Rituales crueles que retratan un país

07 Jul 2018
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VÍCTIMAS Y VICTIMARIOS. Dos hermanas y un visitante, en un trío complejo. prensa

EN LA SALA JUAN TRÍBULO

• Estreno a las 22, en el teatro Alberdi (Jujuy y Crisóstomo Álvarez).

En la oscuridad de la dictadura militar, el dramaturgo argentino Alberto Drago estrenó su comedia “Se me murió entre los brazos”, en la que plantea desde el humor el descalabro de un país retratado en conflictos dentro del seno de una familia.

El grupo Per Secula Seculorum revive la obra desde esta noche, en el teatro Alberdi y dentro del Julio Cultural de la UNT, en homenaje a Nelson González. El elenco está conformado por Ramiro Maturana, Alejandro Maturana y Carlos Segura, con música en vivo de la acordeonista María Elvira Venecia y la dirección de Cristina Fiz Lobo.

“La obra muestra el juego perverso que realizan al liberar su imaginación Mecha y Tina, dos hermanas de clase media que son maestras jubiladas que han crecido bajo la represión de un padre dominante. Desatan una trama en la que la fantasía se enfrenta a la conflictiva realidad, puertas adentro de su casa”, describe Fiz Lobo.

La directora advierte que en la historia “las fantasías se traducen en actos crueles y perversos, en los que lo escatológico no está ausente”. “Los encuentros interpersonales resultan fallidos y los personajes terminan aún mas sumergidos que en la situación inicial. Es una trama de víctimas y victimarios, de sexo y violencia, de mentiras y mitos paralizantes, como la del país”, agrega.

“Son mujeres fracasadas que consuman rituales cotidianos, se vuelven conscientes de que han entregado sus vidas a su padre. El encierro las hizo capaces de cualquier cosa y no perderán la oportunidad de acechar a quien atraviese la puerta de su casa y les permita ilusionarse con recuperar esa vida que se les pasó”, precisa.


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