Éxodo argentino en Rusia

20 Jun 2018 Por Leo Noli

Todo muy lindo por Moscú, pero los argentinos han comenzado a migrar hacia donde el destino de la Selección los invita. Y la inminente parada, casi decisiva y prioritaria, es la de mañana en Nizhni Nóvgorod. Quizás pocos sepan que esta ciudad se ubica dentro del top cinco de las más importantes de Rusia; que está flanqueada por dos ríos -uno, el Volga, el más grande de este inmenso país-; que en tiempos pasados, durante la era soviética, fue un lugar cerrado y misterioso, porque allí se fabricaba (y se fabrica) material militar; que hoy sigue siendo uno de los principales puntos fuertes de la economía del país dirigido por Vladimir Putin, el líder al que el fútbol no le gusta, pero que ha sabido sacarle el jugo a esta naranja blanca maravillosa, que es la pelota. Lo más importante de todo, es que Nizhni Nóvgorod será sede de Argentina-Croacia. Punto.

A cuatro horas, en tren

Nizhni Nóvgorod se encuentra a poco más de 400 kilómetros de Moscú. La mejor vía es ir en tren, cuyas opciones de pasaje van desde los U$S 88 hasta los U$S 160. Gracias al tren de alta velocidad, llegarás a esta ciudad -que hasta 1990 se llamó Gorki, en honor a Alekséi Maksímovich Peshkov (Máximo Gorki), escritor, político y fundador del movimiento del realismo literario ruso- en apenas cuatro horas. Y menos también.

Siendo la quinta ciudad más poblada, Nizhni Nóvgorod es uno de los mayores centros industriales rusos. Vale la pena repetirlo: también cuenta con lugares de fabricaciones militares, por eso durante las grandes guerras siempre fue blanco de bombardeos. Vale la pena remarcarlo, Nizhni Nóvgorod tiene una cancha maravillosa, pero el club más importante de la ciudad no juega en la Liga Premier. De hecho, el fútbol no es potencia en casa de Putin. Tampoco en Nizhni. El hockey sobre hielo, incluso el básquet, dominan la escena. El club más resonante, el FC Volga es el que ha terminado absorbiendo al resto. Todos para uno, uno para todos…

Hasta 2012 hubo pica con el FC Nizhni Nóvgorod, justamente el club devenido relevo y heredero de varias instituciones extintas en 2007, cuando tomó vida. El mejor año de su existencia fue 2012, justamente el de su desaparición. Qué irónico. El FC Nizhni Nóvgorod llegó a luchar por la promoción del ascenso. Perdió con el FC Volga, con el que al final de esa temporada se fusionaría, y con el que lograría el boleto hacia la Premier. El Volga FC tampoco tuvo suerte en la elite. Como subió, bajó en la temporada 2013/14. Aun hoy continúa luchando por llegar a la Premier rusa. Sin suerte.

A grandes rasgos, Nizhni Nóvgorod es un poco de todo en Rusia, menos pasional si de fútbol se trata. Los argentinos llegarán a una ciudad que hace honor a la limpieza (difícilmente quede así después de una invasión de hinchas) y a su vez que no le da relevancia al fútbol. La pasión visitante contra la indiferencia local. Así de simple, así de real.

Vayas donde vayas

“No importa dónde juegue Argentina, nosotros vamos a estar”, le asegura a LG Deportiva un grupo de cuatro amigos de Buenos Aires. Ahorraron durante mucho tiempo, un año largo, largo; se endeudaron con padres, hermanos, amigos y novias, pero acá están, con los boletos listos, de tren y de ingreso a la cancha. “Compramos todo desde allá”, abre el juego uno de los dos Sebastián de este team, el de apellido Rodríguez. “Yo fui el que tuvo suerte y conseguí entradas en los primeros sorteos que hizo la FIFA. Los chicos sufrieron un poco más, entraron en el último”, comenta. Sufrir está en su ADN.

De Nizhni Nóvgorod poco y nada conocen. No les interesa demasiado, basta con seguir a la Selección. “El esfuerzo es grande y ahora mayor. Programamos el viaje con un dólar a $ 24 y ahora no sabemos a cuánto estará cuando volvamos”, por decantación, los palos hacia la Casa Rosada se multiplican, como también lo harán las camisetas celeste y blancas mañana, en la ex Gorki.

Copar las calles

La mejor referencia de que los argentinos han comenzado a migrar es la peatonal de Nikolskaya. Hasta un músico que tocaba el saxo a la gorra pudo darse el lujo de contar con un pequeño espacio. Los más ruidosos del mediodía fueron los brasileños, de mejor humor tras el 1-1- de la “Canarinha” con Suiza. Los días pasan, las heridas sanan. Los días pasan, la tensión aumenta, dice en cambio la ecuación de los argentinos. A 24 horas de que se cruce Lionel Messi con los croatas, Nicolás Zárate, Agustín López y Sebastián Sánchez Varela, los que completan el póker de amigos de la Zona Oeste del Gran Buenos Aires que viajará a Nizhni Nóvgorod, aseguran a coro: “vamos, Argentina, cueste lo que cueste”.

Comentarios