Quieren coordinar las políticas fitosanitarias

14 Jul 2018
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Hace unos días, y después de tres meses de trabajo del grupo interministerial de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y aplicaciones fitosanitarias, se presentaron en la cartera de Agroindustria de la Nación, las conclusiones del trabajo que tiene como fin mejorar el ordenamiento de las políticas fitosanitarias y su implementación en el país. Las tareas se cumplieron en el tiempo estipulado, según lo dispuesto por la Resolución N° 01/2018, suscripta en febrero pasado por los ministerios de Agroindustria y de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

Este grupo de trabajo está conformado por representantes de los ministerios nombrados anteriormente, más los de Salud, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. También lo integraron miembros del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema), del Consejo Federal Agropecuario (CFA), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Después de la presentación del trabajo, el ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, dijo que “las conclusiones demuestran el fuerte compromiso del Gobierno Nacional por continuar fortaleciendo las políticas e instituciones agropecuarias nacionales para la buena gestión de los fitosanitarios, basadas en las BPA y la sinergia entre los diferentes equipos del gobierno, en los que todos los involucrados nos sentamos en una mesa y acordamos aquellos principios fundamentales que deben regir para la producción sostenible”.

El informe final presentado propone 12 principios para ordenar las políticas públicas nacionales sobre aplicaciones de fitosanitarios, especialmente en zonas de amortiguamiento.

Una guía pública

Estos principios ofrecen una guía para que las políticas públicas atiendan debidamente el cuidado de la salud, del ambiente y de la producción agrícola, sobre la base de instituciones eficientes y eficaces, apoyadas en el conocimiento científico-tecnológico.

También se presentaron 23 recomendaciones para mejorar las políticas públicas, orientadas al fortalecimiento de la articulación institucional, del monitoreo ambiental, de los procedimientos para prevenir efectos no deseados en la salud y el ambiente, de la capacitación, de la comunicación pública, del fomento a las buenas prácticas y de la autogestión del sector privado.

El grupo de trabajo recomienda la implementación de una instancia por el término de un mes, a partir de mediados de julio, para luego proceder a la revisión de los comentarios recibidos.

Por su parte, los representantes del Consejo Federal Agropecuario y del Consejo Federal de Medio Ambiente llevarán el informe final para discusión en sus respectivas entidades.

¿Una ley nacional?

Dentro de las iniciativas planteadas, se impulsa el desarrollo un proyecto de Ley a nivel nacional sobre aplicación de fitosanitarios, complementario a la regulación sobre Registro de Productos y a la Ley sobre Envases Vacíos de Fitosanitarios.

Otra de las propuestas es la creación y puesta en marcha de una Plataforma de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), con el fin de coordinar la ejecución de los programas de aplicación de fitosanitarios públicos y privados, tanto a nivel nacional como provincial, con protocolos oficiales, indicadores y sistemas de monitoreo.

Indicadores de monitoreo

Se presentó también la necesidad de realizar indicadores para el monitoreo de la adopción de las BPA, así como del impacto ambiental, la salud humana y animal, con redes de control de las mismas en todo el territorio nacional, involucrando a las comunidades locales.

Además, se busca fortalecer la vigilancia epidemiológica de la exposición a fitosanitarios, con actualización de la información y permitiendo fortalecer el sistema de control.

Al respecto, se promueve establecer un marco regulatorio que permita, a diferentes grupos asociativos de la actividad agropecuaria, asumir las responsabilidades correspondientes en implementación, control entre privados y difusión de las buenas prácticas, de manera complementaria a las competencias de las autoridades públicas.

Expectativas

Sin duda que todo lo presentado genera expectativas, tanto a favor como en contra, según el lugar desde donde se lo mire. Pero lo que debe quedar en claro es que la necesidad de más alimentos para el mundo y la imperiosa necesidad de proteger el ambiente y a las personas que lo habitan, merecen un ámbito de diálogo continuo y permanente, donde los aspectos netamente técnicos, los resultados de las investigaciones sobre el uso de agroquímicos, y sobre todo la necesidad de hacer un uso responsable de los mismos, deben ser primordiales para lograr un consenso que permita que el mundo se alimente sin intoxicarse.

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