Cartas de lectores

21 May 2018
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DOCENCIA SECUNDARIA

“¡Cuidado! Se mueve el piso” Fue la sensación con la que salió el gobernador, Juan Manzur, de la reunión con el presidente, Mauricio Macri, en la cumbre de los mandatarios con el jefe de Estado. “No tengo que ajustar. No soy ni seré el gobernador del ajuste”. Mientras tanto, LA GACETA explicaba que la deuda pública consolidada de Tucumán alcanzó los 
$ 10.895 millones, a febrero pasado. De ese total, cerca de $ 880 millones son exigibles a un año de plazo. Sólo $ 20 millones del pasivo están dolarizados. El resto de los compromisos fueron asumidos con el Gobierno nacional a una tasa del 6% anual. Con este cuadro, Manzur les pidió a sus ministros que “acompañaran políticamente el acuerdo entre la Nación y el Fondo Monetario Internacional (FMI)” y que sigan “optimizando los recursos”. ¿La optimización, en educación, comenzaba a proyectarse? La docencia secundaria, el día 14 de mayo, vivía un lunes negro. Se filtraban, por la redes, posibles medidas en un “paper” (anónimo) u hoja de ruta de un ajuste, La no titularización en el cargo u horas cátedras, como se venía haciendo desde el año 2009; la disminución de horas cátedras para el tope y el cargo; la incompatibilidad horaria, etcétera. Creando, además de zozobra, una división, aleccionada por el negocio de los cursos-puntajes, con la docencia sin cargo o que tiene pocas horas ¿Razones? Tales cargos, ajuste mediante, además de ser congelados, van a carecer de estabilidad para unos y otros, llevando a la desaparición del Estatuto del Docente. La línea es el ajuste ipso facto. Equivalente a la desmembración de la secundaria y de sus carreras-cargos pertinentes. Está planteada la defensa de la estabilidad laboral y un salario que cubra los actuales costos de la canasta familiar para el cargo docente.

Pedro Pablo Verasaluse

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PROPUESTA AMBIENTAL

Desde Conciencia Ambiental Tucumán acompañamos la nota de LA GACETA en su página de actualidad política, sobre la reunión en nuestra provincia del Zicosur, y aplaudimos la propuesta emitida por el primer mandatario de trabajar para bajar las emisiones contaminantes. El cambio climático ya está a la vista de todos, pero aquí, en Tucumán, hace falta algo más que un “Memorándum de entendimiento en materia de liderazgo mundial ante el cambio climático”. Hace falta la famosa “decisión política” y trabajar con actores coherentes y expertos en materia ambiental. Pero en la mayoría de los casos, las direcciones ambientales en toda la provincia están ocupadas por “compromisos políticos”, que poco o nada aportan en forma cierta al bienestar de la “madre tierra” y, por ende, de nosotros mismos. Creen que usando la “histérica escoba loca” ya cumplieron sus funciones. Ahora bien, si se quieren disminuir las emisiones contaminantes, creo que se deberían comenzar por las industrias citrícolas en Tucumán: los vecinos son atormentados por los malos olores y otros infames vectores. Seguiríamos con las industria madre (la industria azucarera) que aporta y mucho al desastre ambiental: siguen tirando la vinaza al medio ambiente. Esos son los olores putrefactos que percibimos todos los tucumanos. Una hermosa reunión política. Ahora bien, aparte de tener intenciones de trabajar sobre emisiones contaminantes, también hay que ver el tema de los basurales en las entradas de la ciudad y en el interior. La bienvenida al que visita la provincia se traduce en críticas imposibles de escuchar; las entradas “dan lástima”, sucias. Esa imagen se llevan los turistas y los funcionarios de otras provincias. A las direcciones que les corresponde tener limpia la ciudad, tanto provincial y municipal, por favor mostremos otra imagen. Los tucumanos queremos una provincia limpia. ¿Es mucho pedir?

Pedro Martínez

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JUBILADOS TRANSFERIDOS

Una cachetada más del Gobierno de Tucumán a los jubilados y pensionados provinciales y municipales transferidos a la Nación, utilizando la mano del interventor en el Subsidio de Salud, Oscar Avellaneda. Al ordenar el aumento en el descuento automático en nuestras boletas de sueldo por servicios adicionales, varios de ellos compulsivos y ahora, otra vez, sin nuestro conocimiento y en forma grosera están metiendo sus manos en nuestros haberes. Somos socios fundadores de la obra social y por ley deberíamos tener un representante en el directorio; pero el Gobierno hace 28 años lo maneja a su antojo, con la tramposa figura de la intervención y no convoca a elecciones para elegir el directorio. Para el Gobierno no existen los jubilados transferidos, que ahora nos sentimos castigados: primero, porque no aumenta nuestros sueldos actualizando con el 82% en negro que percibe el activo; y además, porque con este aumento del precio de los servicios nos baja el sueldo y cobraremos unos buenos pesos de menos. Y para el peor de los colmos, ninguno de los políticos que ya comenzarán a frecuentar la plaza Independencia buscando nuestros votos, ha salido a defendernos. Ni qué hablar de los legisladores, que aprobaron un subsidio de $ 20 millones por mes, durante dos años, a los dueños del servicio de ómnibus y $ 1,5 millón a dos porteños que, dicen, van a filmar una película. Ninguno de ellos elegido por el voto de los 12.000 jubilados todavía con vida, se acordó de nosotros.

