Fisuras en un puente nuevo sobre el río Chico

19 Jun 2018 Por LA GACETA

Parecen haberse convertido en una pesadilla de los tucumanos, luego de que se desplomara una docena durante el tormentoso verano de 2015 en nuestra provincia. Varios de ellos permanecían olvidados, no se les practicaba ningún tipo de mantenimiento, pero otros eran de reciente construcción, como el que permitía el acceso al parque nacional Los Alisos y no resistió los embates del río Jaya. Desde entonces, cada tanto, los puentes sacan la bandera roja del peligro.

Desde el 2 de mayo pasado permanece cortada la circulación de vehículos en la nueva traza de la ruta nacional N° 38, entre Aguilares y Alberdi, por trabajos en las vigas del puente sobre el río Chico, inaugurado hace apenas dos años.

Según un funcionario de la Región NOA de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), se han detectado en las vigas fisuras que no responden a un problema estructural, sino de fabricación. “Esas mínimas aberturas, que no iban a representar un problema en lo inmediato sino dentro de 20 años quizás, están siendo inyectadas con líquidos químicos que luego de endurecer se hacen de alta resistencia”, afirmó. Señaló que las reparaciones están contempladas en los plazos de garantía de la obra, de manera que no representan un costo para el Estado. Agregó que los técnicos de la DNV, luego de una minuciosa inspección al puente, detectaron las grietas y resolvieron la clausura del tramo para la ejecución de las reparaciones. Desmintió, por otro lado, que existieran problemas similares en los puentes sobre los arroyos Barrientos y Matazambi, del mismo sector de la ruta. “Por ahora solo están contempladas reparaciones sobre el río Chico... la inyección líquida tiene su tiempo de endurecimiento y hay que esperar a que esta se concrete para que recién la obra pueda ser verificada y aprobada”, sostuvo. A mediados de julio, se habilitaría el paso. Mientras tanto, el tránsito vehicular en el tramo Concepción-Alberdi, de la vieja traza de la ruta nacional 38, se ha convertido en un tormento.

El titular de la ONG Fuerzas Vivas del Sur Tucumano indicó que las fisuras no son problemas menores y menos en una construcción que hace poco tiempo fue habilitada. “Revela que la construcción no estuvo a la altura de las exigencias de una carretera nacional, que tiene una circulación intensa de transportes pesados”, dijo y alertó sobre las deficiencias que se observan en los puentes sobre el río Chirimayo, otro que está en la ruta nacional 65 (que conduce a Las Estancias) y un tercero en el extremo oeste de la calle San Martín, en Concepción. Acotó que este último necesita ser elevado y ampliado en sus laterales para un mejor escurrimiento de las aguas cuando crece el cauce. “El mayor riesgo es que al ser como un cuello de botella, en tiempo de crecientes se convertirá en un dique y desviará la correntada hacia la ciudad”, manifestó.

Sería importante que estas obras de ingeniería fueran inspeccionadas durante su erección y antes de su habilitación. Los lugareños les habían advertido a los constructores del puente sobre el río Jaya que este se caería, pero no fueron escuchados y finalmente la predicción se cumplió. No se entiende que con la tecnología que se dispone en la actualidad algunos de estos viaductos presenten problemas a poco de haber sido inaugurados. Afortunadamente, se detectaron a tiempo las fallas, pero si hubiera habido una tragedia a causa de un hipotético derrumbe, ¿quién se hubiese hecho responsable?

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