporándose de la silla-; si me queda chico, no me prende. Lo único que quiero es que se tenga en cuenta que no tengo nada que ver y no estoy involucrado en esta causa”, concluyó con lágrimas en los ojos.

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