Ángel Ricardo Salguero

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PERDURABLE ARTIFICIO

En el momento en que se apagaba el fulgor y resplandor de una octogenaria hoguera, llevándose la existencia del periodista y novelista Tom Wolfe, cuyas llamas desnudaron las vanidades del mundo de las finanzas, en nuestro país esa hoguera de las vanidades es una pira perenne que lleva décadas encendida. Las vicisitudes de la economía rigen la vida financiera, comercial y el bienestar de un país; en el nuestro, hay un duelo constante en el tiempo entre la endeble y devaluada moneda, maltratada y despreciada por los intereses terrenales. El infalible barómetro, con sus distintas variables, entristece, anima y alegra alternativamente las fisonomías, marcando el pulso de una ciudad que bulle al ritmo de los acontecimientos bursátiles. Los insaciables y obyectos operadores financieros, nos recuerda a la patológica avaricia del señor o tío Grandet, como se lo llamaba en el pueblo francés al poderoso viñatero y tonelero, descripto por el genial Balzac. Su avarienta naturaleza y codicia lo semejaba al tigre y a la boa, sabía tenderse y agazaparse como el felino, contemplando tiempo a su presa estudiando sus movimientos para luego saltar sobre ella; luego abría las fauces de sus bolsas, engullía el producido por la especulación y se acostaba tranquilamente como la serpiente que digiere impasible, fría, metódica, aguardando la próxima e inminente debacle, en esta Argentina enamorada de ostentar el rango de un eterno retorno a las crisis.

Alfonso Giacobbe

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KIRCHNERISTAS OLVIDADIZOS

Los olvidadizos kirchneristas (que no son peronistas, aunque se autodenominen como tales) celebran, con la alegría que un fanático del fútbol siente en el momento del gol de su equipo favorito, cada decisión polémica del gobierno del ingeniero Macri. Y ya se sienten de nuevo en el poder, como algunos “fans” del fútbol también se sienten campeones y quieren invadir el campo de juego antes del pitazo final. Se olvidan que su líder, la señora “K”, en un momento de éxtasis, desafió a todos los argentinos a crear un nuevo partido, enfrentarla y ganarle las elecciones si querían gobernar. Y la mayoría del pueblo (mal visto por ella como insensato en su totalidad) eligió el cambio que consideraba necesario. Y olvidan, también, que al retirarse dejaron el salvajismo en las calles y la descomposición social en el país por tiempo indeterminado. Y un vacío en las arcas públicas propio del que dejan en sus tropelías los piratas más ruines. Recuerden los kirchneristas que a estas cosas, ni la actual inestabilidad política, ni los necesarios ajustes, ni los bolsillos secos y el hambre, ni los torpes festejos por adelantado las harán olvidar.

Daniel Chávez

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Crisis

Varias veces LA GACETA me publicó cartas sobre el tema de la crisis y la violencia en la que está encubierta. Pero parece que las autoridades creen que con más guardias van a poder evitarla. Una leve mirada nos muestra que la crisis abarca todo y a todos, y que se magnifica por la violencia creciente que nos inunda.Violencia que se origina en el avasallamiento de los derechos de todo ser humano. ¿Qué justicia puede existir si hay seres que mueren de hambre y viven en la pobreza? La vida humana debiera ser nuestro principal valor y la coherencia de un Dios debería estar anidada en nuestros corazones y no ser sólo declamativa. Tratar a los demás como quiero ser tratado es el principio de toda acción para poder comenzar a corregirlo.Y eso implica la corrección de los vicios personales y sociales que nos han regido hasta ahora.

Javier Astigarraga


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UNIFORMES PARA EL PERSONAL

Me parece exagerado y desproporcionado atribuir la provisión de uniformes al personal de la Caja Popular de Ahorros como una forma de “recuperar la dignidad y el orgullo de ser bancarios”. La provisión de uniformes es una obligación del empleador para con su personal. De modo que no puede ser publicitado como un logro, y menos aún como un síntoma de “estar cambiando”. La dignidad y el orgullo de ser bancarios y el cambio que se necesita se logra con otorgar líneas de crédito que fomenten la producción de pequeñas y medianas empresas, alentando emprendimientos individuales y/o grupales para crear fuentes de trabajo sostenibles que empleen mano de obra privada. Así, se colaborará para eliminar subsidios y planes sociales, que sólo desalientan la cultura del trabajo y favorecen la vagancia y el ocio. Hagamos cambios profundos y no sólo de vestimentas.

Héctor Miguel Ávila

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